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Primero te pondré al día de las creencias de Leonardo y la gente que lo rodeó. Si te fijas, en las obras de los principales artistas florentinos de aquella época (Verrochio, Botticcelli, Brunelleschi & company) su temática religiosa gira en torno a San Juan Bautista, pero jamás lo representan con la cabeza cortada, sino siempre en majestad bautizando a Jesús. Esto se debe a que estaban protegidos y financiados por los nobles y representaban en sus cuadros los encargos que éstos les hacían. Para que entiendas su mentalidad, que todavía es vigente en una parte de la nobleza actual, debes remontarte a la religión arriana que se impuso a la católica en los primeros siglos de nuestra era. Curiosamente Bernard de Claravall cuando hablaba de los cátaros decía que estaban infectados por esa peste que venía del Sur. Los estudiosos nunca han tenido en cuenta las palabras de la primera autoridad religiosa de la época y se han despachado diciendo que los cátaros estaban influenciados por los bogomilos. Craso error, porque ese hecho no explica por qué tomaban el nombre de Juan al recibir el Consolamentum ni la veneración que demostraban hacia María Magdalena. La doctrina arriana, además de negar la divinidad de Jesús, era de corte gnóstico y mantenía que Jesús como rey de los judíos nombró sucesor a su hermano gemelo Juan, al que había obligado a renunciar a su dignidad con anterioridad, pues Juan era el mayor de los hermanos y había nacido siendo rey (a él es a quien van a adorar los Magos a Belén como representa Leonardo en su Adoración. Si quieres encontrar la explicación a toda la obra de da Vinci, pues está conectada, la encontrarás en mi novela El Signo de Salomón, publicada por la editorial Amares). Recuerda el pasaje a los pies de la cruz y las palabras de Jesús: "Mujer, he ahí a tu hijo" y "Juan, he ahí a tu madre". Dicho todo esto, nos centramos en la Santa Cena de Leonardo que representa exactamente el momento en que Jesús obliga a renunciar a su hermano Juan a su título de rey (Hombre) a su favor. Según él autor dejó escrito en el Codex Atlánticus (Biblioteca Nacional de Madrid) para pintarlo se basó en el Evangelio de Juan, el Evangelio secreto de Santiago (no ha sido aún publicado y se encuentra en una colección particular de Londres) y la Catena Aurea de Santo Tomás de Aquino (precisamente la que intenta probar el linaje davídico de Jesús). Bien, según este Evangelio y con las mishnas judías que desarrollan el tema en la mano, la persona que preside la cena no puede de ningún modo ser Jesús. Dicen las Escrituras "Jesús mandó a sus discípulos a casa de un tal", luego considerando que no era su casa y que había que guardar el protocolo de la Pascua judía, Él no podía ser el anfitrión. Vayamos más lejos. Dice el Evangelio: "Los centuriones se sortearon sus ropas (de Jesús), pero la túnica como era de hilo tejida en una sola pieza la echaron a suertes, así se cumplió lo escrito". Es la clave para reconocer a Jesucristo en la obra. Sólo Él podía llevar la Túnica Sagrada con que se inviste a los reyes de Israel (mishna y Protoevangelio de Santiago). Y sólo hay un hombre en la composición con túnica de una sola pieza,que además hace el gesto de instituir la Eucaristía. Luego toda la teoría que relaciona a María Magdalena con Jesús, se cae en esta obra. Precisamente el problema vino porque Jesús no tenía hijos. Claro que hubo descendientes de su linaje y que estos lo fueron por María Magdalena, pero el padre era su hermano Juan. Vayamos ahora con la composición. En el bloque que hay a la derecha del anfitrión (izquierda del observador) están sus hermanos y su sobrino Judas Iscariote, hijo de Pedro. Ni iban contra Jesús ni les interesaba. Querían ser sus sucesores. Contra quien iban era contra Juan y su descendencia, de ahí el ataque a la Magdalena. Judas obedeció la orden de Jesús de entregar al Hombre, pero no se estaba refiriendo a él, sino a Juan el Bautista. En el Signo de Salomón también explico los motivos y qué fue lo que ocurrió exactamente. En el primer bloque de su izquierda están su hermano José de Arimatea (con el dedo levantado entre Juan y Jesús significando que los dos se disputaban la realeza) y ¡Eureka! otra mujer, otra Magdalena (puesto que este nombre no es más que un título) que es la Virgen María, de pie, detrás de Jesús, contemplando angustiada la pelea de sus hijos. Quienes eran los tres personajes del extremo izquierdo lo explica muy bien Javier Sierra en La Cena Sagrada. Como bien has representado en la presentación de arriba. A primera vista y por lo que he podido ver, la Última Cena de Valdeande está representada según los más puros dictados del catolicismo ortodoxo. Está presidida por Jesús (los dos dedos alzados lo delatan) a diferencia de la de Leonardo, en la cual la figura central es Juan el Bautista, quien nunca fue decapitado. María Magdalena, según el cuadro y tal como le ordenó hacer Ludovico Sforza siguiendo la tradición arriana que pervivía en las Cortes más importantes de Europa, está representada en la Santa Cena de Leonardo como mujer de Juan el Bautista, y no de Jesús. Con las Escrituras en la mano, y siguiendo el Evangelio de Juan que Leonardo declaró seguir para pintar su obra, Jesús unicamente puede ser el personaje que lleva la túnica blanca. Para que no queden dudas sobre su identidad, Leonardo lo representa con el gesto de instituir la Eucaristia. Perdona que te haga una observación, esta muy bien la teoría de Sierra para una novela, pero ten cuidado con la realidad. Leonardo ni fue ni pudo ser cátaro, era un gran hermetista y su lenguaje iba por otro lado. En cuanto a Santo Domingo de Guzman y la orden de los dominicos tiene luces y sombras. No dejéis que sólo prevalezca una visión porque de ese modo el personaje queda incompleto y partidista. El catarismo no fue sólo una cuestión de victimas y verdugos. Allí se jugaban otros intereses y esos son los que hace falta desentrañar para conocer la verdad. Si tienes oportunidad de entrar en una buena librería y hojear una buena reprodución, fíjate en el pilar que hay más a la izquierda. En la pared, verás un dibujo que si te alejas parece una copa (grial) y si te acercas un escudo, tiene una cruz en el centro y es el emblema de los reyes de Jerusalén.
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En la Santa Cena de Leonardo, la V representa como ya se ha explicado en numerosas ocasiones el símbolo alquímico femenino, la copa, la reproducción, el linaje, que en este caso vendría por la unión de María de Betania (María Magdalena) y Juan el Bautista. La M no es tal, sino que son dos V V al revés, es decir dos espadas, dos símbolos alquímicos masculinos. En el caso concreto de la Santa Cena de Leonardo simboliza que había dos reyes y que además eran gemelos. Se llega a esta conclusión analizando toda su obra, que excepto en la Santa Cena de la que no hace copias, de todas las pinturas referidas a la familia de Jesús hay dos ejemplares con ligeras diferencias. Marisa Azuara. |
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