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COMIENZA LA EXPLORACIÓN Durante la década de los años 50 la escalada surgió con decisión en Peña Guara. La proximidad a la ciudad de Huesca hizo que Vadiello y el entorno del río Guatizalema fueran asiduamente visitados. De esta manera, con mucha decisión y pocos medios, fueron pronto escalados los 3 mallos más sobresalientes:
- LA MITRA. Emilio Cabrero, Julio Nogués y José María Casas, el 4 de junio de 1950. - EL HUEVO. Emilio Cabrero y José María Casas, el 23 de abril de 1951. - EL PURO. Emilio Cabrero, Julio Nogués, José María Casas, Tomás Nogués, Enrique Pera y Carmelo Abadías, el 31 de mayo de 1953.
El éxito conseguido y la juventud de sus protagonistas alimentaron la inquietud... y la originalidad. Así nació la ocurrencia de fijarse en la Canal del Palomo. Marcelo Plaza escalando el Puro de Vadiello en los años 50. |
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Cuatro de los participantes en el primer descenso de la Canal del Palomo. Foto tomada en Riglos después de escalar el Mallo Pisón por la vía PANI-HAUS. De izquierda a derecha, Manuel Estaún, Emilio Cabrero, Marcelo Plaza y Ángel Lorés |
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EL PRIMER DESCENSO DE LA CANAL DEL PALOMO(29 de agosto de 1954)
Para acceder a su cabecera se recorrió también un itinerario completamente nuevo y por la margen izquierda (antiguamente se accedía por la vertiente derecha). Y no exento de dificultades: el dificil muro del Paso de la Visera fue escalado a pelo. Una vez alcanzado el circo de o Ciego el carácter tan pulido de la canal no ofrecía muchas posibilidades para fijar las cuerdas. Tras varias peripecias llegaron al suelo, ya familiar y casi contiguo a la chopera de Vadiello, seis de los jóvenes escaladores del club: Emilio Cabrero, Marcelo Plaza, Ángel Lorés, Manuel Estaún, Antonio López y Enrique Pera.
Enrique Pera en la cima del Puro de Vadiello el día de la 1ª ascensión ( 31 de Mayo de 1.953) |
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| Años más tarde, Manuel Estaún rememoraría todo ello en un artículo publicado con ocasión del 50 aniversario del Club Peña Guara. | ||
EL REEQUIPAMIENTO CON CLAVIJAS (1954-1955)
Una vez bajada la canal el siguiente paso estaba dado. Ellos eran escaladores, el concepto de barranquismo ni existía todavía, pero empuje e ideas no faltaban. Apenas transcurrido tiempo del descenso una nueva ocurrencia les llevaría a emprender algo sorprendente. Casos de equipamiento con clavijas y grapas ya existían ¿quién no había oido hablar de las clavijas de Cotatuero? Incluso había quienes habían colocado algunas pocas barras en barrancos parecidos, también para la búsqueda de palomos, como en las no lejanas Gorgas de San Julián. Pero ahora en Vadiello se va a ir mucho más lejos. Esta vez van a equipar toda la canal (asi como la aproximación, ahora bajada, entonces utilizada). A cuatro de los primeros descensionistas (Emilio Cabrero, Manuel Estaún, Ángel Lorés y Marcelo Plaza) se unirá Luis Palacio. Durante un buen número de jornadas taladrarán la roca, acabarán con todos los “ramplús” que tenían, “inventarán” el protector de goma de los actuales spitadores, incluso utilizarán una apañada cuchareta para limpiar el interior de los agujeros. Y para el recuerdo tomaron nota de todo el material y esfuerzo empleado.
Ángel Lorés, Luis Palacín y Manuel Estaún |
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Cucharilla artesanal utilizada para limpiar el interior de los agujeros durante la colocación de las clavijas |