
El esquejado es un método de reproducción vegetativa que permite obtener
nuevos ejemplares a partir de trozos de plantas ya establecidas. Es por
tanto un método con el que se obtienen duplicados exactos de la planta
madre. Este sistema es muy usado en muchas especies por su facilidad, su
probabilidad de éxito, y por que las plantas obtenidas son mayores que
las que obtendríamos inicialmente de una semilla. Así mismo, es el único
método para multiplicar híbridos estériles que no se pueden reproducir
por semillas.
Cualquiera que sea el tipo de esqueje debe de tomarse de plantas sanas
(las enfermedades se transmiten fácilmente) y de partes jóvenes de la planta.
Hay especies que deben esquejarse todos los años, pues soportan mal el
invierno y pierden su estética de un año para otro. Esto sucede, por ejemplo
con begonias, coleos y geranios. En estas plantas conviene, pues, protegerlas
del frío en invierno, e inmediatamente comienze la primavera hacer esquejes
de las mismas.
Existen varios tipos de esqueje, que se clasifican en función de la parte
de la planta que se use para tal fin. Los más comunes son los de tallo,
que a su vez se clasifican en esquejes de madera blanda, semileñosa o leñosa,
según sea su grado de lignificación.
El medio adecuado para esquejar es una mezcla al 50 % de turba de jardín
y arena. Otra fórmula muy usada propone una parte de marga, dos de turba
y tres de arena gruesa. Algunas especies ni siquiera necesitan tierra para
enraizar: basta con poner los tallitos cortados en un recipiente con agua
y esperar a que emitan raíces, entonces se podran transplantar a la tierra.
En cualquier caso no es necesario el empleo de abonos. Si que es aconsejable
el uso de hormonas de enraizamiento (se compran en tiendas de jardinería),
cuya misión es acelerar la producción de raíces en el esqueje. Por otra
parte, las condiciones necesarias para un correcto esquejado implican luz,
calor (de 20 a 25 ºC) y humedad constante (tanto ambiental como en el suelo).
Es conveniente añadir algún fungicida general para evitar la aparición
de hongos.
En principio un esqueje de tallo deberá tener al menos dos nudos: El inferior
enterrado, de donde nacerán las raíces; y el superior al aire, que producirá
hojas y yemas. Si las hojas del esqueje son grandes conviene cortarlas
por la mitad antes de enterrarlo, para minimizar el consumo energético
de estas. En general, los tallos de donde se tomen los esquejes no deben
haber producido flores. Los esquejes tomados de brotes laterales enrraizan
más rápido que los tomados del tallo principal.
Es conveniente antes de tomar un esqueje que la planta madre esté bien
hidratada, por ello se recomienda regarla unas horas antes, y realizar
la operación del esquejado a horas no muy calurosas. Si se ha empolvado
con hormonas la base del esqueje la mejor manera de introducirlo en la
tierra sin que los polvos se eliminen, es hacer previamente un agujero
con un lápiz o similar en el sustrato e introducir alli el esqueje apretando
la tierra en los laterales a continuación. Los polvos de hormonas se adhieren
mejor a la base del tallo si este lo hemos humedecido primero. Se facilita
el arraigo si se pela un poco la corteza de la parte del tallo que vaya
a enterrarse antes de añadirle las hormonas.
Una vez plantados conviene ir eliminando las hojas que vayan amarilleando.
El mejor síntoma para saber si nuestros esquejes han arraigado es la reanudación
del crecimiento.
Se pueden plantar de uno en uno en macetas pequeñas y agruparlas todas
en el mismo lugar para facilitar su control y cuidados. Esto además permite
un mayor grado de humedad. También se pueden plantar en cajoneras o recipientes
que contengan varios esquejes a la vez. Taparlos con cubetas o plásticos
transparente es muy importante para mantener la humedad ambiental. Una
vez enrraigados deben pasar aproximadamente un mes en un lugar protegido
y fresco, bien regados y controlados, para luego poder ya transplantarlos
a su lugar definitivo.
Para los esquejes de tallo, según donde se realize el corte, existen varios tipos:
- Nodular.- El corte se da en un entrenudo, suprimiendo las hojas inferiores,
y dejando el ápice del tallo intacto. Muy usado para fucsias, geranios
y plantas herbáceas.
- Internodular.- Igual que el anterior, pero suprimiendo el ápice con un
segundo corte. Se emplea en clemátides, madreselva, etc.
- Con talón.- Se trata de realizar el corte en la inserción de una rama
lateral con el tallo principal, dejando que el esqueje se lleve un trozo
de la corteza del tallo principal. Bueno para romero, rosas, álamo, sauce,
rododendros, acebos y arbustos perennes en general.
- Apical.- Se toman de los ápices de tallos laterales, y se suelen colocar
en sustrato arenoso y a la sombra. Ideal para claveles, lilas, camelias,
veigelas, etc.
TIPOS DE RECIPIENTES PARA ESQUEJAR:
- Macetas o cubetas corrientes:
No necesitan drenaje, aunque hay que procurar no encharcar. Para evitar
la pérdida de humedad se deben cubrir con recipientes de plástico transparente
(un truco es usar botellas de plástico de refrescos cortadas por la mitad
e invertidas) o bien con bolsas de plástico transparente invertidas y ajustadas
con un cordel o goma elástica a la maceta (se suelen usar palos o cañas
clavados dentro de la maceta y en su perímetro para mantener la estructura
sin que roce con las plantas).
- Bolsas de enraizamiento:
Son bolsas rellenas del correspondiente sustrato y cerradas. Los esquejes
se introducen en hendiduras abiertas en la superficie de la bolsa (su posición
es a modo de saco horizontal con las hendiduras en la zona superior). Además
se le practicará un agujero en el centro, por donde se regará el sustrato.
- Cajoneras:
Se trata de usar un cajón grande abierto por la parte superior donde se
pueda colocar una tapa de cristal de quita y pon. Dentro del cajón se pueden
colocar varias macetas con los esquejes. Al estar juntas dentro del cajón
se ayuda a mantener la humedad. Los días de frío se tapará con el cristal,
y los días de calor deberá estar abierto al aire. Hay que vigilar que siempre
esté la tierra húmeda. Los días de invierno la cajonera debe colocarse
protegida junto a un muro orientado al sur y taparse con una manta o similar
durante la noche.
- Propagadores:
Se suelen comprar (aunque son un poco caros), si bien los más "manitas"
podrán fabricarse uno por sí mismos. Tienen una fuente de calor eléctrica
en la base regulada por un termostato y una tapa transparente corredera.
Algunos llevan un nebulizador para mantener el ambiente húmedo. Para aquellos
que deseen fabricarselo una buena idea es usar un cajón de madera forrado
por dentro con plástico resistente y con una tapa de cristal. En el fondo
se pone una capa de arena con un cable calefactor enterrado y su correspondiente
termostato (se pueden comprar en las tiendas de acuarios). También se pueden
añadir cables calefactores independientes en las paredes interiores del
cajón. Los esquejes podremos meterlos dentro de la caja separados en macetas,
o mejor aun, todos juntos sobre un lecho de turba y arena en el fondo del
cajón. Se puede completar con una unidad nebulizadora, aunque mucho ojo
con la electricidad: hay que aislar bien los cables y empalmes. Este nebulizador
puede regularse su funcionamiento mediante sensores de humedad. Con esto
tendríamos un propagador de esquejes de lo más sofisticado.
EJEMPLOS DE ESPECIES QUE ESQUEJAN FACILMENTE:
| MADERA BLANDA | MADERA SEMILEÑOSA | MADERA LEÑOSA |
| Coleo | Choisya | Euonymus |
| Fucsia | Jara | Sauce |
| Hortensia | Cotoneaster | Forsythia |
| Impatiens | Hebe | Kerria |
| Lupinus | Acebo | Rosal |
| Osteospermum | Skimmia | Durillo |
| Geranio | Weigela | Boj |
| Lila (Syringa) | Jazmín | Celinda |
| Vivurno | Madreselva | |
| Menta | Polygonum | |
| Clemátide | Adelfa | |
| Forsythia | Boj | |
| Lavanda | Durillo | |
| Laurel | ||
| Rosal | ||
| Tejo | ||
| Romero |