COSGAYA -CORISCAO - COSGAYA
Punto de partida: Cosgaya.
Duración: 8 horas-circuito-
Desnivel: 1.500 m. (aprox.).
Dificultad: se trata de un recorrido sencillo, pero que salva un considerable desnivel. Tomando como referencia un ritmo medio de ascenso de 400 metros por hora, se requerirán unas cuatro horas para llegar a la cumbre del Coriscao.
Características: la ruta comienza con un bonito y cómodo paseo por la orilla del río Cubo, aprovechando los restos de una calzada romana de la que se conserva un pequeño puente de esa época. El resto del recorrido alterna extensos hayedos con empinadas laderas. Aquéllos esconden una amplia variedad de mamíferos, siendo los más fácilmente observables el rebeco, el corzo y el venado; éstas permiten disfrutar de una amplia panorámica de los Macizos Central y Oriental de los Picos de Europa, llegándose a observar una pequeña parte del Macizo Occidental, del que destaca la omnipresente Peña Santa de Castilla. Más amplia es la vista que, desde el Coriscao, se tiene de la Cordillera Cantábrica. De ésta, la cumbre que destaca es la oscura Peña Prieta (hacia el sur-este).
En los primeros meses de la primavera, en que las nieves aún no se han retirado, son frecuentes las bandadas de gorrión alpino. Si la suerte acompaña incluso podrá divisarse a la recién llegada águila culebrera.
Aprovechando el deshielo se mostrarán en todo su esplendor las innumerables cascadas de los ríos Cubo, Lera, Peñalba y Deva.

Descripción:
Acceso
A unos 14 Km. de Potes, siguiendo el curso del río Deva por la carretera que remonta el Valle de Liébana hasta Fuente Dé, se llega al pueblo de Cosgaya.
Cosgaya - Calzada romana del río Cubo (1 hora)
La carretera de Fuente Dé atraviesa un pequeño núcleo habitado donde se encuentra el Hotel del Oso. Al llegar a él se encuentra un indicador de población con la denominación de Cosgaya. Sin embargo, este pueblo está un poco más arriba, siendo el lugar donde se ubica el Hotel un barrio de Cosgaya.
Pasado este núcleo de casas se encuentra un cruce. A mano izquierda sube una estrecha carretera al pueblo de Cosgaya (200 m.). En una curva muy cerrada se coge una pista que sigue de frente hacia el río Cubo. Un hermoso torreón pétreo se eleva sobre una zona de pasto al otro lado del río. Hacia ese lugar se dirige una pista que se encuentra a pocos metros de dejar la carretera; sin embargo la pista principal continúa por la margen izquierda del río. No por mucho tiempo, enseguida se converge con una pista que viene de Cosgaya, bajando a continuación a un puente por el que se cruza el río Cubo.
Pasado el puente se sigue por la pista de la izquierda. Suavemente se va ganando altura a la par del río. La calzada discurre por la falda de una ladera desprovista de árboles, pero que presenta curiosas formaciones rocosas. La ladera opuesta, por el contrario, está tapizada por un bonito bosque de hayas.
Tras 45 minutos de marcha se llega al puente romano. Es una sencilla y pequeña construcción. La calzada pasa a la margen izquierda del río Cubo. A partir de este momento finaliza el cómodo paseo a la orilla del río. Rápidamente se empieza a coger altura. Una armadura impide que argaye todo el camino. A la derecha se encuentra un bonito puente de madera, que se deja para seguir remontando a fin de alcanzar una amplia pista que viene de Cosgaya.
Calzada romana - Prao Cubo (45 minutos)
Para llegar al Prao Cubo no hay más que seguir por la pista principal. Existen varios ramales que salen de ésta, pero la ruta correcta es evidente por tratarse de una pista muy utilizada, no sólo por los pastores que acceden a los pastos de altura, sino también como circuito para vehículos todoterreno. La mayor duda puede presentarse en un cruce de cuatro pistas. En éste se sigue de frente hacia un buen puente que salva una de las riegas que caen hacia el río Cubo.
En su parte alta, el valle del río Cubo se divide en dos. Una vaguada sube directa al Collao de Llesba (amplio collado en que se encuentra el monumento al oso, al que se accede desde el Puerto de san Glorio), mientras que la otra vaguada pasa por la desaparecida majada Culebrera y asciende entre las laderas de los picos Cascajal y Peña los Calares.
Pasado el cruce en que sale una pista hacia el invernal de Cojorcos, la pista remonta por la loma que separa ambos valles. Tras superar fuertes y continuos repechos se llega al refugio del Prao Cubo.
Prao Cubo - Collada Gobia (1 hora)
La pista da un amplio rodeo por el Prao Cubo para volver a internarse en el bosque. Antes de entrar en una cerrada curva a mano izquierda, donde existe una nave para el ganado, se toma una pista que desciende a mano derecha. Siguiendo la pista principal se llegaría al Collao de Llesba, desde el que se puede bajar al Puerto de San Glorio o coger la senda que, por todo lo alto de la cordillera sube al Coriscao.
La pista de la derecha, más abandonada, baja a la majada Culebrera. Tras cruzar dos riegas comienza a remontar por la sierra del mismo nombre. Se atraviesa por una ladera de escobas dando vista al Prao Cubo. No se tarda en salir al cumbre, a una altura de 1.593 m.. El desnivel salvado, que nos sitúa por arriba de la línea de bosque, y el hecho de abrirse en este punto una amplia pradera entre los escobares, permite disfrutar de una panorámica única de los Macizos Central y Oriental de los Picos de Europa. De aquél destacan la Torre de Salinas (primera gran torre caliza que se divisa a la izquierda del macizo) y los espolones de Peña Vieja; de éste, la Morra de Lechugales y Silla Caballo.
La sierra Culebrera separa el valle del río Cubo del valle del río Lera. Este último ha de atravesarse por arriba en busca de un verde collado que se divisa al otro lado: la Collada Gobia.
La pista remonta sierra arriba. Una vez cogida suficiente altura comienza la travesía sobre la vaguada del río Lera, a media ladera de la Peña los Calares
Siguiendo ladera arriba, en dirección a una característica peña caliza, se llegaría a la Peña los Calares, pero conviene completar la travesía a la Collada Gobia.
A mitad del flanqueo se termina la pista, continuando un marcado sendero que alcanza la Collada Gobia (1.740 m.). Desde el collado se da vista a un imponente circo que se forma entre la Peña los Calares y el Coriscao (pico que se caracteriza por unas singulares bandas rocosas). En el fondo del valle aparece la majada de Peñalba, de la que sube una pista que muere enseguida en una zona de verde. Alcanzada esta privilegiada atalaya, empieza a divisarse parte del Macizo Occidental, destacando la majestuosa pared sur de Peña Santa de Castilla.
Collada Gobia - Peña los Calares - Coriscao (1 hora 45 minutos -ida-)
Desde la Collada Gobia se afronta la loma de la Peña los Calares. Para facilitar la ruta conviene atravesar (de nuevo) la ladera en busca de una amplia collada que se forma a la izquierda de la antecumbre de la citada peña. De ella parten senderos que flanquean por esta mano la Peña de los Calares, sobre el valle que sube de la majada Culebrera. Si se opta por ascender directamente a la antecima de este pico habrá que salvar un pequeño destrepe para acceder a la cima principal. Ello se debe a que la antecima está formada por un pequeño promontorio calizo. Su descenso se efectúa por un corto y estrecho canalón que termina en un salto de unos dos metros. Un incómodo destrepe permite alcanzar el collado que da acceso a la Peña los Calares (2.008 m.).
Se continúa la crestería descendiendo hacia el Collao Valdeloso, donde se enlaza con la marcada senda que sube del Collao de Llesba. Bordeando por arriba el impresionante circo que cierra la majada de Peñalba, se remonta hasta lo más alto del Pico Coriscao (2.236 m.).
Esta emblemática cumbre de la Cordillera Cantábrica permite divisar una bonita panorámica. Los Picos de Europa, Peña Sagra (cerrando por el Este el valle de Liébana), Peña Prieta... en días claros parece abrirse un amplio mar hacia el sur: la Meseta castellana.
Collada Gobia - Invernal del Mato (1 hora)
Situados en la Collada Gobia, se sigue el sendero que baja hacia el valle. No tarda en enlazar con los restos de una pista por la que se baja a la majada de Peñalba. Es ésta una amplia vega atravesada por el río del mismo nombre. Se conservan restos de la antigua majada.
Bajando por la derecha del río se coge la pista que desciende por el valle. En un tramo relativamente corto tiene que perder un desnivel considerable, de ahí que presente porcentajes realmente duros; que aunque en este caso se recorran durante el descenso, machacan bastante las articulaciones. Como contrapartida la pista nos devuelve al dominio de las hayas. Todo el recorrido está decorado con bonitas cascadas, que en ocasiones pueden pasar desapercibidas si no nos detenemos a echar la vista atrás.
Antes de llegar al cruce principal, ya se va dando vista al invernal del Mato. Esta cabaña se asienta en la vereda izquierda del río Peñalba. La pista baja por la ladera opuesta a un cruce con tres alternativas: tomando la pista de la izquierda se cruza el río hacia el invernal, pudiendo continuar en dirección a Pido y a Espinama; siguiendo de frente, paralelos al río, se baja a la carretera de Espinama al pie de las casas del pueblo de las Ilces; el ramal de la derecha se dirige a Cosgaya.
Invernal del Mato - Cosgaya (1 hora 30 minutos)
Este tramo es una verdadera gozada (si no fuera por las horas que se llevan de camino). Coincide con un sendero de pequeño recorrido que, desde Fuente Dé, desciende por el valle de Liébana hasta el monasterio de Santo Toribio. Permite disfrutar de un paseo, prácticamente en llano, por un hermoso hayedo. Sobre el valle del río Deva, en que se asienta el pueblo de Espinama, se alzan las esbeltas torres calizas del Macizo Central.
La pista bordea la sierra que separa las vaguadas de los ríos Peñalba y Lera. Lo que por la parte alta de los valles es un corto paseo, aquí se convierte en un largo flanqueo. Tras 45 minutos se llega al puente que salva el río Lera. Poco a poco se empieza a descender hacia la carretera. Cerca de ésta, cuando ya se divisa una estación de saneamiento, entran dos senderos por la izquierda. El de abajo es el camino antiguo, pintado como sendero de pequeño recorrido.
La pista muere en la carretera, a la salida de un puente que cruza el río Deva, junto a la planta depuradora. La carretera inicia una curva a la izquierda bordeando un peñón. Nada más pasarlo se adivina una senda que baja a una -en otro tiempo- campera. El sendero continúa hasta el río, dando vista a una bonita cascada en el río Deva (debajo del puente de la carretera).
De nuevo en el asfalto ya se divisa el cruce de Cosgaya.