| La carta
que dio inicio a la investigación sobre el supuesto tráfico
de agua en la Región de Murcia no tiene por qué ser
falsa. Así se desprende del informe pericial realizado por
la Brigada Científica Central de la Policía Judicial
de Madrid, en el que se asegura que la firma de la citada misiva
puede corresponder a María Vicenta Oliveros,
la que fuera responsable de los servicios jurídicos de la
Confederación Hidrográfica del Segura (CHS).
Estas conclusiones ponen en tela de juicio las
manifestaciones realizadas por altos responsables de la propia CHS,
quienes en reiteradas ocasiones han denunciado la falsedad de la
carta, que ha dado lugar a una investigación en las que se
les acusa de permitir y favorecer el robo de agua de la cuenca del
Segura a un grupo económico formado por 22 empresas y comunidades
de regantes.
La pasada semana, el propio presidente de la Confederación,
Juan Cánovas, señalaba
que la denuncia que abrió las investigaciones en la Fiscalía
del Tribunal Superior de Justicia de Madrid era "más
falsa que el beso de Judas". También el secretario
general de la CHS, Gerardo Cruz,
manifestó recientemente que la firma que aparecía
en la carta no correspondía con el nombre de la remitente.
Según fuentes policiales, la firma que aparece
en la carta no se corresponde con la del carné de la denunciante.
Sin embargo añaden que, tras realizar un informe grafológico,
existe una importante similitud en los trazos. Por todo ello concluyen
que no puede descartarse que ambas firmas hayan sido realizadas
por la misma persona, la que fuera responsable de los servicios
jurídicos de la CHS.
En aquella carta, firmada el ocho de julio del
año 2002, la denunciante se ofrecía a declarar ante
el fiscal decano de Medio Ambiente de Madrid, Emilio
Valerio, para denunciar "la gravísima
situación que existe en esta Confederación Hidrográfica
(...) con relación al favorecimiento de determinadas personas
y grupos económicos". La mujer, sin embargo, nunca
llegó a prestar tales declaraciones ya que, cuando se dirigía
a la capital de España, el 21 de Julio del mismo año,
sufrió un fatal accidente en el que perdió la vida,
junto con su hijo, de seis años, y su compañero sentimental.
Al parecer, Oliveros llevaba en su vehículo
documentos con los que pretendía demostrar la trama que denunciaba.
La Guardia Civil abrió una investigación, que todavía
no se ha cerrado, para determinar las causas del accidente, en una
recta, sin señales de frenado, en el término municipal
de Seseña, en Toledo. |