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Víctor Manuel y Ana Belén volverán a la carretera
el próximo mes de junio, con una nueva gira que recorrerá
España en los meses de verano y proseguirá por América
Latina a partir de otoño y hasta diciembre. De momento, se han
hecho públicas las fechas de la gira por España. Toda la
información al respecto se encuentra en el especial sobre la Gira
2004.
El espectáculo
«Neruda en el corazón» ya está calentando motores.
En la página del Fòrum de Barcelona se puede ver un vídeo
de presentación, donde el propio Víctor explica detalles
sobre el concierto. Por su parte, el CD+DVD dedicado a Neruda, que también
lleva el nombre de «Neruda en el corazón», sale a la
venta el 28 de junio, aunque ya se puede escuchar en línea como
anticipo la canción de Joaquín Sabina «Amo
el amor de los marineros».

Portada del disco «Neruda en el corazón»
El pasado
viernes 25 de junio tuvo lugar un concierto homenaje a los republicanos,
organizado por la Asociación para la Recuperación de la
Memoria Histórica. Carlos Hidalgo tuvo la oportunidad no sólo
de asistir al concierto, sino también de charlar animadamente con
Víctor. Ésta es su crónica del concierto y de su
encuentro con Víctor (¡gracias, Carlos!):
Hola
a todos. Anoche fue un gran día. Al menos, para mí.
Asistí al concierto de Rivas y fue alucinante. No sólo por
la versión a piano (con David en él) que hizo de Asturias,
que provocó que Ana Belén saliera al escenario llorando
(leyó un poema de Pedro Garfias la cantante, titulado "Madrid"),
ni por la versión a guitarra y tres voces (Pedro Guerra, Ana y
Víctor) que hicieron de "Contamíname"... Maravilloso
final de Paco Ibáñez, acompañado a los coros por
todos los artitas, con "A galopar"...
El actor Juan Diego, paisano, me coló en el back-stage al principio
del concierto, y desde allí vi la primera mitad. Lo primero que
me emocionó fue escuchar "L'estaca" de Lluis Llach. Cuando
bajó del escenario, me acerqué a él, y, en catalán,
le pedí que se hiciera una foto conmigo y la bandera tricolor.
Lo mismo hice con Pedro Guerra e Ismael Serrano. Pero llevábamos
una hora de concierto, y ni rastro de Víctor y Ana.
Cuando ya la noche empezaba a cerrarse, veo dos figuras que me resultan
familiares acercándose, a lo lejos, al back-stage. No me lo puedo
creer, pero sí, son Víctor y Ana.
Veo que pasan por mi lado y se acercan al resto de artistas... Víctor,
enseguida, comienza a charlar con Pedro Guerra, mientras que Ana hace
lo propio, alrededor de una mesa, con Pepe Sacristán y Pilar Bardem.
Estoy rodeado por Miguel Ríos, Rosa Regás, Ismael Serrano,
Javier Álvarez, Aute, Paco Ibáñez... y un largo etcétera.
Estoy a metro y medio de Víctor, que sigue hablando con Pedro.
El asturiano se me queda mirando, y se "cosca" de que quiero
hablar con él. Le llamo: "Víctor, ¿tienes un
momento?". Desde ahí, tengo la sensación, certera,
de que es tal y como yo imaginaba.
Se me acerca, me saluda y me da la mano. Acto seguido, nos damos un abrazo.
-¿Qué tal, Víctor?
-Bien, ¿y tú?
- Pues mira, soy un gran admirador tuyo, y había venido a verte.
Mira (meto la mano en el bolsillo y saco la carátula del último
disco)... Yo también tengo un perro, jeje.
Se lo doy para que me lo dedique, mientras, le comento:
-Tengo todos tus discos, incluso aquellos de los que no quieres acordarte.
-Él sonrie, y yo añado- Por cierto, ¿Sabes que esta
semana hay un homenaje a Fina Calderón en el Ateneo?
Víctor, se nota que está a gusto, sonríe y me dice
-¿Ah, sí?
-Sí. Oye, Víctor, que sigas en la brecha, tío, que
eres el mejor.
-Gracias.
Me da la carpeta del disco: "Para Carlos, cariñosamente, Víctor
Manuel", dice.
Le pido que nos hagamos una foto, y él accede gustoso. Le comento
si le importa que nos la hagamos portando entre los dos la bandera de
la República, y me dice que sin problema. Nos hacemos dos fotos.
Pero ahí no acaba todo, ni mucho menos.
-Oye, Víctor, enhorabuena por el disco; hacía tiempo que
no escuchaba una cosa igual. Por cierto, ¿cuándo tocáis
en Madrid?
- Pues, mira, el 18 de septiembre, en la Fiesta del PCE.
- Ya, pero digo dentro de la gira.
-En Madrid no tocaremos.
- Pero Ana me dijo que sería en Parla o Fuenlabrada...
- Ah, sí. En la capital no tocaremos, pero sí lo haremos
por los alrededores, creo que en Pinto. Hay fecha, eso lo sé, pero
ahora mismo no sé decirte cuándo.
- Bueno, y si no es mucho preguntar, ¿qué canciones del
nuevo disco vas a llevar?
- Pues mira: "El perro del garaje", "El club de las mujeres
muertas, "Si yo fuera dios", "Ustedes no me recuerdan"
y "Neptuno"...
- ¿Neptuno? ¿Pero cómo has conseguido llevar esa
canción al directo?
- Bueno, es que las voces del coro las llevamos grabadas. Pero espera,
que había otra...
- ¿El bolero ese tan bonito, "No me llames loca"?
-No.. Ah, ya está, "La doble muerte de Juan Diego".
- Genial. -Víctor está plétórico. Me lo imaginaba
simpático, pero no tanto...-. Por cierto, Víctor... -le
popngo una mano sobre su hombro y le miro fijamente, con sonrisa socarrona-:
No te olvides de meter en esta gira "Soy un corazón tendido
al sol".
- Pues esa no la llevo este año.
- ¿Y "Canción pequeña"?
- Tampoco.
- Joer, no doy una, ¿eh?
Víctor se ríe, y en un momento de gran complicidad, me suelta:
- Macho, es que no sabes lo que me pasó el otro día. Estaba
terminando de ensayar, y cuando me doy cuenta... ¡Se me había
olvidado meter "Sólo pienso en ti"!
- Ja, ja... ¿Pero cómo te pasó eso?
En ese momento, se acerca Ana Belén, botella de agua en mano, a
nosotros.
-Por cierto, Víctor, ¿cómo está yendo el disco?
- Bueno, va... Tú, ya sabes... Pero bueno, lo importante es que
yo estoy satisfecho y contento con él.
- Sí es muy bueno. Me vuelvo para Ana, y le digo:
- Por cierto, Ana. Que para ti también tengo una cosa. -Me mira
con cara de extraña-. Toma, para que me firmes el disco.
Ana coge el boli, y para mi sorpresa, no firma en la portada, sino que
abre las páginas centrales y me lo dedica sobre su foto encima
del sofá "Para Carlos, un beso. Ana Belén".
Mientras lo hace, llega el comentario de la noche. Como os he comentado,
yo llevaba una bandera republicana, y le digo a la Belén:
- Tranquila, Ana, que no voy a hacer que te la pongas de falda como en
"Ravos", que ya sabemos que no trae muy buena suerte...
En ese momento, Víctor se ríe... El tiempo se ve que cura
las heridas.
Les pido que nos hagamos unas fotos los tres juntos, y acceden gustosos.
Me despido de ellos, la mano y dos besos. Por cierto, cuando retiraba
mis manos del hombro de Ana, sus pelos se quedaron enganchados en la correa
de mi reloj. Pequeño tirón: "Perdona, Ana".
Nos despedimos. Víctor ha estado impresionante, sencillamente,
genial. Vaya una persona cercana y campechana. Me lo imaginaba simpático,
pero no tan cercano. Fue genial.
Por otra
parte, ésta es la crónica que el diario El Mundo publicó
sobre el concierto:
MÚSICA
Y LETRA PARA LA LIBERTAD
Miles de republicanos se reúnen en Madrid
en un homenaje histórico
Han llegado
de toda España para cobrar una deuda histórica: el aplauso
unánime de todo aquel que ha querido agradecerles la lucha que
mantuvieron por garantizar la libertad. Son los abuelos y abuelas republicanas,
supervivientes de una guerra atroz que por primera vez en nuestro país
se han reunido en un homenaje musical en el que sólo ellos son
los protagonistas.
Organizado
por la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica,
el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, la Fundación Contamíname
y Evohé Producciones, el evento ha sido respaldado por numerosos
artistas que han dedicado su música y su voz a los ex combatientes.
El corazón
en un puño y el puño mirando al cielo cuando una trompeta
interpreta las primeras notas del himno de Riego. El campo deportivo de
Rivas Vaciamadrid se convierte por un momento en una siembra de banderas
tricolores que les hacen viajar en el tiempo para recordar aquel 14 de
abril de 1931 en el que salieron a la callea reír: “nos subimos
a la terraza a poner las banderas según entraba la República
y allí aplaudimos con todo el alma”, cuentan las hermanas
Zuluaga, dos huérfanas de guerra que recuerdan los años
de República como “un tiempo muy feliz, en el que no habían
mentiras ni malos rollos porque éramos libres”, aseguran.
Lucharon
en el frente, lloraron y sobrevivieron; por eso ahora sólo quieren
invocar a los buenos recuerdos y vivir la fiesta, su fiesta, con la alegría
de ser parte de la historia y estar vivos para ver cómo el pueblo
les agradece una labor impagable. También Julián Matesan,
un artesano marroquinero de toda la vida, sonríe feliz porque hoy
se sabe protagonista, “me considero republicano de toda la vida”,
dice mientras evita recordar el sufrimiento pasado: “me parece fantástico
que se organice una cosa así. Es muy importante que la gente de
la cultura participe, porque ellos son los que mejor nos pueden transmitir
las verdades”.

Al acto
también asistieron diferentes agrupaciones de carácter social
o cultural, así como representantes del sector político
que dieron su apoyo público al homenaje: “desgraciadamente
en España se ha confundido el perdón con el olvido, y éste
es un homenaje que sigue siendo muy actual porque muchos de los valores
que defendían siguen siendo muy actuales”, comenta el líder
de IU, Gaspar Llamazares.
Y así,
en asientos privilegiados y con la continua atención del equipo
organizador, los viejos republicanos vivieron con emoción hasta
el último minuto de un largo desfile de artistas que han querido
manifestarles su admiración y sobre todo garantizarles que van
a “trabajar por construir esa sociedad por la que luchasteis: con
paz, libertad y justicia social”. Alternado música y poesía,
importantes personajes del mundo de la cultura consiguieron emocionar
a los homenajeados con palabras de nostalgia y esas canciones de toda
la vida que mejor reflejan sus ideales. Los cantautores Luis Pastor, Luis
Eduardo Aute, LLuís LLach, Víctor Manuel, Paco Ibáñez
o Labordeta interpretaron su música libertaria con míticas
canciones como ‘L’estaca’. ‘Asturias’ o
‘Al alba’. Sin embargo, también quisieron poner su
granito de arena otros autores más jóvenes como Pedro Guerra,
Javier Álvarez, Ismael Serrano y Bebe.
Ana Belén
leyó un emotivo poema y cantó, una vez más, el tema
‘Contamíname’, un homenaje al mestizaje que todos reconocieron
y disfrutaron, mientras que Miguel Ríos y el Gran Wyoming consiguieron
transmitir como nadie la fuerza y alegría que caracterizó
todo el homenaje. El mundo de las letras estuvo representado, entre otros,
por Rosa Regás, Luis García Montero, Manuel Rivas y Ángel
González que, acompañados por actores como Pilar Bardem,
Juan Diego, Juan Diego Boto y José Sacristán, leyeron diversos
manifiestos y poemas dedicados a los presentes.
Finalmente,
el escenario dejó el mayor hueco de la noche para que algunos de
esos viejos protagonistas, pudieran representar con su presencia a los
que están, a los que estuvieron, a los hombres y mujeres que son
al fin y al cabo, la raíz de nuestros días.
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