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El pensador Los hijos del Doctor Goebbels




xx.
Es sabido que Goebbels se suicidó junto con su esposa y sus seis hijos, pero parece que ha tenido seis mil veces seis hijos intelectuales que han heredado su "agilidad" para inventar verdades y para machacar los oídos de los incautos.

Su principio "una mentira repetida mil veces se convierte en verdad" es algo que vemos aplicado mil veces al día por cada uno de sus herederos y con la misma eficacia con la que el propio Goebbels lo aplicó.

Este genio de la publicidad era todo lo contrario del "superhombre ario". Físicamente débil, con una acusada cojera y poco agradable a la vista, convirtió la diarrea de ideas que lanzó Hitler en su Mein Kampf en algo "publicitable", algo que podía llegar a penetrar en la cabeza y el corazón del pueblo más culto de Europa. Hizo que una ideología que lo destinaba a él directamente a la cámara de gas por débil y feo mandase a otros y no a él a la muerte. Hizo que la legitimación del crimen no chirriase en las conciencias de los alemanes.

Su mecanismo fue lanzar los mensajes al instinto y no a la razón, porque no todos usan la razón, pero todos tenemos un instinto. Y es obvio que le funcionó la receta. Uno imagina cómo gente que había votado socialdemócrata en las elecciones de la República de Weimar pudo llegar a levantar el brazo derecho con entusiasmo varios años después a base de ser machacada por una propaganda que decía "verdades" fácilmente asimilables para el alemán humillado y empobrecido tras la Primera Guerra Mundial: hemos perdido la guerra porque hemos sido traicionados por los liberales, los comunistas y los judíos y todas las desgracias de Alemania se deben a ellos. Así que cuando la Gestapo arrestaba liberales, comunistas o judíos, la gente lo aceptaba como medio de "defender" a los alemanes.

Pues bien, esa maquinaria de imbecilización sigue hoy día en funcionamiento y mejor engrasada que nunca. Hoy se miente miles de veces a través de los medios de propaganda y al final parece que la verdad nunca existió y que sólo ha habido unas mentiras bien difundidas. Un ejemplo.

Hoy 14 de Marzo de 2004 vivimos con la incertidumbre de los resultados electorales que se conocerán entre esta noche y mañana. No puedo esperar a mañana para estar condicionado con lo que todo el mundo sabrá al dar mi opinión. Supongo que nuestros conciudadanos son gente interesada en que el gobierno haga algo por ellos y que desean saber lo que les importa, pero es que en dos días hemos sufrido una campaña desinformadora digna de los hijos de Goebbels y no sé qué consecuencias tendrá. Seguro que todos los propagandistas pueden dar explicaciones públicas y publicables de sus motivos para atizar el fuego de la mentira, pero "EL" motivo lo he escuchado de labios de personas de mi entorno y que consideraba razonables: "nunca he votado al PP y no quiero que gobierne nunca".

Todo lo demás es un argumento utilitario al servicio de ese principio. Lo mismo que los escolásticos decían que la Filosofía era una sierva de la Teología, una actividad instrumental a su servicio, los nuevos propagandistas asumen que sus argumentos están al servicio de un objetivo político: "tumbar" al Partido Popular. No tratan de entender un problema, de solucionarlo, sino de usar de ariete una frase, una idea, un sentimiento, contra el partido que detestan.

El modelo de la mayor estupidez al servicio del mejor cliente es lo que estamos oyendo de todos los altavoces modelo goebbels: el gobierno del PP oculta información sobre el atentado del día 11 porque si es debido a ETA se beneficia y si es de origen islamista le perjudica. Los hechos son que el Presidente del gobierno, José María Aznar, el Ministro de Interior, Acebes y todas las voces del partido y del gobierno han informado de lo que se sabía y de lo que se presuponía la hipótesis más probable: que ETA había conseguido en Atocha y los demás trenes lo que no consiguió el día de la Nochebuena pasada contra los trenes que iban a la estación de Chamartín.

Otras pistas han hecho tener en cuenta la posible implicación de grupos islamistas, se han seguido y se ha informado de ello, pero eso no ha importado a los "hijos de Goebbels", sino que han repetido sus mentiras con el fin de alcanzar las mil veces antes de hoy.

Es mentira que el PP trata de rentabilizar que haya sido ETA. Es mentira que oculta información sobre Al-Qa'ida porque le perjudique. Es mentira, pero se sigue repitiendo.

La esperanza de esos doctorcitos de la propaganda es que los ciudadanos asocien instintivamente esas palabras, que al pensar en el atentado piensen que el gobierno y su partido les mienten y que voten a "otros" (se trata de una campaña negativa, no vamos a decir que todos forman parte de una misma campaña, pero sí que coinciden en sus fines).

Esperemos que la razón se use por encima del instinto, o tendremos tiempo de lamentar tanta irresponsabilidad inestabilizadora de la democracia.

Si a un nivel personal todos hemos tenido enfrentamientos duros, podemos imaginar que a un nivel social y político puede suceder lo mismo. De todos modos yo ya he votado.

Sursum corda!

14/3/2004




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