Eran otros tiempos y tras mucho bregar con y contra las autoridades pudieron fundar un club que, tras pasar las inspecciones pertinentes, se dio en llamar "La Corra".
Desde entonces han contribuido a difundir la afición a las setas tanto en Asturias como en todo el territorio nacional, apadrinando otros grupos que fueron surgiendo en distintos concejos, organizando exposiciones y, sobre todo, atendiendo unas consultas (los lunes) en las que se orientó, siempre de forma altruista, a todos los aficionados que demandaron consejo. Esta labor le valió el reconocimiento ministerial que le concedió la "Orden al Mérito Agrícola".
En diciembre de 2004, no pudiendo seguir con las consultas de forma continuada, se decidió en asamblea prescindir de la sede social y crear estas letras que dan testimonio de su andadura.