HISTORIA DEL CASTILLO
Sin duda, lo bello de esta población es su castillo. Curiosamente, y por razones estratégicas, se encuentra situado en lo alto de un espolón rocoso que domina una rica vega por donde discurre el río Guadazaón,. pero que no llega a divisarse hasta que no alcanzamos lo alto de la loma que mantiene el pueblo.
Es un castillo pequeño, pero muy hermoso. Se aprecia una construcción medieval, donde resalta su torre del homenaje, aún erguida y petulantes. Torre pentagonal con escasas aspilleras en algunas de sus caras y ventanal en la cara de la entrada. Pero por dentro esta torre es tetragonal, cosa destacable.
Unas murallas que apenas mantienen sus muros en algunas de sus partes, rodean un perímetro poco extenso y muy bien adaptado al espacio construible de esa elevación rocosa que presenta cornisas naturales muy bien estructuradas por la erosión del agua y del viento, que sin duda, complementan la belleza de un enclave digno de ser visitado y ante todo restaurado.
Entre el torreón y sus murallas exteriores poco espacio queda para lo que pudo ser una dependencia o palacio y que ahora sirve de guarida a pequeños roedores o rapaces desorientados.
Para su acceso, difícil, hay una pequeña senda con algunos tramos de escalones que nos conduce a la puerta, situada en la parte más escondida y casi acodada al estilo musulmán, donde un bello arco de entrada, sirve de umbral.