|
Después de todo, sé
que hay ratos que me quiere
y que hay ratos que no.
Me los hace saber, unos y otros,
a cada cuarto de hora,
de una o de otra manera.

Debería bastarme. Y sin embargo tengo
la misma sensación que cuando le oigo
a ratos en inglés, por teléfono, y luego
haciendo otra llamada en italiano, para
más tarde hablar con alguien en francés,
hasta que finalmente
regresa al español al hablar con sus hijos.
Yo, en la cama, tendida boca abajo, hojeando
El País Semanal,
hago como si no me enterara de nada.
Y la verdad:
no me entero de nada.
Inmaculada Mengíbar
Poetas
de España II
***
Diseño
y gráficos de Trenzas
Junio,
2002
|