RIBOTA - VALDETORDOS - CANTO LOTO - SOTO DE SAJAMBRE - SENDA DEL ARCEDIANO - OSEJA DE SAJAMBRE - RIBOTA (circuito).
Punto de partida: Ribota (barrio de abajo).
Duración: 7 horas 30 minutos - 8 horas.
Desnivel: 1.000 m. (aprox.).
Dificultad: la ruta puede dividirse -en cuanto a su complejidad- en dos partes bien diferenciadas. La primera abarca todo el ascenso a Canto Loto y el descenso hasta la majada de Güembres. Dentro de ésta, destaca el terreno escabroso de acceso a la canal de Valdetordos, que arranca de la carretera de los Beyos en un corto muro de 2 ó 3 metros (II:). Otro punto clave se encuentra en la travesía desde el Collao Valdetordos hasta la majada de Jusierra. Entre Canto Loto y el río Sella, separados por 1.000 metros de desnivel, hay que cruzar -salvando paredes y quebradas- hasta una majada que no ofrece una referencia válida. Para afrontar estos tramos debe contarse -en defecto de un guía- con un reconocido sentido de la orientación, fruto de una dilatada experiencia montañera.
La segunda parte de la excursión puede definirse diciendo que es un paseo por los bosques de Sajambre.
Características: se puede afirmar que la que aquí se presenta es una ruta de contrastes. Alterna un complejo laberinto de canales, caminos, traviesas, paredes y crestas, con una esmerada selección de caminos/pistas que, enlazando cuatro de los cinco pueblos del Valle de Sajambre, permite disfrutar de una de las manchas forestales más importantes de los Picos de Europa.
Entre la fauna que puede encontrarse destacan los rebecos, corzos y venados. Los más afortunados podrán constatar la presencia del lobo en el valle, pese a la cercanía de los pueblos. Pasando a las aves es fácil contemplar el planeo del buitre leonado o la increíble habilidad del cernícalo que, suspendido en el aire, busca en el suelo sus presas.
Nombres evocadores como los Beyos, Soto de Sajambre ("jardín de la Peña Santa"), Senda del Arcediano o Valle de Sajambre son suficientes reclamos para acudir a esta cita.
Una última referencia al reino del agua. El río Sella, frontera entre cántabros y astures durante la conquista romana y límite de los Picos de Europa; hoy no separa, sino que une a leoneses y asturianos a través del Desfiladero de los Beyos, ni es límite de los Picos de Europa, fruto de la extensión administrativa del Parque Nacional a todo el valle de Sajambre.
No debe olvidarse el salto del río San Pedro, la mayor cascada de la Provincia de León, hoy mermada debido al aprovechamiento hidroeléctrico del río que la alimenta.

Descripción:
Accesos
A la salida del Desfiladero de los Beyos se encuentra la venta abandonada de Covarcil. Posteriormente la carretera rodea la central eléctrica de aprovechamiento del salto de San Pedro, en el inicio de la subida al puerto del Pontón. Antes del pueblo de Ribota se encuentra una carretera que baja al barrio de abajo.
Ribota - Collao Valdetordos (2 horas)
Ribota presenta dos núcleos de población perfectamente diferenciados. El primero está atravesado por la carretera que sube a Oseja de Sajambre; el segundo está enclavado en el fondo del valle, a la orilla del río Sella. Por él pasa el camino que, desde Covarcil, llevaba a Oseja de Sajambre; que recorreremos en su totalidad, pero empezando por el tramo más corto: Ribota - Covarcil.
Descendiendo por el barrio de abajo de Ribota (510 m.) se coge la última pista hormigonada que sale a mano derecha, antes de cruzar el puente sobre el río Sella. A la salida del pueblo se encuentra la estación de saneamiento. Todo el camino es un placentero paseo por la margen derecha del río Sella. Poco antes de salir a la carretera, a la altura de Covarcil, hay que cruzar el río San Pedro.
Covarcil es una pequeña casería abandonada, que contaba con servicio de bar, construida bajo los paredones que marcan el inicio del Desfiladero de los Beyos. A partir de esta antigua venta la ruta se adentra en una de esas maravillas asequibles a todo el mundo, pero sólo al alcance de unos pocos privilegiados. ?Cómo se resuelve esta aparente antinomia? La carretera de los Beyos es recorrida diariamente por un gran número de vehículos; pero únicamente unos pocos "locos" se dedican a caminar por el desfiladero.
Entre el Niajo y Canto Loto, el río Sella ha ido horadando uno de los desfiladeros más agrestes de España. En una sucesión de toboganes, las aguas se abren paso entre pulidas paredes que no distan entre sí más de dos metros. Puentes de roca o piedras encajadas hace siglos permiten la reconciliación de dos vertientes otrora unidas.
Por un pequeño puente la carretera accede a la margen izquierda del río, dando vista a la riega Corena. Si el río sella representa la fuerza, una increíble potencia erosiva que ha modelado un desfiladero con desniveles cercanos a los 1.500 metros; esta modesta riega ha ido esculpiendo, con infinita paciencia, una verdadera obra de arte, una sucesión de cuchillares cuyos espolones son -casi- cortantes.
Sin solución de continuidad, aparece la Canal de Valdetordos que, desde el río Sella, remonta hasta el Collao de Valdetordos. A su derecha se alzan las estribaciones de la peña Loto, y por su izquierda cierran las paredes de La Devesa.
En lo cimero del pico La Devesa se forma una larga crestería que se precipita sobre el río Sella. Corta, por esta parte, toda comunicación con la Canal de Valdetordos salvo por un punto. Desde la carretera puede apreciarse una traviesa verde ascendente que, pasando por una destacada cueva, entra en la canal por su parte alta.
Para coger el arranque de la travesía hay que continuar hasta el Puente Pasomina. Es un puente tan pequeño que pasa desapercibido. Aprovecha el punto más estrecho del desfiladero para devolver la carretera a la margen derecha del río. Éste discurre encajonado como queriendo retornar a las entrañas de la tierra.
El quitamiedos del puente termina en una llambria, donde se encuentra el arranque de la?senda? Aún se conservan unas letras en negro, sobre fondo blanco, dando publicidad a uno de los hoteles de la zona. La trepada (II:) no es complicada pero requiere ser acometida con sumo cuidado. Junto al muro del puente existen dos peldaños construidos para facilitar la ascensión. El resto de la vía es evidente, presentando una sucesión de escalones naturales.
Aunque caben varias alternativas para llegar a la travesía de acceso a la canal, la vía más directa sube por el espolón. Se atraviesa una corta panda de verde (muy incómoda por estar cubierta de cotoyas) en dirección a un contrafuerte rocoso. Trepando hacia él se adivinan en las llambrias traviesas de cabras que bordean la peña por la izquierda.
Atrás aparece otra aguja, que presenta un lateral cubierto por enredaderas. En este caso se rodea por la derecha (aunque parezca imposible), sobre una angosta grieta, tanto más impracticable cuanto más se acerca al río. Los rastros del paso del ganado son evidentes.
Se sigue en dirección a una esbelta e imponente aguja, visible ya desde el principio de la ascensión. Forma parte del espolón de la crestería de La Devesa. Pero entre la vertical pared y nuestra posición aún aparece un pequeño contrafuerte. No hay que superarlo, sino que por debajo de él se encuentra el arranque de la vía que comunica con la canal de Valdetordos.
El camino, ya muy marcado, entra en une pequeña horcada, muriada y con alambres para impedir el paso del ganado. No hay pérdida, pues ya se da vista a la cueva Ludeyo y a la travesía de referencia. Al poco de pasar la cueva existen dos alternativas. Es preferible buscar una zona abierta de pasto para descender a la canal. Esta opción permite coger un camino muy marcado que sube en evidentes tornos por la canal. La otra alternativa sería seguir la cada vez más estrecha traviesa, pegados a la interminable pared de La Devesa. Esta ruta sigue una senda de cabras que entra en la canal a gran altura; pero al llegar a ésta se pierde y obliga a cruzar por una zona de mucho matorral.
El Collao Valdetordos se abre entre las verticales caídas de La Devesa y las estribaciones de Canto Loto. Se halla cubierto de bosque. La mancha forestal se extiende por la vertiente opuesta, canal abajo hasta la riega La Escosal.
Al Collao Valdetordos también se puede acceder desde esta riega. La Escosal nace en las empinadísimas laderas de la Pica Loto, abriéndose paso entre las estribaciones de La Plana y La Devesa. Desemboca en el río Sella a través de una abrupta quebrada, sita a unos 100 metros del único túnel del Desfiladero de los Beyos. Pasando el túnel, en dirección a Cangas de Onís, se llega al puente que marca el límite provincial entre León y Asturias.
La entrada a la riega de La Escosal no se realiza por el mismo cañón. Se remonta por su izquierda, buscando restos de sendas que van salvando los continuos contrafuertes rocosos que se precipitan sobre el río. Al llegar a una amplia canal, con zonas de gravera, ya se puede descender a la riega. Se sigue su cauce entre inmensas paredes. Forma uno de los cañones más impresionantes de los Picos de Europa.
Al llegar a una confluencia de riegas se sigue por la de la derecha. No se tarda en salir a un terreno más abierto por el que se ve la canal de acceso al Collao Valdetordos. Continuando por la riega de la izquierda se comunicaría con una canal (en que destaca un hermoso bosque de grandes árboles) que termina cerrada en un imponente circo al pie de las paredes de La Plana. Un poco antes de llegar a ese punto existe una estrechísima y empinada canal herbosa que sale a mano derecha. Sube directa a un collado donde se enlaza con la vía normal a La Plana.
Collao Valdetordos - Majada de Jusierra (1 hora)
Para enlazar con la senda que sube a la majada de Jusierra no hay que llegar hasta el Collao Valdetordos. En las escabrosas laderas que caen de la peña Loto, destaca una canga que atraviesa de izquierda a derecha. Con mucha imaginación puede adivinarse un sendero que, arrancando de la Canal de Valdetordos, enlaza con la zona más abierta de pradera. No hay que confundirlo con otro sendero que aparece muy marcado unos metros más abajo, pero al que no se le ve continuidad.
Siguiendo el camino que remonta la canal de Valdetordos, hay que dirigirse hacia la parte derecha de la misma, buscando la senda a que se acaba de hacer referencia. Apenas se atraviesa entre cuatro árboles/arbustos de los que caen del Collao de Valdetordos a este lado de la canal, y ya se coge el camino de Jusierra.
Se inicia la travesía por un marcado sendero que, pese a mantener la altura, va quedando colgado sobre la Canal de Valdetordos. Al llegar a una zona abierta de pasto se pierde. Continuando la travesía, sin apenas ganar altura, se vence un contrafuerte rocoso accediendo a otra empinada ladera. A mano izquierda, en lo alto de la panda herbosa, se divisa una cueva. Hay que subir a ella. En caso de no hacerlo y continuar, quedaría el paso cortado por una falla, obligando -igualmente- a remontar hacia la cueva.
A esta oquedad también se puede llegar desde la zona abierta de pasto en que muere la senda. En este punto existe una línea de pared (con curiosas formas) que confiere a la ladera una forma acanalada. Se sube por ella hasta remontar por encima del contrafuerte rocoso que cierra por su derecha, continuando la travesía hacia la cueva.
Para llegar a Jusierra hay que continuar el flanqueo. Se entra en una zona un poco más complicada de roca. Hay que continuar ganando altura. Al remontar a la cresta ya se da vista a Jusierra, siendo necesario efectuar un pequeño descenso. Intentar el acceso directo desde la cueva, evitando ganar altura para luego perderla, supondría quedar cerrados por una nueva línea de paredones, que dan forma a una canal que precede a la majada.
Como curiosidad destacar que la ladera que separa Valdetordos de Jusierra, presenta una serie de líneas de quiebra del terreno, que sólo son perceptibles si se hace la ruta en sentido inverso (Jusierra - Valdetordos). De otra manera, esas fallas únicamente pueden intuirse o divisarse una vez sobre ellas.
La majada de Jusierra es un grupo de ruinas enclavadas en una vaguada en forma de cuña. Se forma entre la cresta que baja de Canto Loto y la que da vista al Valle de Sajambre. En la parte inferior de la majada se unen para formar una arista única, que forma el espolón rocoso que cae sobre Covarcil. Se recomienda cruzar la majada para contemplar el panorama, colgados sobre el Valle de Sajambre. Se disfruta de una perspectiva a vista de pájaro sobre el Salto de San Pedro, la cascada de mayor altura de la Provincia de León. Su belleza se ha visto afectada, no sólo por la reducción del caudal del río como consecuencia de su aprovechamiento hidroeléctrico, sino también por el impacto visual de los tubos.
Majada de Jusierra - Canto Loto - Majada de Güembres (2 horas)
Desde la majada de Jusierra destaca perfectamente toda la cresta que sube a Canto Loto. La ladera que cae a su izquierda es la que se atraviesa para subir desde Valdetordos. Se puede afirmar que para ir a Canto Loto no es necesario llegar a Jusierra, pero la belleza de este lugar justifica el rodeo.
A la cumbre se llega siguiendo la cresta, pero también se puede subir a Canto Loto por la vaguada en que se asienta la majada, internándose en el bosque. Se encuentran restos de la senda que comunica con la majada de Güembres. Hay que seguir remontando hasta salir del bosque. No se tarda en llegar a la cumbre (1.442 metros).
La peña Loto está formada por dos cuetos: Canto Loto y Pica Loto. Ambas se distinguen en una hermosa crestería a caballo entre el Desfiladero de los Beyos y el Valle de Sajambre. Desde la cumbre se da vista al pueblo de Soto de Sajambre, enclavado en un pequeño valle diferenciado del principal (en el que se asientan el resto de los pueblos del municipio).
La larga crestería que se inicia en Canto Loto continúa hasta el Collao Pandemones (por donde pasa la Senda del arcediano). Está interrumpida por la Peña Llava, a modo de apéndice que se desvía hacia La Plana. Entre ésta, Peña Llava y Canto Loto se forma una profunda depresión por la que se descuelga la riega de La Escosal.
La Peña Llava es fácilmente identificable por el enorme paré que se destaca en el centro de sus verticales llambrias. Al llegar a su base hay que dejar la cresta, atravesando una zona de llambrias hacia el collado que se forma entre aquélla y la Peña del Acebo. Se bordea ésta por la izquierda (entrando en el bosque) hasta retomar la línea de cresta (con el bosque -en este lugar- a nuestra izquierda) que sigue hacia el Puerto de Pandemones. Se baja un poco por lo cimero de la sierra hasta quedar cerrados por la Peña del Sedo. A mano izquierda baja por entre los árboles una valleja hasta los Llagos de Jesús, bonito rincón que es ruta de paso obligada para ascender a La Plana desde Soto de Sajambre.
Por la derecha se entra en la valleja de Acebo. La parte superior es bastante ancha, cerrándose a medida que pierde altura. El terreno es malo de andar. Convina una fuerte pendiente con matorral, gravera, zonas herbosas y las llambrias que caen de la Peña del Sedo. En la parte de abajo va formándose un marcado sendero. Baja directo hasta el pie de la valleja. Antiguamente el embudo de salida de la canal se salvaba gracias a una travesía a mano izquierda. Hoy esta alternativa es poco usada.
Paralela a la cresta que se ha recorrido desde Canto Loto, existe una franja de bosque que enlaza la majada de Jusierra con la base de la Valleja del Acebo. Por ella viene el camino que comunica aquella majada con la de Güembres. Sin embargo, en este tramo está totalmente cubierta por las cotoyas. Este camino baja rodeando el valle a media altura. Cuanto más se acerca a la majada más marcado vuelve a estar. Hay que prestar atención para no confundirse con otro sendero muy marcado, que sube a enlazar con el que une el Collao de la Mosca (al lado del Puerto de Pandemones) con la majada de Güembres.
Otra opción para bajar a la majada desde la Valleja el Acebo, sería tirarse directos, monte abajo, a los prados cerrados que hay en el fondo del valle. Junto a la muria que los cierra pasa la senda que, de Güembres, baja a Cerezaledo. Esta majada, oculta en el bosque, cierra este diminuto valle. La senda inicia un bonito descenso hasta Ribota, pasando por el salto de San Pedro.
Las cabañas de Güembres son fácilmente reconocibles desde la Valleja del Acebo, pues están construidas en lo alto de uno de los collados que cierran el valle. En esta majada se coge una pista que baja a Soto de Sajambre.
Majada de Güembres - Soto de Sajambre (30 minutos)
Dejando a la izquierda la pista que baja a Soto, existe otra que, tras cruzar una portilla, remonta sierra arriba. Sube a las praderas de Rodiles.
Al llegar a unas hermosas camperas en el centro del bosque, se deja la pista en busca de un collado que se adivina a mano izquierda. Supone dar un giro de casi 180:, pues una vez en el collado ya se da vista a Soto. No hay confusión posible, pues una gigantesca torre de la luz se levanta delante de nuestras narices. Lo bueno es que sirve de referencia para enlazar con el camino que baja al pueblo. A la izquierda de la torreta sale una senda. Poco a poco se va haciendo cada vez más ancha. Atraviesa un bonito bosque de robles. Por el camino del Pando se llega a Soto.
Senda del Arcediano: sector Soto -Oseja de Sajambre (1 hora 15 minutos- 1 hora 30 minutos)
A la salida del pueblo se coge una pista a mano izquierda que baja, junto a la estación de saneamiento, a La Puente Soto. Se cruza el río para pasear por su margen izquierda. Destacar un cruce algo conflictivo, pero una flecha roja pintada en un árbol invita a desechar la pista que sube y a continuar el placentero recorrido por el fondo del valle.
Poco a poco la pista comienza a tomar sentido ascendente. La subida es muy suave y, siempre, al abrigo de un hermoso bosque. No se tarda en llegar al cruce de Piedrajita. A mano izquierda sube una pista a enlazar con la que comunica Soto y Vegabaño. A mano derecha se encuentra el Collado La Corona, por el que se pasa a la Pica Arancón (desde ésta se puede bajar a Ribota tirándose ladera abajo).
La Senda del Arcediano continúa de frente. Antes de llegar a la capital del valle conviene hacer mención de un bonito puente, tomado por la maleza, que salva el río Buseco. Se ubica en un bonito rincón. Las oquedades de la peña son aprovechadas por los pastores para guardar sus cabritos.
A la entrada de Oseja se encuentra la Ermita de San Roque. La senda rodea el pueblo por arriba, así que hay que evitar todas las calles que bajan a la carretera del Pontón. En este recorrido se encuentra la fuente Quintana. Es una de las pocas fuentes que aún funcionan con el sistema de bombeo en los pueblos de los Picos.
Al final del pueblo la Senda del Arcediano vuelve a tomar sentido ascendente, en dirección a los Puertos del Pontón y de Panderrueda. Ya no queda más remedio que girar a la derecha y bajar a la carretera.
Oseja de Sajambre - Ribota (30-40 minutos)
Para coger el camino antiguo que comunicaba Oseja con Vierdes/Pío o con Ribota, hay que bajar junto a las escuelas (pasada la iglesia). De frente se enlaza con el camino antiguo. Presenta gran variedad de cruces, aunque suelen ser pistas que entran a los prados.
En términos generales se puede decir que la pista va descendiendo hacia la derecha. Más abajo gira para encaminarse hacia Vierdes. Conviene no despistarse en una pista que nos invita a volver hacia la derecha. Tras dejar unos prados a esta mano en un claro del bosque, empieza a bajar directa al río sella, dando vista a las casas de Vierdes.
Antes de llegar al río hay que coger una pista que sale a mano derecha. Continúa el paseo por el bosque. Se llega a un pequeño y bonito puente que cruza el río Buseco. Más abajo se empieza a converger con el río Sella. No se tarda en dar vista a las casas de Ribota.