Las formas más leves de estos trastornos se ven principalmente en asistencia
primaria y en ellas son frecuentes las mezclas de síntomas (la coexistencia
de angustia y depresión es, con mucho, la más frecuente). Aunque es
necesario decidir en cada caso cuál es el síndrome que predomina, existe
una categoría para aquellos casos en los cuales la mezcla de angustia
y depresión haría artificial forzar la decisión (F41.2).
F40 Trastornos de ansiedad
fóbica
| F40.0 |
Agorafobia. |
| F40.1 |
Fobias sociales. |
| F40.2 |
Fobias específicas (aisladas). |
| F40.8 |
Otros trastornos de ansiedad fóbica. |
| F40.9 |
Trastorno de ansiedad fóbica sin especificación. |
Trastornos la ansiedad que se ponen en marcha exclusiva o predominantemente
en ciertas situaciones bien definidas o frente a objetos (externos
al enfermo) que no son en sí mismos generalmente peligrosos. En consecuencia,
éstos se evitan de un modo específico o si acaso son afrontados con
temor. La ansiedad fóbica no se diferencia, ni vivencial, ni comportamental,
ni fisiológicamente, de otros tipos de ansiedad y su gravedad puede
variar desde una ligera intranquilidad hasta el terror pánico. La
preocupación del enfermo puede centrarse en síntomas aislados tales
como palpitaciones o sensación de desvanecimiento y a menudo se acompaña
de miedos secundarios a morirse, a perder el control o a volverse
loco. La ansiedad no se alivia por saber que otras personas no consideran
dicha situación como peligrosa o amenazante. Por lo general, el imaginar
la situación fóbica desencadena una ansiedad anticipatoria.
Al adoptar el criterio de que el objeto y la situación fóbicos son
externos al enfermo muchos de los temores referidos a la presencia
de enfermedades (nosofobia) o a estar desfigurado (dismorfofobia),
se clasifican en el epígrafe trastorno hipocondriaco (F45.2). Sin
embargo, si el temor a enfermar es consecuencia de un miedo dominante
y repetido al posible contagio de una infección o a una contaminación,
o es simplemente el miedo a intervenciones (inyecciones, intervenciones
quirúrgicas, etc.) o a lugares de asistencia (consulta del dentista,
hospitales, etc.) médicas, debe escogerse una de las categorías de
esta sección F40.- (por lo general F40.2, fobia específica).
La mayor parte de los trastornos fóbicos son más frecuentes en las
mujeres que en los varones.
El término "agorafobia" se utiliza aquí con un sentido más amplio
que el original y que el utilizado aún en algunos países. Se incluyen
en él no sólo los temores a lugares abiertos, sino también otros relacionados
con ellos, como temores a las multitudes y a la dificultad para poder
escapar inmediatamente a un lugar seguro (por lo general el hogar).
El término abarca un conjunto de fobias relacionadas entre sí, a veces
solapadas, entre ellos temores a salir del hogar, a entrar en tiendas
o almacenes, a las multitudes, a los lugares públicos y a viajar solo
en trenes, autobuses o aviones. Aunque la gravedad de la ansiedad
y la intensidad de la conducta de evitación son variables, éste es
el más incapacitante de los trastornos fóbicos y algunos individuos
llegan a quedar completamente confinados en su casa. A muchos enfermos
les aterra pensar en la posibilidad de poder desmayarse o quedarse
solos, sin ayuda, en público. La vivencia de la falta de una salida
inmediata es uno de los rasgos clave de muchas de las situaciones
que inducen la agorafobia. La mayor parte de los afectados son mujeres
y el trastorno comienza en general al principio de la vida adulta.
Están presentes a menudo síntomas depresivos y obsesivos y fobias
sociales, pero no predominan en el cuadro clínico. En ausencia de
un tratamiento efectivo la agorafobia suele cronificarse, aunque su
intensidad puede ser fluctuante.
Pautas para el diagnóstico
a) Los síntomas, psicológicos o vegetativos,
son manifestaciones primarias de ansiedad y no secundarias a otros
síntomas, como por ejemplo ideas delirantes u obsesivas.
b) Esta ansiedad se limita o predomina en al menos dos de
las siguientes situaciones: multitudes, lugares públicos, viajar
lejos de casa o viajar solo.
c) La evitación de la situación fóbica es, o ha sido, una
característica destacada.
La presencia o ausencia de trastorno de pánico (F41.0) en la situación
que induce la agorafobia en la mayoría de los casos puede ser recogida
mediante un quinto carácter:
F40.00 Sin trastorno de pánico![[Criterios DSM IV]](../Images/dsmiv1.gif)
F40.01 Con trastorno de pánico![[Criterios DSM IV]](../Images/dsmiv1.gif)
Incluye: Trastorno de pánico con agorafobia.
F40.1 Fobias sociales
![[Criterios DSM IV]](../Images/dsmiv1.gif)
Las fobias sociales suelen comenzar en la adolescencia y giran en
torno al miedo a ser enjuiciado por otras personas en el seno de un
grupo comparativamente pequeño (a diferencia de las multitudes) y
suelen llevar a evitar situaciones sociales determinadas. Al contrario
que la mayoría de las fobias, las fobias sociales se presentan con
igual frecuencia en varones y en mujeres. Algunas de las fobias sociales
son restringidas (por ejemplo, a comer en público, a hablar en público
o a encuentros con el sexo contrario), otras son difusas y abarcan
casi todas las situaciones sociales fuera del círculo familiar. El
temor a vomitar en público puede ser importante. El contacto visual
directo puede ser particularmente molesto en determinadas culturas.
Las fobias sociales suelen acompañarse de una baja estimación de sí
mismo y de miedo a las críticas. Puede manifestarse como preocupación
a ruborizarse, a tener temblor de manos, nauseas o necesidad imperiosa
de micción y a veces la persona está convencida de que el problema
primario es alguna de estas manifestaciones secundarias de su ansiedad.
Los síntomas pueden desembocar en crisis de pánico. La conducta de
evitación suele ser intensa y en los casos extremos puede llevar a
un aislamiento social casi absoluto.
Pautas para el diagnóstico
a) Los síntomas psicológicos, comportamentales
o vegetativos, son manifestaciones primarias de la ansiedad y no
secundarias a otros síntomas como por ejemplo ideas delirantes u
obsesivas.
b) Esta ansiedad se limita o predomina en situaciones sociales
concretas y determinadas.
c) La situación fóbica es evitada, cuando ello es posible.
Incluye: Antropofobia. Neurosis social.
F40.2 Fobias específicas (aisladas)
![[Criterios DSM IV]](../Images/dsmiv1.gif)
Fobias restringidas a situaciones muy específicas tales como a la
proximidad de animales determinados, las alturas, los truenos, la
oscuridad, a viajar en avión, a los espacios cerrados, a tener que
utilizar urinarios públicos, a ingerir ciertos alimentos, a acudir
al dentista, a la visión de sangre o de heridas o al contagio de enfermedades
concretas. Aunque la situación desencadenante sea muy específica y
concreta, su presencia puede producir pánico como en la agorafobia
y en las fobias sociales. Las fobias específicas suelen presentarse
por primera vez en la infancia o al comienzo de la vida adulta y,
si no son tratadas, pueden persistir durante décadas. El grado de
incapacidad que producen depende de lo fácil que sea para el enfermo
evitar la situación fóbica. El temor a la situación fóbica tiende
a ser estable, al contrario de lo que sucede en la agorafobia. Son
ejemplos de objetos fóbicos el temor a las radiaciones, a las infecciones
venéreas y más recientemente al sida.
Pautas para el diagnóstico
a) Los síntomas, psicológicos o vegetativos,
son manifestaciones primarias de la ansiedad y no secundarias a
otros síntomas como, por ejemplo, ideas delirantes u obsesivas.
b) Esta ansiedad se limita a la presencia de objetos o situaciones
fóbicas específicos.
c) Estas situaciones son evitadas, en la medida de lo posible.
Incluye:
Zoofobias.
Claustrofobia.
Acrofobia.
Fobia a los exámenes.
Fobia simple.
F40.8 Otros trastornos de ansiedad fóbica
F40.9
Trastorno de ansiedad fóbica sin especificación
Incluye:
Fobia sin especificación.
Estado fóbico sin especificar.