OSEJA - SENDA DEL ARCEDIANO - PEÑA BLANCA
Punto de Partida: Oseja de Sajambre.
Duración: 7 horas 30 minutos -ida y vuelta-
Desnivel: 1.100 m.
Dificultad: recorrido por pistas y senderos de acceso a majadas; recomendado para gente acostumbrada a caminar por el monte, dada la dificultad de hallar el sendero en las zonas de matorral y de bosque. Se procurará dar una descripción detallada de estas zonas.
Características: al pie del pico Jario se ha formado un entramado de pequeños valles, donde destacan dos principales. La ruta propone recorrer los senderos que comunican las distintas majadas que se asientan en estos lugares; disfrutar de un placentero paseo por sus bosques entre riegas y cascadas, y contemplar maravillosas vistas de los valles de Sajambre y de Valdeón. Todos estos rincones, embriagados de verdor y frescura, contrastan con las blancas calizas de los macizos Central y Occidental, omnipresentes en los ascensos al Pico de La Rocha y a Peña Blanca.

Descripción:
Accesos
Oseja de Sajambre es un pueblo situado en pleno ascenso al puerto del Pontón (León), a 35 Km. de Cangas de Onís, siguiendo el curso del río Sella.
Oseja - Entramboscaminos (30 minutos)
Subiendo por la carretera del Pontón hay que llegar a las últimas casas de Oseja, para entrar por la última calle a mano izquierda. A continuación se gira a la derecha. El asfalto da paso a una pista de tierra. Presenta un desnivel suave, por ello se vale de amplios tornos para ir ganando altura
La pista está marcada con pintura blanca y roja como sendero de gran recorrido. Este tramo coincide con la Senda del Arcediano. Al final de la cuesta se entra en una zona de descanso. A gran altura sobre el río la pista atraviesa el pequeño desfiladero formado por éste entre la Pica Ten y la ladera que transitamos. La originalidad de su trazado se destaca si se compara con el seguido por la carretera. Mientras la Senda del Arcediano busca los pasos naturales de la roca, la carretera atraviesa el desfiladero gracias a un túnel y a muchas voladuras.
El paisaje es hermoso. Atrás se va dejando la parte del Valle de Sajambre en que se asientan los pueblos de Ribota, Oseja, Vierdes y Pío. Comprende el tramo del río Sella que discurre entre la Pica Ten y la entrada al desfiladero de los Beyos. La Pica Ten es una modesta cumbre de 1.222 m., de roca oscura y mucha maleza, que se eleva solitaria sobre el pueblo de Oseja. Es un pico incómodo de subir por la cantidad de matorral que nace entre sus peñas. Se sube por atrás. Su única complicación es un paso muy aéreo de unos 4 metros, ya dando vista a la cruz de la cumbre, que se acomete por la vertiente del río Sella.
El desfiladero de los Beyos se abre paso entre la Peña Loto y el Niajo. La Peña Loto es una cumbre pelada, pero con una bonita bufanda formada por un pequeño bosque. Una larga crestería llana da acceso a la cumbre ;una abrupta crestería descendente se precipita sobre el río Sella. En ésta se esconde la majada de Jusierra, colgada sobre Cobarcil (la venta que había a la entrada del desfiladero), a la que se llega a través de una senda que sigue la línea de bosque que forma una banda paralela a la crestería de la Peña Loto.
Al otro lado del río se eleva el Pico Niajo, característico por la hermosa pradería que queda colgada sobre el desfiladero. Se sube desde Ribota (barrio de abajo). Se cruza el río Sella y se asciende por una pista, a la derecha de la central eléctrica.
En los cruces se toma siempre el ramal de la derecha. La pista muere en una cabaña. Continúa un buen sendero que sube hasta la referida pradería. Cresta arriba, buscando la ladera de la izquierda se llega a la cumbre. Siguiendo su larga crestería también se puede coronar la cumbre del Pozalón. El descenso puede hacerse por la Vallina (empinada y estrecha valleja en curva que baja desde una vega con una charca al pie del Pozalón) o por el Collao Llaete.
La Senda del Arcediano empieza a descender hacia Entramboscaminos. Se da vista a un largo valle que nace en el puerto de Panderrueda. Por la derecha cierran las suaves lomas que unen este puerto con el del Pontón. Toda esta ladera está cubierta por un hermoso bosque. A la izquierda se abre otra serie de pequeños valles que se forman entre la Peña los Mazos y el monte Comborisco.
La Peña los Mazos, aunque con bastantes zonas de verde y con árboles en su parte alta, es la única peña caliza que se ve. A su derecha destaca una oscura peña, cubierta de bosque por las suaves laderas de su izquierda y cortada en quebrados paredones por su derecha. Dicha peña no es sino el inicio de una larga crestería que culmina en el Pico de La Rocha, cumbre cimera que se alza sobre el Puerto de Panderrueda.
Detrás, entre ambas sierras, aparece la redondeada y pelada (de bosque) Cerra Centenal. Bordeándola por esta vertiente existe un sendero que desde Panderrueda sube hasta el Jario.
Conviene apuntar aquí que por la izquierda de la Peña los Mazos (1.473 m.) existe un valle en el que se asientan las majadas de Justiadoso, Jocerrato y Samao. Entre la Peña los Mazos y la sierra del Pico de La Rocha se abre otro valle principal que sube directo a las Colladinas de Dobres. A su derecha, al pie de la Cerra Centenal, se encuentra la majada de Casarruanes, y a su izquierda, enlazando con el valle que acabamos de referir, la majada de Samao.
Tras pasar una portilla (de hierro) se llega a Entramboscaminos. Recibe este nombre por ser un cruce de senderos. A la derecha baja el tramo de la Senda del Arcediano que sube al Pontón. Tiene el inconveniente de coincidir o cruzar la carretera en varios puntos. Además entra en un valle muy estropeado (paisajísticamente) por el tendido eléctrico.
Considero más bonita la pista que sube de frente. Forma parte también de lo que es la Senda del Arcediano. Si la anterior comunica con Riaño a través del Puerto del Pontón, ésta lo hace con el Valle de Valdeón a través del Puerto de Panderrueda.

Entramboscaminos - majada de Pedroa (1 hora)
Siguiendo el sector de la senda del Arcediano que sube al Puerto de Panderrueda, se entra en una zona de abundantes praderas ganadas al bosque. Este recorrido es muy bonito en otoño por la variedad de tonalidades que adquiere el bosque, y muy agradecido en primavera, porque todos los prados se cubren de gran variedad de flores y el agua brota en abundancia.
Es preciso señalar que este tramo de pista que ahora se acomete es muy propenso a encharcarse y a formar incómodos (por decir algo) barrizales. Poco a poco se va dando vista al valle que se abre a la izquierda de la Peña los Mazos. El pico que lo preside, precedido de imponentes paredes oscuras, es el Jario.
Al llegar a la base del espolón calizo de la Peña los Mazos sale una pista a mano izquierda. Sube a la majada de Justiadoso en el valle a que se acaba de hacer referencia. Al poco se encuentra un nuevo cruce, con un poste indicativo, que forma parte de la señalización de la Senda del Arcediano. La flecha apunta hacia la pista que baja a la derecha. Por ella se llegaría al Puerto de Panderrueda.
Para subir a la majada de Pedroa hay que coger la pista de la izquierda. Más que una pista de tierra parece una pista de hierba (que se encharca con facilidad). La pendiente es muy suave, ello hace que deba dar largos tornos. Uno de éstos se ubica en pleno espolón calizo de la Peña los Mazos. Definitivamente la pista se adentra en el valle formado entre esta peña y la sierra del Pico de La Rocha.
No se tarda en llegar a las cabañas de Pedroa. La majada se levanta en uno de esos lugares idílicos: resguardada entre las peñas, la pradera en que se asienta es la antesala de un bonito bosque. El silencio sólo es roto por una hermosa cascada que recoge las aguas que se deslizan por el monte Comborisco.
Majada de Pedroa - majada de Casarruanes (45 minutos)
La pista continúa hasta pasar sobre las cabañas. Se cruza una riega. Se puede decir que la pista ya ha finalizado su recorrido. A mano izquierda parecen subir las rodadas de un ramal de la pista. Se sale a una pradera. Al otro lado se ve parte de un árbol caído. A su derecha aparece una senda muy marcada. El sendero comienza a ascender valle arriba. El primer tramo transcurre entre matorral. Sobre la senda se yergue una esbelta aguja caliza. A su izquierda se abre una canal. Ésta asciende entre las blancas calizas de la Peña los Mazos y esta nueva sierra caliza que destaca en el valle. Da acceso a la majada de Samao.
El sendero continúa valle arriba, entre el río y los paredones calizos de la aguja de referencia. Entra en un bosque de cuento de hadas. El camino se hace más ancho, quizá recordando antiguos tiempos en que era una ruta obligada de paso para los pastores que subían a dormir a las majadas.
Se llega a una zona llana caracterizada por tener todas sus piedras cubiertas de musgo. Bordeando hacia la derecha se pasa una zona de llamarga donde muere una pequeña riega. Es la antesala de un trozo de pradera que se abre en el bosque. A mano derecha destaca una roca caliza de unos dos o tres metros separada en dos por una grieta. Tras cruzar una riega vuelve a aparecer la senda. Unos veinte metros más arriba se adivina un cruce de caminos. Bosque arriba, tomando siempre como referencia los paredones calizos de la izquierda, se llega a la majada de Samao. A la derecha la senda baja al río (o riega principal del valle). Se cruza por una zona abierta del bosque, que en su día fue una buena campera y hoy está siendo tomada por los helechos. Se da vista a la parte alta del valle. Éste sube directo a la Colladina de Dobres, que destaca por tener a su izquierda una peña blanca caliza (Peña Blanca).
De espaldas al río, subiendo a mano derecha se encuentra una senda que, entre escobares, sale a una loma. El sendero continúa loma arriba, no hay pérdida, porque sube a la izquierda de una riega que cae en bonitos saltos. Un poco más allá, y al otro lado de la riega, se abre una valleja de terreno llamargoso, por donde baja una riega secundaria.
En esta zona es difícil seguir el camino. Se sube por la citada valleja, por la parte de la derecha. Hay que prestar mucha atención porque la senda deja la riega, por esta mano derecha, en dirección a unas peñas oscuras de conglomerado. Sube por su izquierda. Las formaciones rocosas que se van bordeando adoptan figuras peculiares, dando forma a un pequeño "juracao".
La senda gira nuevamente para atravesar por arriba la valleja que se acaba de dejar. Ya no se tarda en llegar a la majada de Casarruanes. De la majada sólo queda un bonito claro en el bosque. No se consevan restos de cabañas. Sin embargo y dada la tranquilidad de la zona, no es difícil sorprender a algún que otro corzo o al ágil rebeco.
Majada de Casarruanes - Pico de La Rocha (45 minutos)
A la derecha de la campera sale la senda que sube al collao Casarruanes. El collado se asienta en una loma que baja de la Cerra Centenal. Separa la majada de Casarruanes del valle cubierto por el monte (bosque) Comborisco. Este valle nace en el Collao Viejo y se precipita por la bonita cascada que preside la majada de Pedroa.
En el Collao Casarruanes se coge una senda muy marcada que permite atravesar la ladera llena de maleza que baja de la Cerra Centenal. El sendero entra en el bosque, volviéndose cada vez más difuso hasta llegar prácticamente a desaparecer cerca del Collao Viejo.
Saliendo del bosque hacia el collado conviene echar la vista atrás para disfrutar de un panorama precioso. Destacan Ten y Pileñes. La Peña Ten (no confundir con la Pica Ten) es una enorme mole que cuenta con un característico circo cerca de la cumbre. Un collado la separa de Pileñes, cumbre más baja y con forma más piramidal. Bastante más a la derecha sobresalen los impresionantes paredones del Tiatordos, contrastando con el verdor de los montes de Ponga y Caso. Pero el verdadero espectáculo comienza al llegar a la campera del Collao Viejo: Torre Cerredo, Torre de la Palanca, Torre del Llambrión (todas por encima de los 2.600 m.); el Friero, Torre del Hoyo Chico, Torre del Hoyo de Liordes y Torre de Salinas, en primera línea sobre el Valle de Valdeón.
Desde la majada hasta el collado se llega en media hora. Un poste indicador señala las dos alternativas posibles. De frente se coge el sendero que baja al Puerto de Panderrueda (30 minutos). No hay pérdida, seguir la riega hasta atravesar un pequeño estrechamiento. Luego girar a la derecha para continuar en llano por el bosque. Si en el collao Viejo tiramos a la izquierda, se toma el sendero que sube a la Colladina de Dobres.
Una tercera alternativa es seguir la dirección de la flecha que apunta a Panderrueda. A mano derecha sube un sendero por la suave loma que cierra el Collao Viejo. Se sigue de frente hasta quedar colgados sobre un bonito bosque. Recorriendo toda la crestería hacia la izquierda se llega a la cumbre del Pico de La Rocha (1.702 m.). Hay que reconocer que el poste indicador del Collao Viejo estaba bien orientado, por aquí también se llega al Puerto de Panderrueda. Sólo hay que saltar. !Cuidado de no caer sobre la antena que hay antes del puerto!
Subir a esta cumbre compensa el cuarto de hora que se pierde. Tiene una vista privilegiada sobre el Valle de Valdeón. En el Macizo Occidental sobresale, por belleza y majestuosidad, la pared sur de Peña Santa de Castilla. No hace falta dar ninguna referencia, basta mirar alrededor y buscar la peña más imponente.
Collao Viejo - Peña Blanca (45 minutos)
Del Collao Viejo sube una senda muy marcada hacia la barrera rocosa de conglomerado de la Cerra Centenal. Cerca de aquélla gira a la derecha y continúa en paralelo hasta dar vista a una peña que destaca de la muralla rocosa. Presenta bonitas tonalidades que van desde el amarillo-verdoso hasta el rojizo. Aquí el sendero remonta la franja rocosa cambiando de dirección. Bordea la Cerra Centenal dado vista a la tierra de Sajambre.
El camino vuelve al cumbre, dando vista nuevamente al Valle de Valdeón. Al llegar a un nuevo collado, reinicia un pequeño bordeo, también por la izquierda. No tarda en volver al cumbre, por el que continúa hasta llegar a un collado al pie de las estribaciones del Pico Guadañas. Aquí se inicia un descenso hacia la izquierda, para bordear las oscuras peñas de este pico, remontando a continuación hasta la Colladina de Dobres (1.756 m.).
Para subir a Peña Blanca (peña caliza que está sobre el collado) se toma la arista hasta llegar al primer resalte. Un sendero de cabras se adivina al pie de este obstáculo cruzando en llano de derecha a izquierda. Por la ladera de esta mano se sube a ganar nuevamente la arista, cerca ya de la cumbre. No son más de cinco minutos desde el collado.
La Peña Blanca (1.802 m.) es una modesta cumbre, pero con una vista espectacular. El descenso permite innumerables alternativas. Volviendo a la Colladina de Dobres o bajando a la Collada Blanca, entre esta cumbre y el Cueto los Callejones (o Pico Samaya), se puede descender riega abajo hasta una campera que se ve junto al bosque. Cruzándola y tirando a la izquierda entra una senda en llano al bosque por la que se llega a Soto de Sajambre pasando por Vegabaño. Tirando a mano derecha en la referida campera, se cruza una riega para salir a la loma que da vista al valle de Valdeón. Siguiendo la loma se aprecia un collado más amplio que al que primeramente llega el sendero, es el Collao Escobaloso (quizá por estar entre escobares). Del collado arranca una marcada senda que incluso se ve muy marcada desde Peña Blanca. Por el Collao Jover pasa a la Vega de Llos, donde se coge la pista que sube de Caldevilla de Valdeón.
Por la vertiente contraria se abre el valle en que se encuentra la majada de Pedroa. Éste nace en la Colladina de Dobres. Si se baja por la Collada Blanca existe un sendero que sube de la majada de Samao. En esta zona sólo hay tres peñas calizas. La Peña Blanca (donde estamos, aunque sea con la imaginación); la Peña los Mazos y una sierra intermedia en cuya parte superior hay una preciosa campera (la majada de Samao).
Otra alternativa sería coger en la Collada Blanca un sendero que bordeando el Cueto los Callejones, llega al collado que hay a su izquierda. Continúa de collada en collada hasta las praderías que preceden la línea rocosa que culmina en la cumbre del Pico Jario (1.913 m.). El descenso de la cumbre puede hacerse por toda la cresta que une el Jario con el Pico Neón. En la collada que hay antes de esta cumbre baja un sendero a mano derecha a unas hermosas praderías. Se atraviesan. Loma abajo se entra en una zona de bosque donde existen muchas pistas que bajan a Vegabaño. Del Jario, por la ladera que cae sobre Oseja de Sajambre, se baja por cualquier lado hasta dar con una pista que cruza toda la ladera.
Peña Blanca - majada de Jocerrato (1 hora)
Para bajar por el valle en que se encuentra la majada de Jocerrato se tomará como referencia la línea de cumbres que une el Cueto de los Callejones (1.859 m.) y el Jario. Por la izquierda cierran la majada de Samao y la Peña los Mazos.
Desde la Collada Blanca (1.772 m.) se inicia el descenso por una zona de pradera, perdiendo definitivamente de vista las altas cumbres calizas del Macizo Occidental. Enseguida se llega a una riega que se irá dejando a mano derecha. Cuando el valle gira levemente hacia la izquierda se cruza la riega en busca de la única pradera que resiste al otro lado entre tanta maleza. Siguiendo la pequeña campera hasta su fin, se encuentra un pasillo abierto entre las escobas que comunica con otra pequeña campera, al pie de una gravera de bloques oscuros.
De esta segunda campera se sale por la izquierda, buscando zonas abiertas de verde entre el escobar. Apenas se descienden cinco metros cuando se gira a la derecha a coger un marcado camino. Tras pasar un corto tramo incómodo de piedras al cruzar una riega, la senda continúa en llano muy marcada. Al llegar a la altura de Samao, el sendero gira para bajar directo a la majada.
La majada de Samao está formada por dos preciosas camperas, situadas a distintos niveles. Recomiendo bajar al prado de abajo, donde destaca un verde acebo entre las peñas calizas. Este árbol está en una magnífica atalaya, colgado sobre el valle de subida, desde donde se controlan los distintos accesos a las majadas del entorno.
Para coger la senda de la majada de Jocerrato es necesario remontar a la pradera superior de Samao. Por una pendiente de prado entre las rocas calizas y un pequeño grupo de escobas se baja en dirección a la Peña los Mazos, buscando el collado que se adivina entre el bosque a su derecha. Se cruza una riega, continuando a su par unos pocos metros hasta que esta muere en un pozo. Aquí se empalma con la senda de la majada. Esta zona se encuentra sobre la canal que entre la sierra caliza de Samao y la Peña los Mazos baja a Pedroa (a la que ya se hizo mención cuando se pasó por debajo de ella).
Se atraviesa por el bosque con un desnivel muy suave, sobre la canal, hasta un collado. Bajando hacia la Peña los Mazos se retoma la senda, que muere en una pista en el collado inferior, desde el que se acomete el ascenso a esta cumbre.
En la pista se gira a la derecha, abandonándola para atajar por los prados, aprovechando una zona abierta de bosque. Enseguida se vuelve a enlazar con la ?pista?. Ésta gira a la izquierda, pero se encuentra obstruida por un árbol caído. Con una marcada curva a la derecha se dirige hacia una enorme pradería abierta en el bosque.
A la entrada de la campera hay una bañera por si alguien quiere darse un baño. Se bordea esta zona de pasto por la derecha, procurando no molestar a los rebecos que vienen a pastar a esta vega. No se tarda en dar con una valleja, cuya entrada está marcada con un enorme "jito" formado por una única roca de color marronáceo. Apenas se toma la valleja, se sale por la derecha a otra pradera. A esta vega cae un canalón que se abre entre las oscuras paredes de la crestería del Jario. Cada vez que se entra en una zona de pasto o de majada es frecuente que desaparezcan los senderos. Para encontrar el sendero de salida hay que cruzar la campera en dirección a un destacado acebo. Siguiendo la loma se entra en la majada de Jocerrato. De las cabañas de la majada sólo van quedando los restos.
Majada de Jocerrato - Horcada de Llabeño (15-20 minutos)
Para bajar desde la majada de Jocerrato hasta Oseja existen dos alternativas principales. Una de ellas es subir a la Horcada de Llabeño para pasar a la majada del mismo nombre, en la extensa ladera que cae del Jario.
Situados a la entrada de la majada (según se baja de Samao), la Horcada de Llabeño es una marcada collada que se ve en línea recta, tomando como punto intermedio de referencia las dos cabañas (en una crecen árboles dentro) del centro de la vega.
El único problema para subir a la collada es dar con el camino. Se atraviesa toda la majada, dejando a la derecha las cabañas que se acaban de mencionar, y a la izquierda la loma que cierra la vega. Pasada la majada se empieza a descender por una ladera en dirección a otra verde campera. Ésta presenta una zona de llamarga, donde se embalsa el agua de una riega que nace pocos metros más arriba. Al poco de empezar a bajar hacia ese prado, cruza un sendero. En esta ladera abierta del bosque transita poco marcado y es fácil no darse cuenta de su presencia. Se toma la senda a mano derecha, entrando al bosque. Cada vez se va haciendo más claro el rastro del sendero. Dentro del bosque bordea a media ladera sobre la campera a que se acaba de hacer referencia. Sale del bosque en dirección a unas peñas oscuras. Ahí se abre una canal por la que sube dando cortos tornos. Deja la canal, saliendo por su izquierda para bordear una pequeña aguja, dando paso a la collada.
Nada más salir a la Horcada de Llabeño se dejan a la derecha dos acebos. Se divisan otros tres entre las escobas, que se dejan a la izquierda para entrar en una pista. Ésta baja a la nave del ganado de Llabeño. La pista atraviesa la vasta ladera que cae del Jario. Cruza una riega. Llega a unas cabañas (antes de un cruce de pistas). Bajando el empinado prado de la cabaña y el que hay a continuación a su derecha se enlaza con una senda. Ésta continúa hasta unas cabañas donde empalma con una pista (hay que dejar otra pista que sale a mano derecha a una cabaña), que baja a la Senda del Arcediano. Bajando a la izquierda se llega a Oseja.
Si se continúa por la pista de Llabeño se baja a la que viene de Vegabaño. En una pronunciada curva en la que cambia de dirección, se puede seguir por ella (llegaríamos a Soto de Sajambre) o bajar por otra pista que sale recta desde la citada curva (baja a un collado donde empalma con la senda del Arcediano, según se baje a la derecha o a la izquierda, se llegaría a Soto o a Oseja, respectivamente).
Majada de Jocerrato - Oseja (1 hora 30 minutos)
La segunda alternativa para bajar de la majada de Jocerrato a Oseja nos lleva valle abajo por la majada de Justiadoso. Una vez atravesada la majada de Jocerrato, se gira a la izquierda hacia la loma que viene cerrando la majada por esta mano. Ahí se enlaza con el camino-pista por el que se viene bajando desde cerca de Samao. La pista aparece cada vez más marcada. Se baja en dirección a un depósito del agua. Junto al depósito hay un acebo donde nace una riega. A la derecha se empalma con una buena pista (al menos muy marcada), en pasando una portilla. Al llegar a una zona de pradera entra una pista más evidente por la izquierda, pero sólo plantearía dudas en el ascenso. Se pasa por la majada de Justiadoso. No se tarda en enlazar con la Senda del Arcediano. A partir de aquí el camino es común con el de la ida.