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Imagen de Joseph Linsner

Señor compañero. Señor de la noche,

haz que vuelva su rostro

quién no quiso mirarme.

Que sus ojos me busquen

sostenidos y azules

por detrás de la barra.

Que pregunte mi nombre

y se acerque despacio

a pedirme tabaco.

 

Si prefiere quedarse,

haz que todos se vayan

y este bar se despueble

para dejarnos solos

con la canción más lenta.

Si decide marcharse,

que la luna disponga 

su luz en nuestro beso

y que las calles sepan

también dejarnos solos.

 

Señor compañero, Señor de la noche,

haz que no cante el gallo

sobre los edificios

que se retrase el día

y que duren tus sombras

el tiempo necesario.

El tiempo que ella tarde en decidirse.

Luis García Montero

Poetas de España

        

             

 

Diseño y gráficos de Trenzas

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