LA TRAVESONA - LOS MOLEDIZOS

 

Punto de partida: Soto de Sajambre.

Duración: 8 horas.

Desnivel: 1.400 metros.

Dificultad: II:. Roca descompuesta y con mucho grijillo, pero bastante tumbada.

Características: el único interés de esta variante a la vía normal radica en conocer una de las vías de escape que utilizan los rebecos cuando se ven acosados o en peligro en la Travesona.

 

Descripción:

Accesos

1 km. antes de llegar a Oseja de Sajambre, por la carretera que sube al Puerto del Pontón, se encuentra la desviación al pueblo de Soto de Sajambre.

Soto de Sajambre - Vegabaño - el Frade (2 horas 30 minutos)

Desde Soto se puede subir a Vegabaño, bien por la pista (da mucho rodeo y no se aconseja la subida en coche para poder disfrutar de los sonidos, olores y belleza del bosque), o bien por el camino antiguo que se coge en la parte alta del pueblo, a la derecha de un lavadero y de una buena fuente. Remonta por el centro del valle. Al dar vista a unas amplias y planas praderas en la cabecera del valle (hay que cruzar una riega), gira a la derecha para adentrarse en el bosque. La apertura de una nueva pista ha afectado el trazado del camino. Conviene ascender por éste, para evitar un pequeño rodeo que la pista más marcada da antes de salir a la principal (25 m antes de la cadena que impide el paso de los vehículos a la vega). Para retomar el camino antiguo hay que salvar, nada más salir del aparcamiento, el talud de la pista.

Muere en un collao, donde se encuentra un cruce. Se sigue de frente. En la siguiente bifurcación, prácticamente pegada a la anterior, se toma la pista de la izquierda que baja al refugio de Vegabaño.

Desde el refugio se desciende por la pradera, para bordear por la parte de abajo los postes clavados para cercar una parte de la vega. Al otro lado se encuentra la senda, muy marcada, que, sin ganar apenas altura, lleva a la Vega de Salambre, a orillas del río (aguas abajo) llamado Dobra. Solo existe un pequeño tramo en que se puede uno despistar, al salir a una zona de llamarga. Basta cruzarla en sentido ascendente para salir por su parte alta.

Se cruza un puente. En la otra orilla aún se conserva un indicador que marca el límite del antiguo Parque Nacional de la Montaña de Covadonga. Un sendero muy pisado se adentra en el bosque. Pasa junto a un imponente ejemplar de roble. Antes de salir del monte de Salambre se encuentra una buena fuente. Siguiendo la senda se llega a la Collada del Frade y a la Cimera del Frade.

 

El Frade - La Travesona (30 minutos)

Llegados al collado que se encuentra a caballo entre el valle que sube de Cuesta Fría (en su parte alta se encuentra el refugio de la guardería del parque) y la vertiente que cae al valle de Valdeón, se continúa subiendo loma arriba, en dirección a la mole rocosa de los Moledizos. Por la derecha cierra una sucesión de colladas, a cada cual más baja.

Las dos inferiores permiten el paso a la Vega de Llos, mientras que las dos superiores marcan la entrada a la Travesona. La más alta de éstas puede desecharse por estar sobre una franja rocosa que dificulta el acceso a la misma.

Al final de la cuesta, en una curva del sendero a la izquierda, sale una senda que empieza a descender hacia una de las pasadas que comunican con la Vega de Llos. Se sigue por ella hasta que empieza a perder mucha altura, en ese momento se deja para subir al collado que permite entrar en la Travesona.

La Travesona, como su propio nombre indica, es una amplia y empinada traviesa que, sobre la Vega de Llos, cruza hasta el Collao Verde. Al otro lado se iniciaría el descenso, por el Hoyo del Bufón, al Collao Pambuches, con final en Posada de Valdeón.

 

La Travesona - Los Moledizos (1 hora 30 minutos)

A la entrada de la Travesona se encuentra un paré, aprovechado por el ganado para refugiarse. Se continúa hasta llegar al cauce seco de una riega/argayo. Por su parte baja brota el agua que alimenta la cascada que se precipita sobre la Vega de Llos. En su base se coge la Travesina, estrecha y empinada vira que también sube al Collao Verde. Siguiendo la línea del argayo hacia arriba, se aprecian dos grietas que quiebran la barrera rocosa que cierra la parte superior de la Travesona. Hay que entrar por la de la izquierda, más tendida que la otra.

Presenta una trepada delicada por la cantidad de grijillo que cubre las llambrias barridas por la nieve y el agua. La canal gira a la izquierda haciéndose más amplia. En este momento se inicia una travesía hacia la derecha en busca de una collada. Existen otras traviesas de los rebecos que salen más abajo hacia esta mano, pero son más delicadas.

Desde la collada se continúa la travesía, siempre sobre llambrias inclinadas, sobre la canal que sube paralela a la que seguimos. En cuanto sea posible se puede ir ganando altura, a fin de que la salida hacia la cresta de los Moledizos sea más llevadera. Se dejan a la izquierda una serie de peñas y canales muy escabrosas, entrando en una vaguada de gravera que muere en un pequeño "jou" sobre los paredones que caen a la Travesona. Hacia arriba se abre en forma de abanico, pero cuanto más a la derecha más difícil es la salida, por hallarse cerrada por las paredes y canalones que dan forma a la crestería de la Bermeja. A su izquierda, se abre un amplio collado al que se accede sin mayores problemas que los de remontar un terreno ocupado casi en su totalidad por gravera.

El collado antes mencionado no es más que una parte de la cresta que separa los Moledizos de la torre Bermeja. Para ir a ésta hay que remontar la peña de la derecha. Queda cortada sobre una estrecha horcada, a la que se baja destrepando. Se desciende unos metros por el canalón de la izquierda. Haciendo una peligrosa travesía por terreno descompuesto, colgada sobre un salto del canalón que se deja, se gana una fácil grieta por la que se remonta el segundo escalón rocoso. Pasado este tramo la continuación hacia la cumbre es cada vez más sencilla.

Para llegar a los Moledizos (2.297 m.) se toma la dirección opuesta. Sin ninguna dificultad se llega a la cima principal. La vista es inferior a la de la Bermeja, pero compensa por la presencia de la pared Sur de Peña Santa de Castilla.

El descenso al Frade puede efectuarse por la Canal del Perro, bien bajando directamente al Alto de la Canal (donde se empalma con el camino que viene de Vegahuerta), o bien descendiendo a la cumbre bajera de los Moledizos. Esta segunda opción requiere tomar la loma que baja en dirección Oeste y, a continuación, descender por la vaguada de la derecha hasta quedar sobre la canal, donde se realiza una corta travesía descendente por una llambria dando vista al camino de Vegahuerta.

 

 

VOLVER A CATÁLOGO