10º.- A CADA UNO SU LIBRE ELECCIÓN

Hemos hecho saber todo cuanto era necesario conocer para meditar, deducir y determinar. La oferta ha sido concedida a todos y toda Alma tiene libertad de aceptar o rehusar. Ahora tenemos otras muchas cosas para realizar y creemos firmemente en la inutilidad de repetir que somos una realidad operante y que nuestra misión en vuestro planeta tiene unas intenciones bien precisas, que habríais debido comprender desde hace mucho tiempo.

Es también inútil que sigamos repitiendo que no somos ni conquistadores ni invasores, como intentan haceros creer malignas propagandas, y tampoco albergamos la intención de dominar vuestras voluntades, si bien esto sería para nosotros, algo perfectamente posible.

Os hemos dicho y os repetimos, por última vez, que somos instrumentos que contienen la suprema inteligencia, y tenemos el preciso deber de preparar cuanto la idea divina tiene ya predispuesto para la instalación del reino prometido a los Justos, a los cuales otorgamos nuestra benevolencia y ayuda para el completo despertar de la verdad y nuestra útil orientación.

Os hemos dicho también que el proceso sigue su curso y las fuerzas de choque están, prácticamente en marcha para desarrollar los valores indispensables de los que fueron señalados para ser llamados a la aceptación de la Nueva Ley y del Nuevo Pacto.

Finalmente os recordamos que los dioses y los ángeles del pasado hemos sido siempre nosotros, y seremos siempre nosotros los que gobernarán vuestra dimensión.

Somos vuestros hermanos, y no nos gusta ser considerados figuras para adoración ni para rezos, sino, sencillamente, para amar con el corazón y el Alma, así como nosotros amamos, y como Jesucristo amó y ama. Somos hijos de la Luz y del Amor, portadores de la Justicia divina y de fraterna Paz Universal. No somos otra cosa más que esto: instrumentos de Aquél que Es.

                                                                                       Adoniesis

VOLVER