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DESPUES
de ver como el Señorío mantiene, á
través de los siglos, su independencia, conserva intacta
su fe religiosa y llena su mision de pueblo noble y leal, necesitamos
conocer porque en estas montañas se respira la modesta felicidad
que distingue al pueblo bizcaino; apreciar la causa que ha influido
para que se aunen, en admirable consocio, el trabajo rudo y continuado,
con la relativa prosperidad y un amor inmenso á la religion
santa, que este pueblo heredó de sus mayores, con una libertad verdad, cimentada en la
práctica de las virtudes cívicas mas escalarecidas.
[168] Y es tanto
mas preciso estudiar esa causa en todas sus manifestaciones, cuanto que
á su influencia se debe esa apacible tranquilidad, esa adhesion
enérgica del bizcaino á su suelo natal, á los
valles y montañas de su país, que, pareciendo destinadas
tan solo á guarida de fieras, proporcionan á sus
habitantes un bienestar, que otros encuentran en tierras mas fecundas,
aunque no mas bendecidas de Dios.
El que, profundizando en la historia, estudie á fondo este
País, buscando el orígen de su carácter especial,
hallará que la base en que estriba la felicidad del País
Bascongado, la causa viva, patente é indudable de la dicha que
Bizcaya respiraba, fueron las libertades, que desde los primitivos
tiempos alentaron y sostuvieron al pueblo bizcaino. Esas libertades |
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