SOTRES-VEGA DE URRIELLU

 

Punto de partida:Sotres

Duración:6-7 horas.

Desnivel: 1.100 m. (aprox.).

Dificultad:ninguna. Excursión por caminos perfectamente acondicionados para el tránsito de personas poco experimentadas.

Conviene tener presente que se trata de una ruta de alta montaña, con los peligros que ello entraña.Los cambios bruscos del tiempo deben tenerse siempre presentes, pues la temperatura puede bajar muchos grados en un espacio temporal muy reducido.

Características: Este itinerario nos permite acercarnos hasta la base del Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes del que tendremos impresionantes vistas.

 

Descripción:

SOTRES:

Todos los accesos al Macizo Central desde el Norte se concentran en un punto: Arenas de Cabrales. De este pueblo parte la única carretera que, siguiendo el curso del río Cares, se abre paso entre Portudera (Macizo Oriental) y las estribaciones del Macizo Occidental, llevándonos hasta la confluencia de los ríos Cares y Duje.

Pasado Puente Poncebos (a unos cinco kilómetros de Arenas), comienza el ascenso a Sotres por el desfiladero del río Duje. Son once kilómetros de sinuosa carretera (actualmente en obras), entre las sierras de Portudera (Macizo Oriental) y Peña Maín (Macizo Central).

SOTRES  PANDÉBANO ( 1 hora  1hora 30 minutos):

Entre Peña Maín y las pendientes laderas que dan acceso a la majada de las Moñas, divisamos las verdes praderías de Collao Pandébano. Lo primero que tenemos que hacer es bajar hasta el río Duje. Retrocederemos por la carretera hasta el lugar conocido como la Concha el Pradón (a menos de un kilómetro de Sotres). Recordaremos este lugar de cuando subimos al pueblo, pues su característica curva en herradura donde se inicia el último repecho al pueblo es la pesadilla de autocares y ciclistas.

En plena curva arranca una pista que remonta el curso del río Duje hasta las praderías de Áliva. Se trata de un recorrido por un valle glaciar entre los Macizos Central y Oriental. Curiosamente, algo más debajo de los invernales del Tejo a los que ahora nos dirigimos-, el valle pierde esa configuración glaciar en forma de "U" y adquiere un típico modelado cárstico por acción del río (en forma de "V").

El primer tramo de pista es descendente. Mediante un puente bastante disimulado la pista salva la riega que cae de los Altos de Braniella. Inmediatamente inicia un corto repecho de unos veinticinco metros que finaliza en una curva a la izquierda. En este punto podemos coger el camino antiguo por el que atajaremos para llegar a las últimas cabañas de los Invernales del Tejo. Si optamos por continuar por la pista, deberemos tirarnos a las cabañas en el primer cruce que encontremos.

Antes de cruzar el río podemos bajar al antiguo puente. Junto a él encontraremos una senda que lleva a una buena fuente.

La pista comienza a ganar altura. En el primer giro a la izquierda es mejor seguir de frente para atajar por el tramo mejor conservado del camino antiguo. Saldremos a una pista secundaria por la que retrocederemos hasta la principal, pues el camino hasta la Collada de Coaceña está muy perdido y no deberíamos subir por los prados.

Según nos acercamos a Pandébano vemos que aumenta el entramado de pistas. Ello se debe a que su construcción se hizo con motivo de la concentración parcelaria, de ahí que no se permita el uso particular. En el primer cruce continuaremos por la ladera de Peña Maín, hacia una majada que da la impresión de ser un pueblo. Si nos cuesta caminar por pistas podemos ganar altura subiendo hacia este conjunto de cabañas, en busca de antiguas veredas que se dirigen al Collao Pandébano pasando por Canero.

Si decidimos continuar por la pista poco nos va a durar la comodidad, pues no tardaremos en encontrar un amplio aparcamiento (una cosa es que esté prohibido subir en coche y otra cosa es que no se suba). A nuestra derecha, en la ladera que cae de los murallones de Peña Maín veremos unas cabañas, es la majada de Canero. Remontaremos hasta ellas y encontraremos una buena fuente. Una marcada senda nos conducirá sin mucho esfuerzo hasta el Collao Pandébano.

Si volvemos la vista atrás nos sorprenderá ver la lejanía del pueblo de Sotres. A su derecha se alza majestuoso el Pico Deboro, ya por encima de los dos mil metros. Dando vista a la otra vertiente, vemos un sendero que desciende suavemente hacia unas cabañas. Es el camino que baja a Bulnes. Mirando hacia las altas cumbres, adivinamos la cumbre del Urriellu, pero los que verdaderamente destacan son el Neverón de Urriellu (a la izquierda) y Los Albos (a la derecha), separados por la Horcada Arenera. Por ésta pasa la ruta normal a Torre de Cerredo desde la Vega de Urriellu.

COLLAO PANDÉBANO  COLLAO VALLEJO (30-45 minutos):

Buscamos con la vista El Picu, pero una ladera herbosa se interpone. Si nos fijamos en esa ladera veremos una senda que la atraviesa. Por ahí tendremos que subir. Para ello dejaremos Peña Maín a nuestra espalda y Sotres a nuestra izquierda (más o menos estaremos mirando al Sur). Remontaremos la loma que tenemos delante. Existe un camino que sube bordeando este obstáculo. No tardaremos en dar vista a la majada de la Terenosa. Una de sus cabañas está habilitada como refugio.

Desde aquí hasta la Vega de Urriellu se ha construido un camino para faciltar el acceso de cualquier persona. Este primer tramo que nos lleva a Collao Vallejo mantiene una pendiente suave pero continua. A medida que nos acercamos al collado se nos oculta definitivamente El Picu. No obstante, si miramos hacia abajo veremos el pueblo de Bulnes y el angosto desfiladero que cierra su salida hacia Puente Poncebos.

Llegados a Collao Vallejo la vista del Naranjo de Bulnes es impresionante. La brecha de salida de la cara Norte, por la que el 5 de agosto de 1904 ascendieran D. Pedro Pidal y Gregorio Pérez "el Cainejo"-, se nos presenta con total nitidez. Una escalofriante ascensión que aún sobrecoge a los escaladores que se acercan a sus paredes.

De este collado arrancan una serie de canales, conocidas como las canales de Vallejo, que se precipitan sobre el Jou Bajo. Al otro lado observamos una senda que desde este jou se retuerce por una directísima canal que asciende a la majada de Camburero. El camino volvemos a verlo atravesando las graveras de la otra ladera del Jou Lluengu. Este es el camino más directo a la Vega de Urriellu desde Bulnes.

Toda esta depresión que separa ambos caminos, fue formada por una lengua glaciar que desde el corazón del macizo se precipitaba por todo el Jou Lluengu hasta lo que hoy es el pueblo de Bulnes, continuando por toda la canal del Tejo hasta la unión de los ríos Cares y Duje.

COLLAO VALLEJO  VEGA DE URRIELLU (1 hora 30 minutos):

Mucha gente sube a Urriellu en los meses de invierno. En este caso, el Collao Vallejo es el punto clave de esta ascensión. Aquí se inicia una travesía que hacía desistir a más de uno de continuar hasta la Vega de Urriellu. Las voladuras realizadas para la construcción de la senda facilitaron el acceso a cualquier persona, pero si esta zona tiene nieve acumulada tapa el camino y se convierte en una zona de alto riesgo de aludes. Por no mencionar que aprovechando la huella dejada por otros hay gente que se arriesga a subir sin el material imprescindible: piolet y crampones.

Pasada esta travesía entramos en una zona de falsos llanos. Tras atravesar el camino por una especie de puente sobre una torca, se inicia el ascenso definitivo hasta la Vega de Urriellu. Es el tramo más duro, pues al cansancio acumulado se une la falta de descansos. Consuela saber que durante todo este ascenso el monolito del Picu nos sirve de referencia.

En la Vega de Urriellu se ha construido un refugio de montaña, sustituyendo al que existía en la majada de Camburero. Hoy es el centro de reunión de casi todos los que van a ascender al Picu. Está al pie de la cara Oeste, la más difícil. Su primera ascensión tuvo lugar entre los días 14 a 21 de agosto de 1962, por la cordada formada por los escaladores Alberto Rabadá y Ernesto Navarro.

RECOMENDACIÓN:

No conviene acabar aquí la ruta. Recordemos que por todo el Jou Lluengu bajaba una lengua glaciar. A costa de unos minutos más de esfuerzo, subamos a ver donde se alimentaba esa masa de hielo.

Entre el Picu Urriellu y el Neverón de Urriellu continuamos ascendiendo. No queda mucha subida para llegar a lo alto del Jou Lluengu, e incluso existe un buen sendero que nos facilita el ascenso. Este sendero es el que por el Jou los Boches y por el Jou Sin Tierri baja a la Vega de Urriellu desde Horcados Rojos.

Remontada la cuesta, daremos vista al Jou Sin Tierri. En vez de bajar, podemos seguir ascendiendo la loma de la izquierda. La máxima altura a la que llegaremos será de 2.186 m.. Desde esta loma se disfruta de una panorámica de lo que pudo ser el campo de hielo que alimentaba las distintas lenguas glaciares que descendían hacia las tierras bajas. Por Horcados Rojos bajaría otra lengua glaciar hasta Lloroza (junto a la estación superior del teleférico de Fuente Dé. Otra lengua descendería entre Tiro Navarro y los Picos de Santa Ana, desde aquí ocultos, precipitándose sobre las Vegas de Sotres y morir a menos de un kilómetro de los invernales del Tejo (río abajo).

Desde nuestra atalaya divisamos, aparte de la omnipresente cara Oeste del Picu, Los Tiros de la Torca y La Morra (al este) ; la Torre de los Horcados Rojos y el Tesorero, donde confluyen las provincias de Asturias, León y Cantabria (al sur) ; y la Horcada de Caín, que da paso al Hoyo Grande Cimero (al oeste).

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