¿Quién dice que no es una
una jirafa en la luna?
¿Quién dice que no son dos
una pulga y un pulgón?
¿Quién dice que no son tres
dos zancudos y un ciempiés?
¿Quién dice que no son cuatro
tres tortugas y un lagarto?
¿Quién dice que no son cinco
cuatro loros y un perico?
¿Quién dice que no son seis
cinco rosas y un clavel?
¿Quién dice que no son siete
seis aviones y un cohete?
¿Quién dice que no son ocho
siete tortas y un bizcocho?
¿Quién dice que no son nueve
ocho perros y una liebre?
¿Quién dice que no son diez
nueve peras y una nuez?
Quién lo diga es un borrico
que no sabe ni la e.
Heriberto Tejo
SUGERENCIAS (para
profesores y alumnos):
-
Leer el poema en voz alta.
- Cantarlo (buscar ritmos y tonos diferentes)
- Acompañar con sencilla percusión (palmas, pies...).
- Jugar haciendo corros o pasillos (en este caso, comienza un niño
en el centro y se van enganchando otros según el número de cada
estribillo)
- Dibujarlo (componer un mural con los números).
- Representarlo mediante sencillas marionetas de palo (las
marionetas serán los elementos que se nombran), a la vez que se
canta y cuenta.