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Hallazgo en Fisterra. Introducción.
Tras las fuertes lluvias que descargaron sobre Galicia a finales de Septiembre, decidí acercarme al mítico Finisterre en que los hombres de la antigüedad fijaban los confines del mundo.
Poco antes de la puesta de sol, semioculto por la maleza, encontré un paquetito envuelto en plástico. Lo abrí y, allí, bajo el título de "Chelo y Miguel. Dos peruanos en el Camino de Santiago", estaba un diario que captó mi atención de inmediato. Entre sus páginas había varias fotos, alguna de ellas con anotaciones al dorso. Era obvio que alguien lo había perdido al intentar bajar por el acantilado que se abre justo bajo del faro.
Las primeras hojas son una declaración de intenciones en la que manifiestan su voluntad de llevar a cabo la peregrinación por motivos espirituales e iniciandola en Saint Jean Pied de Port. Por suerte figuran sus datos y esto me permitió escribirles para darles cuenta de mi hallazgo y pedirles autorización para publicarlo.
La parte central del diario, escrito en una libreta con tapas de hule negro y hojas rayadas, se encuentra muy deteriorada por el agua y es prácticamente ilegible. No obstante, con paciencia, espero ir reconstruyendo la historia.
La primera página de este Diario es una "Declaración de Intenciones". Con ella se abre el cuaderno y es un manifiesto en toda regla. Firmas incluidas.
Por expreso
deseo de los propietarios del diario, sólo puedo decir que nuestros
protagonistas son matrimonio, residente en Lima (Perú), más
cercanos a los 50 que a los 40 años. Ella peruana de nacimiento (Piurana,
me concretó), él español, pero desde hace años
vive y trabaja en aquel país, y decidieron iniciar el Camino de Santiago
por motivos espirituales y religiosos tras visitar las
páginas oficiales del Xacobeo
publicadas por la Xunta de Galicia.
Los nombres que figuran se refieren al apelativo familiar que ellos mismos
utilizan. Los nombres completos corresponden a las iniciales I.E. y G.M.
pero no los utilizaré en esta publicación a petición
de los protagonistas.
A través de la declaración de intenciones he podido saber
que cuentan con amistades en España, concretamente en la provincia
de A Coruña, que les ayudaron en la preparación de los aspectos
logísticos.
He tratado de completar la historia siguiendo esta vía de investigación
pero no he obtenido más información que "
son os que veñen á casa de Maruxa" y que "e boa xente". Tiffany y Sandra, a las que citan en alguna ocasión, son dos niñas de apenas 10 años que, con Inés, Carlitos
y Tamara forman un grupo que aprecia mucho a Chelo. Ellos sí me hablaron
de esta pareja de peruanos, pero no me ha parecido ético hacer uso
de sus informaciones.
Ramón P. V.
Autor de estas Páginas
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