
Como su nombre indica se trata de tomar trozos de raices para a partir
de ellos generar una nueva planta. También consideraremos aquí aquellos
brotes (chupones) incipientes que algunas plantas generan en sus raíces
superficiales, y que se pueden separar fácilmente con su correspondiente
trozo de raíz.
Este tipo de esquejes se utiliza en plantas herbáceas de raíz carnosa y
árboles y arbustos propensos a producir vástagos o chupones de sus raices.
Es importante que la planta no proceda de un injertado, puesto que entonces
las raices pertenecerán al portainjerto en lugar de a la planta que en
realidad queremos reproducir.
Para plantas pequeñas se suele extraer el ejemplar completo con sus raices
entre otoño y principios de primavera. Una vez fuera de la tierra se seleccionan
y cortan los trozos de raíz a esquejar. Para árboles o arbustos grandes
evidentemente no se arrancará la planta, si no que se hará un agujero cerca
del tronco para obtener los trozos de raíz.
Con las plantas de raices gruesas se cortarán trozos de unos 8 cm de largo
y 1 cm de grueso aproximadamente. El corte superior será recto, mientras
que el inferior lo haremos inclinado. Se entierran entonces los esquejes
verticalmente y a cierta profundidad en una mezcla de turba y arena.
En el caso de plantas de raices finas (como en el caso de las prímulas
y del phlox) se cortarán secciones de 2,5 cm de largo y se colocarán horizontalmente
a tan sólo 1 cm de profundidad.
En ambos casos se regará bien y no habrá que aportar calor hasta que salgan
los brotes. Entonces, si aun hace frío será conveniente proteger los brotes
y aportarles calor si queremos que cojan fuerza.
RELACIÓN DE PLANTAS FÁCILES DE ESQUEJAR A PARTIR DE SUS RAICES:
Amapola oriental, Phlox, Prímula denticulata, Eryngium sp, Chupamiel, Anemonas,
Lupinos, Gordolobo, Paulownia tomentosa, Zumaque, Ancusa, Acanto, Ciruelo,
Chopo, Campanula, Gallardia.