Pesca a Ninfa
![]()
Las ninfas son, probablemente, la mayor fuente de alimentación de las
truchas. Esto se debe a que casi la totalidad de los insectos que se desarrollan
en el agua, viven muchísimo más tiempo dentro que fuera de ella, o lo que es
lo mismo, viven más tiempo como insectos inmaduros (ninfas) que como adultos;
por consiguiente, la pesca con este tipo de imitaciones ha desplazado con el
tiempo las preferencias del pescador por las moscas secas.
Las ninfas viven en el lecho de los ríos entre las piedras o la vegetación y
salvo algunas excepciones dadas por los odonatos (dragonflies y damselflies) y
por alguna variedad de mayflies, no tienen capacidad de natación por lo que se
encuentran totalmente expuestas cuando son arrastradas por las corrientes.
También debemos considerar que cuando comienza una emergencia de insectos, las
ninfas inician su ascensión a la superficie para culminar su desarrollo y ese
es otro momento en que se ven expuestas al boraz ataque de las truchas.
Todas estas formas de movimiento y traslado de las ninfas deben ser tenidas en
cuenta al momento de pescar, es imprescindible, además de elegir adecuadamente
el insecto a imitar, lograr una presentación acorde con las
circunstancias del momento. Puede ser la diferencia entre pescar o no.
Veamos algunos ejemplos "de la vida real".
Si la velocidad de la corriente en nuestro río elegido es moderada y el lecho
no está muy profundo, con una línea de flote y una mosca atada con algún
material que facilite su hundimiento (dubbing u otros absorbentes, etc.) será
suficiente. Lanzamos nuestra línea aguas arriba y la dejamos en deriva muerta
hasta el momento de recoger y comenzar nuevamente.

Si la velocidad de la corriente es rápida, deberemos considerar que siempre será
más rápida en la superficie que en el fondo y eso puede complicar una
presentación "natural" puesto que la línea siempre tenderá a
arrastrar y por consiguiente imprimir mayor velocidad de la adecuada a nuestra
ninfa. En este caso necesitaremos mayor velocidad de hundimiento y correcciones
periódicas en la línea, esto se logra utilizando una mosca lastrada (bead head,
hilos de plomo, etc.) o lastrando el bajo de línea. Otra variante a considerar si la
profundidad lo permite, será la de utilizar líneas de hundimiento de distintos
valores de acuerdo a la relación velocidad de corriente/profundidad.
Otra posible forma de presentar una ninfa y además atenuar los efectos de una
corriente considerable es la de utilizar un indicador de picada colocado en el
bajo de linea a la distancia necesaria para lograr la profundidad adecuada de la mosca,
este indicador - discutido y rechazado a veces por muchos pescadores -, además
de cumplir la función de avisar en caso de una picada.
En aguas lentas o semi-rápidas, es común entre los pescadores con mosca,
utilizar ninfas casi como secas: apenas sumergidas en la superficie del río, simulando insectos en su
última escala antes de emerger y convertirse en adultos, en este caso se las
pesca casi como si fueran secas (con técnicas similares). Cuando se utiliza
esta modalidad conviene colocar algún elemento que ayude a mantener a flote el
bajo de linea hasta algunos centímetros antes de la atadura de la mosca.
Cuando pretendamos simular una emergente, solo debemos tensar la línea una vez
que la línea sobrepasó nuestra posición y la mosca subirá dando la sensación
que buscamos. Algunos también recomiendan accionar la punta de la caña
realizando un movimiento de sube y baja que podrá hacer decidir a alguna trucha
indecisa.
Pero independientemente de cada situación, equipo o condición de pesca, el
objetivo primordial será el de engañar a las truchas y para ello es
absolutamente necesario que nuestras ninfas se presenten de la forma más
natural posible. Eso hará la diferencia y posibilitará que nuestra jornada sea
más efectiva.
Y recuerde siempre que cualquier técnica que utilice, por excelente que haya
resultado, no estará completa si cuando capturamos una trucha, no la soltamos
como corresponde.
Pesca a la Ninfa. Casos prácticos.
¿Cuándo debemos pescar a la ninfa?. Si decidimos qué se debe hacer cuando la trucha está comiendo ninfas, y habida cuenta que en su estómago casi siempre las hay, podríamos llegar a la conclusión de que siempre se debe pescar a la ninfa. Sin embargo, esta afirmación no me parecería exacta puesto que hay momentos, no muchos, en que la trucha se alimenta de insectos adultos. Habremos leído que la alimentación básica de nuestro pez lo constituyen larvas y ninfas, que según algunos reputados autores alcanza un 90%, nivel que yo situaría entre un 80 a 85%. Estos porcentajes serían muy aproximados entre los ejemplares medianos y pequeños e inferior entre las grandes truchas, quienes incluyen en su dieta buen número de presas vivas de tamaño apreciable. No obstante, todas las truchas, sean del tamaño que sean, comen ninfas asiduamente. Puedo hacer dicha afirmación, puesto que durante largos años me he tomado la molestia de examinar el contenido del estómago de innumerables truchas capturadas. En mi chaleco de pesca, siempre hay un sitio para una cuchara especial que me permite extraer el contenido del estómago de mi presa, sin dañar a la misma.
La trucha come ninfas en tres estados: en el fondo (larvas o ninfas), a medias aguas (emergentes) y por último, cuando dichas ninfas se están transformando en subimagos, debajo de la película del agua y esto (algunos se extrañaran) ¡en plena eclosión!. Cuanto mayor es la eclosión, mayor es la proporción de ninfas y emergentes consumidas. Esta afirmación, que puede causar sorpresa a aquellos que comienzan pescando a mosca seca, es rigurosamente cierta. Lo que entra por los ojos causa más impacto y, por ello, muchos de vosotros pensareis que la trucha consume más insectos alados que ninfas, apoyando vuestra creencia en que "veis la tomada a una mosca seca". Desconfiad: muchas de las "tomadas", son para consumir ninfas emergentes.
![]()