VENTILACION NO INVASIVA EN UCI
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La Ventilación Mecánica (VM) se utiliza en situación de fracaso respiratorio, con el objetivo de mejorar la fisiopatología que lo ha provocado, reducir el trabajo respiratorio y mitigar la disnea. Tradicionalmente, para aplicar la VM se instaura una vía aérea artificial (tubo endotraqueal o cánula traqueal) por lo que este tipo de VM se conoce como “ventilación invasiva”.
Las complicaciones potenciales derivadas de la utilización de esta técnica son neumonías, barotrauma, lesiones en la mucosa de la vía aérea alta, edemas, etc. y hacen que su uso sea restringido a las situaciones graves, en las que es absolutamente necesaria.
La Ventilación Mecánica No Invasiva (VMNI) permite aumentar la ventilación alveolar sin tener que colocar una vía aérea artificial. Mediante un ventilador mecánico de presión controlada y una interfase se puede corregir el intercambio de gases y conseguir descanso de la musculatura respiratoria. No obstante, existen indicaciones y contraindicaciones para su uso que obviamente hay que tener en cuenta antes de decidir su aplicación.
La VMNI es una modalidad de tratamiento respiratorio que no implica intubación endotraqueal. Persigue efectos beneficiosos derivados de la presión positiva que ejerce en la vía aérea, en los siguientes apartados:
1. Intercambio de gases: oxigenación-ventilación.
2. Control de síntomas: disnea, alteraciones del sueño.
3. Musculatura respiratoria: mejora la fatiga, favoreciendo el reposo de los músculos respiratorios.
4. Mejora la calidad de vida.
El empleo de esta modalidad debe decidirse individualizadamente en función de:
a. Situación clínica del paciente.
b. Grado de deterioro del intercambio de gases.
c. Objetivos planteados: evitar la intubación endotraqueal.
d. Respuesta de los efectos clínicos alcanzados.
a. Primarios:
i. Parámetros gasométricos: Intercambio de gases (acidosis respiratoria).
ii. Parámetros clínicos: reducción de la IOT, disnea, confort, fatiga muscular, frecuencia respiratoria.
b. Secundarios:
i. Reducción de las complicaciones asociadas a la VMI (neumonía, weaning dificultoso)
ii. Disminución de la estancia en UCI y el hospital.
La aplicación puede realizarse en la insuficiencia respiratoria aguda (IRA):
1. Precozmente: como medida para prevenir la intubación orotraqueal (IOT).
2. En la IRA como alternativa a la IOT.
3. En pacientes con IR postextubación.
En general, las indicaciones de la VMNI, incluyen:
§ Edema agudo de pulmón cardiogénico.
§ IRA hipoxémica.
§
Atelectasias pulmonares en postoperatorios.|
Indicaciones y contraindicaciones de la VMNI |
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INDICACIONES |
CONTRAINDICACIONES |
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Insuficiencia respiratoria grave aguda o crónica reagudizada. Insuficiencia respiratoria hipoxémica. Paciente con fracaso post-extubación.
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Intolerancia a la mascarilla. Neumotórax. Nivel de conciencia bajo. Traumatismo facial. Patrón respiratorio inestable. Cardiopatía isquemia aguda. Hipertensión craneal. Hemorragias digestivas. Arritmias ventriculares. |
Material necesario.
Ventilador mecánico:
Pueden utilizarse cualquier tipo de ventilador a presión positiva como los utilizados en VMI, puesto que disponen de una monitorización completa, pero no de un sistema de compensación de fugas. El uso de ventiladores específicos como el BIPAP Visión permite corregir estas fugas, funcionando con las modalidades de CPAP (Continuous Positive Airway Pressure) A/C (espontánea/controlada) y BiPAP (Biphasic Positive Airway Pressure).
Los parámetros generales para los modos de ventilación son:
PCC: Presión Positiva Continua o CPAP: de 2 a 20cm de H2O.
Presión inspiratoria (IPAP): de 2 a 40 cm de H2O.
Presión espiratoria (EPAP): de 2 a 20 cm de H2O. La presión inspiratoria no puede ser inferior a la presión espiratoria.
FR: Frecuencia Respiratoria: de 4 a 40 rpm.

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Efectos de la VMNI con CPAP y PS |
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Enfermedad Obstructiva |
Enfermedad restrictiva |
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Intercambio de gases |
Presión transdiafragmática |
Intercambio de gases |
Presión transdiafragmática |
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CPAP |
≠ o |
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PS |
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PS + CPAP |
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Interfase:
En gran parte el éxito de la VMNI depende de ella. Debe de reunir las siguientes características: ser transparente, con poco espacio muerto, poco peso, fácilmente adaptable y con un sellado de baja presión sobre la piel. La selección depende de la disponibilidad y la tolerancia del paciente. Las mejoras que aparecen continuamente en el mercado están encaminadas a aumentar su tolerancia y a disminuir las complicaciones.
- Mascarilla nasal: existen numerosos modelos en el mercado, que incorporan diversas formas y tallas. Son especialmente útiles en pacientes que requieren la VMNI 24 horas en domicilio. Tienen poco espacio muerto, buena adaptación y fijación con arneses de 2 a 5 puntos de apoyo.
-
Mascarilla facial: son más usadas que las anteriores en el fallo
respiratorio agudo, ya que con la mascarilla nasal no suelen mantener la
respiración nasal y por tanto aumentan las fugas. La máscara facial admite
mayores presiones que la nasal, pero impide la comunicación del paciente, limita
la ingesta y la expectoración y pueden producir claustrofobia. Las más actuales
llevan una válvula antiafixia que permite al paciente respirar espontáneamente
en caso de fallo del respirador.
-
Mascarilla facial total: utiliza un sistema para el sellado de la
mascarilla alrededor de la cara del paciente minimizando la presión en las zonas
de riesgo. Este sistema minimiza las fugas y mejora la ventilación y la
comodidad del paciente.
-
Helmet: consiste en un casco transparente que se adapta sobre la cabeza del
paciente sin importar la estructura anatómica del mismo que en su parte inferior
lleva un anillo para la fijación mediante dos arneses cruzados. Un tejido
elástico sella el Helmet alrededor del cuello del paciente y dispone de dos
conexiones para el ventilador. Dispone de una entrada para SNG para la
alimentación del paciente.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA:
A. Antes de iniciar la técnica de VMNI
Informar al paciente del procedimiento a realizar.
Preparar el material y realizar el chequeo del ventilador. Elegir el tipo de interfase más adecuado para el enfermo según la situación clínica de éste y las ventajas e inconvenientes de cada una.
El médico ajustará los parámetros ventilatorios según la situación del paciente.
Colocar al paciente en posición de decúbito supino: con parte superior del cuerpo incorporado por encima de 45º para facilitarle el trabajo respiratorio, disminuir el riesgo de aspiración y conseguir mayor volumen corriente.
Proteger el arco de la nariz con un apósito hidrocoloidal o hidrocelulares, para evitar que las presiones de la interfase provoquen úlceras por decúbito.
Hidratar las mucosas y colocar vaselina o pomadas hidratantes hidrosolubles en los labios, la nariz y la mucosa nasal, especialmente, si se utilizar la mascarilla facial, para mitigar la sequedad.
Colocar la interfase entre dos personas que se colocarán una a cada lado del enfermo. Primero se coloca el arnés por la parte posterior de la cabeza y, con el respirador funcionando, se posiciona la mascarilla en su lugar correspondiente, según sea nasal o facial, y después se van ajustando las correas del arnés a la cabeza del paciente hasta que queda la mascarilla bien acoplada.
B. Actuaciones enfermeras durante la VMNI
Monitorizar las constantes vitales: presión arterial, frecuencia respiratoria, saturación de O2, ECG, etc.
Controlar signos y síntomas de dificultad respiratoria (cianosis distal, disminución de nivel de conciencia, valores anormales de constantes). Sobre todo hay que estar muy atentos en los momentos de conexión y desconexión del sistema de ventilación, ya sean voluntarios (alimentación, hidratación, eliminación de secreciones, etc.) o involuntarios.
Valorar signos de distensión abdominal y avisar al médico en caso de que dicha distensión dificulte el trabajo respiratorio al elevar el diafragma y comprimir las bases pulmonares, para considerar la posibilidad de colocar sonda nasogástrica.
Valorar la presencia de molestias pectorales y de intolerancia a la técnica; avisar al médico si se producen.
Controlar y comunicar en caso necesario, los cambios del estado mental del enfermo (inquietud, confusión, agitación, etc.) que dificultan la consecución de la técnica.
Anotar la hora y los cambios en los parámetros del respirador, para valorar su influencia en la evolución del paciente.
Aportar alimentación e hidratación. Desconectar temporalmente la mascarilla y proporcionar periódicamente el aporte de nutrientes y líquidos, siempre que la situación del enfermo lo permita. La interrupción de la ventilación debe ser lo más breve posible, volviendo a colocar el arnés y la mascarilla al término de la actividad. Agrupar los cuidados para evitar desconexiones innecesarias.
Enseñar y facilitar la eliminación de secreciones. La hermeticidad de las mascarillas faciales, junto con elevados flujos de O2, favorecen el acúmulo de secreciones (atelectasias, neumonías, etc…) por lo que es necesario insistir en su movilización y expulsión mediante fisioterapia respiratoria, aspiración de secreciones o facilitando su eliminación activa por parte del enfermo.

C. Actuaciones enfermeras después de la VMNI
Recoger el material empleado y proceder a su limpieza y mantenimiento. Para lavar el material se utiliza una solución de agua tibia y detergente suave (no usar detergentes que contengan suavizante o acondicionador) aclarando con abundante agua corriente; el exceso de agua retenida en las tubuladuras se elimina sacudiendo suavemente y dejando secar al aire (no frotar ni exponer al sol ni calor las piezas).
COMPLICACIONES POTENCIALES
(1)
Lesiones dérmicas faciales y necrosis en el puente nasal: debidas a la presión continua que ejercen la mascarilla y el arnés utilizado para mitigar las fugas y mantener las presiones terapéuticas, dando lugar a una hipoxia tisular de las zonas presionadas y a la aparición de úlceras(2)
Distensión gástrica: provocada por la acumulación de aire en el estómago causada por la semihermeticidad del circuito, que introduce aire del ventilador sobre todo en cavidad pulmonar, pero también en cámara gástrica.(3)
Vómito y aspiración: debido a la hermeticidad que debemos conseguir en el circuito para alcanzar las presiones terapéuticas taponando las salidas anatómicas de nariz, boca o ambas con las mascarillas, la expulsión de los vómitos se ve dificultada, por lo que aumenta el riesgo de aspiración bronquial de éste. Además, el riesgo de vómito se aumenta por la distensión gástrica.(4)
Conjuntivitis: provocada por las fugas del flujo de aire continuo que se necesita para alcanzar las presiones y que resecan la mucosa ocular facilitando la inflamación e irritación de ésta.(5)
Intolerancia a la mascara: el paciente puede manifestar cuadros de agitación, inquietud y nerviosismo causados por la sensación de claustrofobia, producida por la colocación de este tipo de mascarilla y arnés en la cabeza, aumentados por el estado de ansiedad que provoca la dificultad respiratoria percibida por el paciente.(6)
Atelectasias y neumonía: las secreciones se acumulan por la dificultad de expulsión y la sequedad que produce el flujo aéreo del ventilador, que favorece, además, su retención en los alveolos y bronquíolos.(7)
Sequedad de mucosa buconasal: el flujo continuo de aire necesario para conseguir las presiones terapéuticas reseca las mucosas, pudiendo provocar irritación y dolor, además de un mayor riesgo de infecciones de flora bacteriana oportunista.RETIRADA DE LA VMNI
La VMNI debe emplearse hasta la mejora clínica y gasométrica del paciente. Posteriormente puede ser alternada con dispositivos de oxigenoterapia. Los criterios de retirada son:
1.
Control de la patología desencadenante.2.
Ausencia de disnea.3.
FR < 30 rpm.4.
PO2 = 75 con FiO2 de 0,5 sin VMNI.Los criterios para suspender la VMNI y pasar a la IOT y VMI pueden clasificarse en:
1.
Acidosis respiratoria y aumento de la hipercapnia.2.
Hipoxemia resistente (PO2<65 FiO2>0,6).3.
Patología que precise de aislamiento de la vía aérea (coma, convulsiones).4.
Manejo de secreciones bronquiales abundantes.5.
Inestabilidad hemodinámica o electrocardiográfica (hipotensión arterial, arritmias).6.
Incoordinación toraco-abdominal.7.
Intolerancia a la interfase.|
VMNI vs VMI |
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VENTAJAS |
INCONVENIENTES |
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§ Permite la aplicación de forma intermitente. § Fácil de retirar y fácil de reinstaurar en caso de que se precise. § Permite al paciente toser, hablar, expectorar o vomitar. § Evita el dolor o la molestia derivada del tubo orotraqueal, así como la ansiedad. § Reduce la necesidad de sedación profunda. § Evita la colocación de sondas nasogástricas de forma obligatoria. § Evita complicaciones del tubo endotraqueal: traumas, intubaciones selectivas y daños en hipofaringe, laringe y tráquea. § Evita infecciones nosocomiales y complicaciones postextubación: disfonía, estridor, estenosis traqueales, etc. § Puede reducir la atrofia de la musculatura respiratoria inducida por la ventilación mecánica. § Se puede instaurar en estadios relativamente precoces de la insuficiencia respiratoria, al contrario que la intubación orotraqueal. § Reduce el tiempo de estancia hospitalaria. |
§ Precisa mayor tiempo invertido por el personal de Enfermería en las primeras horas de la instauración de la VMNI. § Puede provocar complicaciones como distensión gástrica, irritación conjuntival, sequedad de mucosas. § Puede provocar lesiones de piel sobre todo en nariz, llegando a producir incluso úlceras. § Intolerancia a la mascarilla. § Fugas aéreas por mal sellado de la mascarilla. § Dificultad para humidificar el sistema. § Dificultad para aspirar secreciones en caso de que sea necesario. § Es necesario un grado mínimo de colaboración por parte del paciente. |