LA HERMIDA - CUETUDAVE - LA HERMIDA (circuito)

 

Punto de partida: La Hermida, pueblo situado en el corazón del desfiladero del mismo nombre.

Duración: 3 horas 30 minutos - 4 horas.

Desnivel: 700 m. (aprox.).

Dificultad: trepada por terreno herboso con pasos de II:. Riesgo de caída. Se hará una breve alusión a la vía normal de subida, incómoda pero sencilla.

Características: la ascensión al Cuetudave alterna la sencillez de la aproximación por una calzada romana, con delicados recorridos por sendas colgadas que salvan las paredes de esta montaña.

El Cuetudave destaca por ser el principal mirador para fotografiar -a vista de pájaro- todo el camino antiguo que, por el Balcón de Pilatos, comunicaba el pueblo cántabro de Tresviso con Urdón (Desfiladero de La Hermida).

La vista que se disfruta desde esta cumbre es bellísima, pues no se reduce a la contemplación de los desfiladeros de los ríos Deva, Corvera y Urdón, sino que su privilegiada situación permite disfrutar de un paisaje, en el que alternan las altas cumbres de los macizos Central y Oriental, con los pastos y bosques que se abren sobre el pueblo de Bejes.

 

Descripción:

 

Accesos

Desde Panes por la carretera que comunica con Potes (N. 621) atravesando el Desfiladero de La Hermida. En Urdón se entra en la Comunidad Autónoma de Cantabria. A continuación, la carretera bordea el Cuetudave para llegar al pueblo de La Hermida.

 

Cuetudave (828 m.)

"Cuetudave, Cuetudave,

quien te nombre no te sabe,

quien te nombre tus coteros,

no conoce tus senderos".

Refranero popular

 

El Cuetudave es una modesta montaña que destaca sobre el pueblo cántabro de La Hermida. Su estructura consta de un complicado entramado de playas de difícil acceso. Suele denominarse playa a las zonas pendientes de hierba colgadas sobre paredones. Todos los accesos al Cuetudave buscan posibles pasos entre la peña para acceder a aquéllas. Son sendas transitadas por los pastores en busca de sus rebaños.

La vía normal a esta peña se encuentra por la ladera que cae al río Urdón. En el lugar así llamado, donde existe una central eléctrica, nace la ruta de Tresviso. Los primeros metros asciende por la derecha del río. Tras pasar el edificio de la central cruza por un puente a la margen opuesta. Apenas unos metros más allá se deja la senda principal para coger otra que sube a mano izquierda. No tiene pérdida, pues sube por una amplia ladera en dirección a los paredones sobre los que se asienta la caseta del canal de Urdón. Siempre se tiene la referencia de los tubos por los que se descuelga el agua que mueve las turbinas de la central.

Sólo existe un cruce de caminos, pero ambos comunican con la caseta antes referida. Quizá sea más seguro el de la izquierda, pues el otro ramal puede verse afectado por los sobrantes de agua del canal. Sube en tornos por una canal que se va cerrando entre paredones. Sale por la derecha por un túnel excavado en la roca.

Llegados a la altura del canal se abre una ladera inclinada e incómoda, pero que no presenta mayor dificultad. En la parte alta habrá que ir desviándose hacia la derecha para llegar a la cumbre

También se puede hacer una bonita excursión siguiendo el sendero construido para la vigilancia del canal. Es más agreste que la ruta del Cares por no estar acondicionado para el turismo. Esconde rincones de gran espectacularidad.

La Hermida - Collao Trecerreo/Trescerreo - Cuetudave (2 horas)

A la salida de La Hermida en dirección a Panes, sobre unos bloques de apartamentos, aprovechando una oquedad de la peña se encuentra una imagen de la Virgen.

Unos metros más allá sube un ramal a una casa. Se pasa delante de ésta. El camino continúa recto por la zona conocida como el Retortorio, hasta adentrarse en la canal de Osina. Se conserva el empedrado típico de las calzadas romanas. Los primeros tornos están bastante distanciados.

En dirección a las paredes que cierran la canal, entre las encinas, se divisa un gran "juracao". Para llegar a él existe una ferrata que salva un muro de unos 2 ó 3 metros, aérea y peligrosa.

Tras ganar bastante altura, en una zona abierta de bosque, la calzada da una curva a la derecha dirigiéndose a la Nariz. Sobre un nuevo torno a la izquierda, se alza una llambria caracterizada por una estalactita que baja pegada a la roca y que se asemeja a esa protuberancia de la cara.

Nada más pasar la llambria de la Nariz, hay que dejar el camino y tirarse a la derecha ladera arriba. Es un tramo muy desagradecido. Siguiendo los rastros de los senderos del ganado se transita por una zona de arbustos, ramas y pinchos. Superado el bosquete se da vista al Collao Trecerreo. Es éste un amplísimo collado que destaca desde La Hermida a la derecha del Cuetudave.

La vía de subida aún está oculta tras el espolón rocoso que se alza más arriba del collado. Se sigue subiendo en dirección a la torre o espolón que se acaba de referir y que se encuentra a la izquierda del collado. Por una zona de rocas y arbustos hay que realizar una travesía a la derecha, en busca de una ladera más abierta. Recibe el nombre de Trecerreo. Se descuelga sobre el río Deva. Por arriba se encuentra cerrada por un circo de peñas. A la derecha destaca una aguja separada de la peña más alta por una estrechísima horcada. Más a la izquierda existe un paré sobre una zona herbosa y con bastante peña. Y por último, a la izquierda del todo, un torreón (al que ya se hizo referencia, pero refiriéndose a su espolón característico).

Por la empinada rampa herbosa que presenta abundante zona de rocas, va la vía de ascenso, en busca de un collado que, poco a poco, se va haciendo más evidente entre la torre de la izquierda y el paré.

La trepada se inicia por la izquierda, dirigiéndose a una amplia terraza no tan pendiente como el resto. El tramo más empinado se encuentra a la salida de esta zona, que se salva gracias a una trepada por su derecha. Se llega a una canga muy inclinada bajo el paré, iniciándose una travesía ascendente hacia la izquierda a fin de alcanzar la antes mencionada collada, ahora muy evidente. No es un tramo complicado, pero el hecho de subir agarrados a la hierba sobre una considerable caída no es plato de gusto.

La cresta del paré se trepa por la izquierda, colgados encima de una canal que se precipita a un abismo sobre la de Osina. Esta trepada es muy sencilla y agradecida, pues presenta buena llambria con abundantes agarres. Una vez encima del paré se puede uno detener a disfrutar de una merecida perspectiva de La Hermida a vista de pájaro.

Una canal sube a las Colladas, donde ya se coge la arista que sube al Cuetudave. A medida que se va ganando altura en dirección a la cumbre, se va perdiendo de vista el pueblo de La Hermida.

Cuetudave - Sendero Bermejo - Collao de Osina (1 hora)

Al pie del Cuetudave destaca una amplia pradería con cabañas: el Collao de Osina. Toda la sierra que continúa, a caballo entre el río Urdón y el río Corvera (o río de Bejes), es la de Bejes.

El descenso se inicia siguiendo la línea de cresta, manteniendo la dirección que traíamos al llegar a la cumbre. Entre la peña de la arista y un pequeño grupo de árboles se entra en un verde collado (a unos 100 metros de la cumbre), dando vista al pueblo de Tresviso y a su espectacular ruta de acceso. Hay que "tirarse" a la izquierda, iniciando un sencillo destrepe (II:) hacia un collado inferior. Sirve de referencia un pequeño cueto que lo preside.

Una vez en el collado se baja por la canal de la izquierda. Ésta gira hasta embocar el canal del agua y el Desfiladero del río Urdón. Para coger el Sendero Bermejo se llega hasta un pequeño cotero que se encuentra en el centro de la canal de bajada. Se tira a la izquierda, al paredón, donde arranca la senda.

El Sendero Bermejo atraviesa las paredes que se levantan sobre el Collao de Osina. Presenta un estrechamiento en que debe prestarse atención para que la mochila no tropiece en la pared y nos desequilibre. A continuación se destrepa por una llambria (maniobra dificultada por las cotoyas) para entrar en una zona inclinada, que invita a bajar al collado. Aunque existe paso, debe realizarse una corta y aérea travesía de II:. Lo mejor es seguir el sendero, que en este tramo remonta pegado a la pared (que adquiere la tonalidad rojiza que da nombre al sendero).

Terminada la subida se entra en el Carrascal. Junto a un viejo árbol atrapado por el "arfueyu" (muérdago), baja una canal por la que se desciende hasta el bosque. No se tarda en llegar al Collao de Osina.

Desde esta collada se puede enlazar con la subida normal bajando al canal del agua. Caminando por el muro del mismo se llega a un túnel acondicionado para el paso. Enseguida se encuentra el sendero que, o bien continúa hasta la caseta del canal, o bien nos sirve para descender a Urdón sin necesidad de remontar a aquélla.

Collao de Osina - La Hermida (45 minutos - 1 hora)

La calzada romana que sube por la Canal de Osina está prácticamente perdida en su parte alta. Se desciende aprovechando los senderos marcados que siguen la línea de prados. Al llegar a una cabaña medio derruida se gira a la izquierda, enlazando con la calzada romana. A pocos metros se encuentra la Nariz, siendo el resto de la ruta común con la de ascenso.

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