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 Juego Poético La voz de los poetas | Autora | Contenidos | Recursos | Poeta del mes  


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 DIDÁCTICA DE LA POESÍA EN EL AULA

 La poesía va siempre acompañada por el placer. El acercamiento del niño al poema es trabajo del adulto y para que esta experiencia sea positiva debe reunir algunas condiciones:


  • La introducción al poema debe darse con un clima de distensión y tranquilidad mental.

  • La lectura o interpretación del poema ha de efectuarse con inflexiones de voz, pero sin sobreactuación.

  • No es preciso explicar las palabras desconocidas porque la captación por niños y niñas es total.

  • Debemos manejar con habilidad el vínculo afectivo que debe establecerse entre los más pequeños y la obra.

  • No es conveniente interrogarles para observar cómo y en qué medida el poema penetró en ellos; las preguntas destruyen estados internos afectivos.

  • La vivencia no se concreta en el acto, sino que es un proceso de efectos progresivos.

  • La trasferencia poética debe estar regida por la conciencia lúdica, compartida entre el emisor y el receptor, sobre todo en los primeros años. Es imprescindible recordar que el juego es el medio del que se valen niños y niñas para conocerse a sí mismos y al mundo de personas y cosas que les rodean.

  • Elegir un poema es elegir un código de connotación múltiple y enriquecedor para que el grupo elabore asociaciones originales y descubra la fuerza espontánea y movilizadora de todo mecanismo creador.

  • Exponer los poemas interpretados acompañados de imágenes o sin ellas en las paredes del aula, con el fin de que el grupo visualice y se sienta acompañado de aquello que le ha gustado. La convivencia con el poema (ya sea leído, escuchado, dibujado, musicalizado, etc...) eleva el nivel de creatividad porque estimula las fórmulas menos convencionales de su relación con el medio.

    Gaciela Perriconi
    Amalia Wischñevsky

 

 

                     

 

ACTIVIDADES DE LENGUAJE POÉTICO EN LA ESCUELA

 

Para disfrutar de las actividades del juego poético y lograr un desarrollo y un resultado positivos de los objetivos que nos marquemos, debemos trabajar en las tres categorías aquí señaladas y hacer pasar al niño por todas las etapas que representan y que van parejas al desarrollo de su expresividad lingüística, corporal, etc...

 


ACTIVIDADES DE RECOPILACIÓN 

En todos los niveles. 
Recopilar según edades e intereses del grupo. 
Pedir colaboración externa. 
Trabajo de investigación. 
Clasificaciones por temas (juegos, nanas, canciones, rimas, romances...), autores, épocas,  etc. 
Organizar presentaciones, exposiciones, etc... 

En una primera etapa, el niño absorbe juego, canción y poesía. Le basta con escuchar y dejarse mecer por las palabras, los ritmos... Se alimenta de ello.

 


ACTIVIDADES DE RECREACIÓN

Mayoritarias en los primeros niveles. Después serán más selectivas.
Jugar con los poemas (armar y desarmar).
Permiten ver el poema desde otro punto de vista.
Actividad integradora de otras vías de aprendizaje.
Considerar el lenguaje como un juego emocionante: creador, recreador y transformador. 

Con los juegos de recreación, el niño adapta el poema a sus vivencias, se recrea en él y experimenta con los sonidos, los ritmos, estribillos, gestos... proyecta sus vivencias y se abre al mundo exterior.

 


ACTIVIDADES DE COMPOSICIÓN

Más propias de niveles superiores.
Podemos programarlas dentro del currículum o formando parte de un taller de poesía.
Ofrecer nuevas posibilidades de expresión.
Intercambio de resultados.
Hacer posible el desarrollo lingüístico, al menos.

Con las actividades de composición, el niño desarrolla su imaginación y expresa ideas, sentimientos, se posiciona en su entorno y hace una interpretación personal del mismo. Al mismo tiempo que fija estructuras lingüísticas y enriquece su vocabulario.

 

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© José Luis Fernández