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Sangre amarilla en las dunas.
Día en ruinas.
Algo miraba antes hacia arriba.
No hace mucho
alguien intentaba volar.
Sembrada en la arena
la oscura melodía de la higuera,
absurda la sonrisa de la sal
entre la parda espuma de la playa.
Poderosos, llenos de secretos
llegarán los astros, puntuales.
Venus, impasible y celeste
dejará caer un rayo de olvido.
Aire libre,
día en ruinas,
revueltos lechos de la tarde.
Las cosas hablan entre ellas,
se mueven hacia ellas mismas.
El viento cuenta y ordena.
Blanca Varela
Diseño
y gráficos de Trenzas
Enero,
2004
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