LA HERMIDA - CUEVA CILOÑA - LLANO AGERO - ALLENDE (travesía)
Punto de partida: La Hermida.
Duración: 5 horas.
Desnivel: 900 metros.
Dificultad: Iº. Los senderos, muy abandonados, presentan tramos en que es fácil perder su rastro.
Características: La Cueva Ciloña es la más renombrada del Desfiladero de La Hermida. En contraste con las escarpadas laderas de este desfiladero destaca la bonita vaguada del Llano Agero: camperas, bosque y una bucólica majada. El descenso se realiza por la Canal del Agero, por donde serpentea un camino de vacas. Un bosque de encinas y las verticales caídas del Cueto Agero constituyen el hermoso marco en que se encuadra el pueblo de Allende.
A vista de pájaro, la Torre de Linares y la Iglesia mozárabe de Lebeña.

Descripción:
Accesos
La Hermida es un pequeño pueblo que se asienta en el desfiladero al que da nombre. Esta profunda quebrada ha sido tallada por el río Deva, en su discurrir hacia el mar, separando las localidades de Potes (Valle de Liébana) y Panes (Asturias).
Subiendo por el Desfiladero de La Hermida, y antes de entrar en el Valle de Liébana, aquél se abre formando un hermoso conjunto de prados, viñas, bosques y peñas. En este circo, cerrado por las esbeltas cumbres del Cueto Agero y La Ventosa, se asienta el pueblo de Lebeña.
Antes de que el desfiladero vuelva a encajonarse, precediendo unos metros el puente donde se encuentra el cruce que sube a Lebeña (un indicador señala la entrada hacia la iglesia mozárabe), arranca, junto a un pequeño grupo de casas, la carretera que sube a Allende.
Entre ambas localidades (La Hermida y Allende) no hay un excesivo kilometraje, lo que permite hacer la travesía utilizando dos coches.
La Hermida -Cueva Ciloña (2 horas)
En La Hermida se coge la hormigonada carretera que sube a Bejes. Al llegar a Los Mollares se enlaza con el sendero que remonta por la Canal de Pebe.
Los Mollares es la zona en que la carretera pierde ímpetu. Precede a la curva que da acceso al desfiladero del río Corvera, una profunda garganta que la carretera atraviesa en llano a gran altura sobre el cauce del río. En este tramo, la bolsa de aire formada por un alud, desplazó a un vecino de la pista de Bejes, depositándolo en la ladera contraria. Un paseo de parte a parte del desfiladero sobre un colchón de aire.
En Los Mollares se conserva una cabaña a la que suben frecuentemente un pastor de La Hermida y su mujer. Al lado opuesto de la carretera, en una explanada, arranca el sendero que comunicaba con Bejes por la Canal de Pebe.
La Canal de Pebe une Los Mollares con el Collao que da nombre a la canal. Devolando al Oeste se encuentra uno de los dos barrios de Bejes. El sendero que remonta toda la canal se va perdiendo por el desuso entre la maleza. Aún se conserva muy marcada la desviación donde se coge la senda que lleva a la Cueva Ciloña. Mientras la principal sigue hacia la derecha, se ha de tomar la que se abre camino entre dos rocas.
Llega a una pequeña campera donde se ha instalado una torreta de la luz. Se sube por él para salir a otro prado, tan pindio como el anterior pero más grande. Por la parte superior izquierda se deja esta propiedad privada. Al otro lado del cierre, una difusa vereda se va abriendo camino entre espinos y maleza. Busca la base de una muralla rocosa que se divisa por momentos sobre la línea de bosquete que vamos atravesando, enlazando con el Sendero de La Escontrilla.
El Sendero de La Escontrilla, tanto más evidente cuanto más se acerca a la Cueva Ciloña, atraviesa a gran altura por la ladera izquierda del Desfiladero de La Hermida. Las especiales condiciones climáticas de este desfiladero favorecen el crecimiento de las encinas. Entre ellas apenas algún espino y escasos ejemplares de madroños. Una línea de postes de la luz, tumbados y carcomidos, acompaña el sendero en su aproximación a una amplia canal que se descuelga hacia el Deva. Sólo resta bordear el canto que la cierra para dar vista a la Cueva Ciloña.
La Cueva Ciloña apenas tiene profundidad, pero destaca por su gigantesca boca. En su interior, en la zona más oscura, se forman dos o tres pozas de buen agua. Un viejo conjunto de bolos permite improvisar una bolera y practicar este deporte autóctono sobre un suelo bien abonado.
El Pasetón (1 hora)
El Pasetón es un mal sendero de cabras que une la Cueva Ciloña con la majada de Los Olmos. La dificultad de Iº señalada al conjunto de la ruta responde al carácter abrupto del terreno por el que se abre paso este sendero. La importancia de la Cueva Ciloña como refugio de cabras ha propiciado un uso continuado de esta ruta de acceso a la concavidad, evitando la pérdida del sendero entre la hierba.
El Pasetón se inicia a la izquierda de la Cueva Ciloña (vista desde el final del sendero de La Escontrilla), en una horcada en que se aprecia un muro que cierra el paso a las vacas. Discurre a media ladera, colgado sobre el cauce del río Deva. Las llambrias manchadas de tierra por el paso de los rebaños de cabras permiten seguir su rastro. La única posible confusión la provoca una senda que se precipita por una rampa herbosa hacia la parte más escabrosa de la ladera. Baste señalar que el sendero del Pasetón más que perder altura tiende a ganarla, buscando un collado algo evidente en la parte final de la ladera. Doblando hacia la vertiente contraria se encuentra la majada de Los Olmos, intuyendo sin lugar a equívocos la ubicación del Llano Agero.
La ladera que se acaba de recorrer culmina en la cumbre del Parijorcao, máxima altura de esta sierra. Desciende hacia el río Deva, bastante tendida al principio y ganando en verticalidad a medida que va perdiendo altura. Durante gran parte del flanqueo de esta sierra por el Este, se va dando vista a la retorcida carretera que sube de La Hermida a Puente Nansa. En uno de los pueblos que se asientan a la orilla de la carretera destaca una esbelta torre medieval.
Los Olmos - Llano Agero - Cueto Agero (1 hora)
Desde la majada de Los Olmos hay que dirigirse a la parte inferior del Llano Agero. Una redondeada campera con agua para el ganado, al abrigo de un reducido bosque que protege la parte intermedia del valle, acoge la mayor concentración de cabañas. El resto se va dispersando ladera arriba.
Se remonta todo el valle hasta llegar a la parte superior. A la derecha una cabaña; a la izquierda una horcada. Alcanzada ésta se accede a la Canal del Agero. La vista del valle de Lebeña se encuentra obstaculizada por las verticales caídas del Cueto Agero. Sólo desde su cumbre se puede contemplar este reducido vergel, antesala del Valle de Liébana.
La subida al Cueto Agero (1.016 m.) no es difícil, pero tiene lugar por un intrincado eskar de incómodo caminar. Sorteando los escondidos agujeros que oculta la hierba puede conquistarse la espectacular balconada de esta impresionante escuela de escalada cántabra.
Cueto Agero - Canal del Agero - Allende (1 hora)
La Canal del Agero se coge en la horcada que hay al Oeste de la cumbre. Un amplio camino se retuerce contorsionándose hasta el extremo para acomodar su notoria amplitud, que hace las delicias de las vacas y caballerías que por él transitan, a la apretada estrechez de la canal. Resguardada entre paredes calizas de gran belleza, la canal se va abriendo por su parte inferior. Por debajo, una soleada ladera cubierta de encinas, desciende sobre el pueblo de Allende.
El camino muere en una pista. Pasa junto a una cabaña acondicionada, quizás refugio para los escaladores que se acercan a la escuela de escalada, iniciando una larga travesía hacia el Este. Confluye con la pista principal que baja del Janillo, hermosa pradera en lo alto de una collada, aguas vertientes hacia Allende y hacia Cabañas. Con un fuerte desnivel va perdiendo altura hasta el pueblo de Allende.