Italia (febrero - mayo 2007)

Italia es muy grande como para visitarla entera de una vez, sobre todo si vas por asuntos de trabajo como yo. La parte en la que me centré es Calabria, la región que rellena la punta de la bota, aunque también hubo escapada a Roma y a algunos pueblos de Basilicata.

Es una región que explota su buen tiempo y sus playas en verano, aunque no tanto como Sicilia o la Costa Mediterránea española. Además, en invierno las zonas más turísticas están "dormidas". En primavera despiertan, pero no alcanzan la vida de los meses de julio y agosto.

Comencemos por el tema automovilístico. Simplemente, no defraudó. No me extiendo en comentarios, sólo mira las fotos.

La provincia situada más al norte de Calabria es la de Cosenza. Su capital conserva un casco antiguo algo deteriorado.

Se pueden ver las ruinas de un antiguo castillo sarraceno en un monte de los que rodea la ciudad.

El sur de Italia es una zona de muchos terremotos. Por eso, esta construcción ha sufrido muchas reconstrucciones a lo largo de los siglos.

Paola es el pueblo natal de San Francisco de Paula, patrón de los marineros. En 2007 se celebraba el 5º centenario de su nacimiento. Dicho pueblo es bonito para pasar un día, aunque la playa esté un poco sucia. Y si no vais en invierno, como el día que tiré esta foto, mejor.

En muchos pueblos existen torres defensivas o sus ruinas. Esta de San Marco Argentano se encuentra en muy buen estado.

Reggio di Calabria es la ciudad más meridional de la región. Tiene un paseo a orillas del Estrecho de Messina de donde se puede ver lo que yo creo que es el Etna (al fondo de la foto, encima de las farolas). Como Paola, en invierno está muy apagado. Sin embargo, no dejéis de ver los Bronces de Riace, en el Museo Nacional. No dejan sacar fotos.

Calabria es una región muy montañosa. Si vais a Reggio por la autopista podréis ver estos impresionantes cortados (sí, lo que se ve abajo es un tren).

Estrecho de Messina. A la izquierda, Sicilia; a la derecha, Calabria.

Curiosa la pantalla del GPS cuando estás en un ferry.

Esta estatua da la bienvenida a los barcos que entran al Puerto de Messina.

La torre de la catedral tiene una decoración muy salada.

El Parque Natural del Pollino, entre Calabria y Basilicata es un lugar ideal para dar un paseo en primavera y perderse por sus carreteras.

El pueblo de Pizzo tiene una curiosa iglesia rupestre, horadada en la roca frente a la playa.

Tropea, a orillas del Tirreno es el lugar ideal para pasar un día de playa. La zona tiene bastante infraestructura turística.

Cerca de Tropea se puede visitar el Capo Vaticano. Simplemente impresionante.

Esto es Campana, en el Macizo de la Sila. Es un pueblo que parece haberse parado en el tiempo hace 40 años. Ahora bien, con las carreteras que hay no me extraña. Nos tiramos dos horas para hacer 70 km.

En la costa del Mar Jónico, los aragoneses elevaron multitud de construcciones para defenderse de los turcos. Uno de ellos es este precioso castillo cerca de Isola di Capo Rizzuto, levantado en el mar.

Cerca se encuentran las ruinas del templo griego de Hera Lacinia. Me encanta esta foto.

También hubo tiempo para visitar zonas fuera de Calabria. Uno de esos lugares fue Roma y sus monumentos más típicos.

Lo cierto es que es ya había estado en esta ciudad hace once años, pero, desde luego, no aburre verla dos veces.

Maratea es un pueblo turístico situado en Basilicata. Su costa está plagada de cuevas.

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