0SEJA - ERMITA DE SAN ROQUE - COLLAO MIRADORIO - LAS COLLADINAS - JARIO -NEÓN - LA SOLANA - OSEJA (circuito)
Punto de partida: Oseja de Sajambre.
Duración: 5 horas 30 minutos - 6 horas.
Desnivel: 1.200 metros.
Dificultad: fácil. Fuerte subida que apenas permite ningún descanso. Apenas dos o tres pasos por llambrias muy fáciles.
Características: una de las subidas más directas que puede hacerse al Pico Jario. Esta cumbre se eleva solitaria sobre el Valle de Sajambre. Según las explicaciones de Ramón Sordo Sotres, "jario"/"fario" significa punto más alto de un cordal desde el que se ven otras cumbres más altas; y esas otras cumbres son Beza y Canto Cabronero y la Peña Santa de Castilla, ?se puede pedir más?

Descripción:
Accesos
A unos 35 Km. de Cangas de Onís, por la carretera del Pontón, se encuentra el pueblo de Oseja.
Oseja - Collao Miradorio (1 hora 30 minutos - 2 horas)
Junto a la farmacia del pueblo sube una callejuela a la parte alta del mismo. Allí se enlaza con una carretera que, en llano, transita entre los prados y las casas y cuadras que se encuentran en la parte superior de Oseja. Se llega así a una de las pocas fuentes que se conservan con el sistema de bombeo. A los pocos metros sale una pista asfaltada por la que se deja atrás el pueblo. Al dar vista a la Ermita de San Roque (en las afueras de Oseja) se cogen unas rodadas que pasan por su derecha. Se sigue la pista principal. Existe una posible confusión en un ramal que remonta a la derecha hacia un prado. Se deja, pasando junto a un corto muro de contención. La siguiente desviación a la izquierda. No obstante, aunque se siga por la pista más marcada se llegaría al mismo sitio, pues ésta va desapareciendo hasta tomar forma de sendero, volviendo al camino más amplio que va a morir a una riega, en el fondo de una marcada valleja.
La canal/valleja de subida se ve muy evidente desde la carretera del Pontón, en el último kilómetro antes de llegar a Oseja. Característica destacable de la misma es el amplio farallón rocoso que la cierra por la izquierda. Se trata de una falla del terreno que configura el risco de Llaveño. En su parte baja se ha delimitado un amplio paré para guardar las cabras. Por toda la canal sube un sendero muy marcado, que remonta ladera arriba en continuos zig-zag. El camino/pista reseñado que arranca junto a la Ermita de San Roque, entra en llano, tras haber ganado algo de altura, hasta la riega que ha horadado esta valleja, donde enlaza con la senda de subida.
Superado el primer tramo de ascenso, el camino se bifurca. Una senda sube a mano izquierda, buscando una collada que le permite salvar el murallón rocoso que cierra la canal por este lado. Nosotros nos decantamos por el sendero que, a mano derecha, remonta en dirección a la riega. La cruza entrando en una zona de llambrias y matorral (el único paso algo delicado es la salida de la riega, donde es aconsejable agarrarse algo a los matos). En este tramo hay que prestar bastante atención para no despistar el camino.
Peñas arriba el sendero vuelve hacia la izquierda, retomando la ladera herbosa hasta salir al Collao Miradorio.
Collao Miradorio - Horcada Llaveño - Las Colladinas - Fuente Neón - Jario (1 hora 30 minutos - 2 horas)
En el Collao Miradorio se coge la pista (algo perdida en este punto por atravesar una zona de campera) que sube a la Horcada Llaveño. Una vez en la horcada se sigue toda la cresta que remonta hacia el Jario, por la que discurre un marcado sendero. Esta zona recibe el nombre de Las Colladinas, pues la especial configuración de la cresta va dando forma a una sucesión de colladas colgadas sobre las majadas de Jocerrato y de Samao. Llama la atención encontrar una antena en medio de la ascensión.
En una collada muy pronunciada se encuentra la fuente Neón. Aquí se coge la panda herbosa que asciende bajo el murallón rocoso característico del Pico Jario. Se pasan un par de colladas y, en la última travesía en llano bajo la franja rocosa, se busca una senda que remonta la barrera pétrea para salir entre la cima principal y la secundaria del Jario.
Jario - Neón - La Solana - Oseja (2horas 30 minutos)
Del Jario (1.913 m.) se desciende por la cresta que va dando forma a la ladera que cae hacia el valle de Sajambre. Existe un camino muy marcado por tratarse de la ruta normal.
Se llega a un amplio collado, la Boa Neón, en que el sendero gira a la derecha para bajar a una vasta zona de camperas. Posteriormente se adentra en el bosque para enlazar con el entramado de pistas que suben de Vegabaño.
En la collada se deja la ruta normal para remontar la crestería del Neón. Se sigue el descenso por todo el canto, dando vista al pueblo de Soto de Sajambre. La bajada discurre a caballo de un frondoso hayedo y de una ladera cubierta de matorral. Llega un punto en que el bosque cubre también la vertiente de la izquierda. En este lugar hay que desviarse hacia este lado en busca de una hermosa campera con abundantes espineras.
Se atraviesa la zona de bosque, descendiendo a una marcada vaguada. Apenas se bajan unos metros por el cauce de lo que será una riega, para salir por senderos de ganado que se encuentran a mano derecha. Se trata de evitar la zona más angosta, descendiendo por la ladera que cierra la riega por la derecha. Más abajo se enlaza con la pista que sube a Llabeño. No hay pérdida, pues ésta cruza la panda del Jario de parte a parte.
Al llegar a la pista se gira a la derecha para llegar a la remodelada cabaña de La Solana, que se encuentra unos metros por debajo de la misma. A partir de este punto, esta vía de comunicación con la majada de Llabeño inicia un pronunciado descenso hasta empalmar con la que sube de Soto a Vegabaño.
Situados en la cabaña de La Solana, se desciende por todo el prado (en cuyo centro se encuentra un tronco seco y un bonito árbol). Por la parte inferior sale, a mano derecha, un sendero que comunica con otro prado, donde se encuentra otra cabaña. Nuevamente se desciende toda la zona de pradera. Sólo queda salvar un corto tramo de maleza para salir a un marcado camino. Discurre en llano paralelo al cierre de otra buena campera. Llega a un collado donde inicia un pronunciado descenso hasta enlazar, en las cabañas de Barcantiz, con la abandonada pista que sube desde la Senda del Arcediano. Una vez en ésta no se tarda en llegar a Oseja.