Diálogo
con los Dioses.
El camino es elegido por cada uno según quiera hacer la andadura: difícil hacia la Luz o fácil hacia las Tinieblas. Al final se hace sencillo de andar para aquellos que saben discernir lo bueno de lo malo y no dejan que el ambiente les empuje o les engañe.
AQUELLOS QUE SON
Después de todo lo escrito anteriormente, es evidente que la mayor parte de los hombres de esta última Generación ya no pueden hacer nada, salvo, como he dicho tantas veces, buscar a Dios con desesperación y tratar de rectificar, en lo posible, sus comportamientos equivocados. En las postrimerías de esta Humanidad, todavía deben quedar muchos indecisos a los que, un sincero propósito de enmienda, podría colocarles en su justo lugar. Y, aunque el proceso de renovación traumática de este Ciclo terrestre ya, desdichadamente, es irreversible, su situación espiritual quedaría muy mejorada con vistas a la próxima reencarnación.
Es indudable, que este planeta será sometido,
por imperativo de la voluntad divina, a una completa purificación,
como lo es, que todos los hombres y mujeres que no hayan sido Designados,
cuyo número constituye la inmensa mayoría de los pobladores
de la Tierra, fenecerán sin remedio, a corto plazo. Pero, es muy
diferente dejar el cuerpo físico, con la esperanza del perdón
de Dios, que morir renegando de Él.
| Entonces, creo que es oportuno proporcionar a todos, a unos les servirá y a otros no, una serie de indicaciones encaminadas a mejorar la posición evolutiva de cada Alma, a poco que se esfuerce cada uno en intentar seguirlas, por vía de urgencia, viendo el escaso tiempo que nos queda. Puestas en práctica, incluso en plazo breve, pueden tal vez recuperar gran parte de lo perdido durante tantos años de haber vivido sordo y ciego. Y, ese beneficio provechoso que se saldrá ganando, pues cuantas más lecciones se lleven aprendidas, mejor será la calificación final. | |
Durante veinticinco años, hemos mantenido un diálogo casi cotidiano con Aquellos a los que antes las gentes llamaban Ángeles o Dioses, y hoy, les llaman los Extraterrestres. Existen de verdad y son nuestros Hermanos Mayores en el Cosmos. Seres Superiores con mucha más evolución que los hombres de la Tierra, a los que siempre, desde el principio de los tiempos, han tutelado, porque también empezaron su andadura espiritual, muchos de ellos, desde los mismos niveles que los moradores de este mundo. Y es una Ley del Universo, que el hermano mayor ha de velar por el pequeño.
| A través de multitud de preguntas realizadas, y que siempre han obtenido su respuesta, han ido llegando a nosotros una ingente cantidad de enseñanzas beneficiosas para el interior del Alma, numerosos consejos dando directriz de vida, y una ayuda sin límites para ir superando las duras pruebas que ha traído cada día. Que no han sido pocas, ni tampoco fáciles de superar. Gracias a Ellos, todo ha podido ser posible y nuestro trabajo interno, lo mismo que el externo, han ido progresando. |
Este diálogo continuo con los Hijos de la Llama, los Dioses del Cielo, fue difundido a nivel privado en la ya lejana época de los años 70. Ahora es el momento adecuado, por las circunstancias especiales que vivimos, de ofrecer al mundo que agoniza este espiritual conocimiento, para intentar beneficiar a muchos y no caer en el defecto, según indica claramente el Kybalión, de hacer lo mismo que se hace, cuando se entierran metales preciosos, en vez de realizar, en la práctica, una manifestación externa de ellos, para su aprovechamiento por el prójimo.
Han sido muchos los conocimientos proporcionados
y numerosas las lecciones válidas a nivel interno. Sin embargo,
por exigencias de espacio y teniendo en cuenta las características
especiales de esta obra, más profética que definitivamente
espiritual, a continuación se refleja una pequeña parte de
este diálogo sostenido con los Consoladores, suficiente, por el
momento, para hacer reflexionar a los lectores de este libro, cuyo final
llevará enlazada la intención de construir un nuevo texto
con la totalidad del tema, si el Padre Creador no decidiera otra cosa con
su voluntad divina.
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1ª P.- ¿Cuáles son vuestros nombres?
Respuesta: La nominación verdadera será
decidida solamente de acuerdo con la amorosa actitud que manifestemos para
con vosotros. El mensajero lee el mensaje de Amor, y los hermanos de este
mundo deben oírlo, porque el mensaje viene de la Profundidad.
Siempre estaremos con todos, con la preocupación
de un padre que quiere a sus hijos, y prodigaremos nuestro aliento y ayuda.
Conviene meditar el porqué podrá alcanzar a muchos el efluvio
de Amor Cósmico, compartido sin distinción, cuya fuerza será
dada cuando se necesite, o cuando se esté listo para recibirla.
2ª P.- ¿Cómo es vuestro mundo?
Respuesta: Nuestro planeta está en peores
condiciones para la vida que el vuestro, pero el amor y comprensión
que en él reinan, lo hacen un paraíso en el que a vosotros
os parecería estar en la gloria, pues el amor todo lo hace hermoso.
No existe nada parecido al vuestro, en todos los sentidos: es un mundo
bello, dulce, sencillo, armonioso y unido al Padre Profundo. Imaginaos
el lugar más bonito que podáis pensar, centuplicadlo, meted
amor sin límites, y el resultado es nuestro orbe, un sitio que en
la Tierra pudo haber existido y existiría, si el hombre fuese más
humano.
3ª P.- ¿Qué es meditar?
Respuesta: Meditar es hallar la Luz que todos
llevamos dentro. No es una facultad de unos pocos: está al alcance
de todos y exige, eso sí, un mínimo de esfuerzo. Para el
comienzo, aconsejamos que, en un instante en que se esté tranquilo
o en postura cómoda, el que quiera hacerlo se olvide de todo lo
que le rodea y se concentre en su Yo. Ha de buscar dentro de él
lo que hay de malo y desecharlo, e intentar buscar lo bueno, que puede
ser bastante.
4ª P.- ¿Cómo conseguir vuestra ayuda?
Respuesta: Las ayudas se reciben, cuando se sabe
trabajar para los otros. Todo aquél que busque, sin duda que hallará,
porque ningún esfuerzo se quedará sin recompensa espiritual.
Todos los buenos afanes tendrán su justo premio, y serán
bien vistos por el Ser Creador de cada esencia, capaz de mover el Cosmos.
Nosotros damos ayuda desde el mismo momento en
que alguien empieza a amar, a dar a los demás; porque, sólo
un espíritu dadoso recibe Luz. Sabed, que amando eres amado y comprendiendo
eres comprendido. El que ama a sus hermanos y a todo lo que ha sido creado,
entra en el gran pensamiento de Dios. ¡Si ama y comprende! Se debe
amar ahora más que nunca, pues ya la hora final está cercana.
5ª P.- ¿Qué hemos de practicar?
Respuesta: Detrás de las palabras y de
los actos ha de latir el amor por los demás hermanos, de la Tierra
y del Universo. Nunca se debe decir o hacer algo que ofenda, aunque seamos
ofendidos. Se debe dejar elegir su camino a cada ser y recordar que sólo
ellos y Dios son los amos de sí mismos. Hay, sencillamente, que
rezar al Profundo, y pensar que nuestros cebos de fraternidad y convite
de superación espiritual, solamente atraerán al pez que quiera
picar y lo haga con fe.
6º P.- ¿Qué hacer para evolucionar?
Respuesta: Todo aquél, cuya fe sea fuerte
y Dios esté con él, nada ni nadie le podrán, porque
su espíritu será igual que la más fuerte roca. Esa
potente fe le servirá para seguir el camino y mejorar su evolución.
Debe pensar, que al final nos encontraremos, si sigue con coraje, pues
los débiles nunca llegarán.
7ª P.- ¿Hay que amar a los que no creen en Dios?
Respuesta: En sus manos está la Verdad
a elegir: sólo ellos pueden abrir la puerta. Los auténticos
creyentes son los que tienen que animarles para decidirse a abrirla, e
intentar ser su Luz. Se debe predicar con el ejemplo, y se ha de ser el
espejo reflectante de la Verdad Divina. La fe en Dios y en uno mismo, pueden
conseguirlo. No se puede decir que se ama al Creador, si no se ama a su
obra.
8ª P.- ¿Por qué el camino es más duro para unos que para otros?
Respuesta: Porque no todos necesitan purificarse
lo mismo. La pureza de espíritu que tienen los más adelantados
es camino andado. Este camino es largo y difícil para todos. De
nada sirve lamentarse de su dureza: hay que andarlo con ilusión,
con fe en Dios y en uno mismo.
9ª P.- ¿Se deben leer los Evangelios?
Respuesta: El Espíritu debe alimentarse
de buena harina: es muy necesario. En los libros santos se hallará
el ejemplo y el consejo certero, para avanzar por el difícil camino
del cambio. Este camino empieza con el nacer de cada día, buscando
también enseñanza cada día, pues siempre se presentan
dudas y trabas.
10ª P.- ¿Cómo puede definirse el Amor?
Respuesta: El Amor no tiene nominación,
pues es sentimiento que del Alma sale y sólo a todos y a Dios va,
pues de Él procede el primero. Venga de donde venga, no tiene ni
iniciales ni nombre. Solamente un signo: la A, la primera letra de todos
los abecedarios de todas las civilizaciones, porque amor es lo primero
de todo. Cuando se piensa en alguien, éste recibe ese aviso, y si
el amor une, siempre permanece. Esta unión, ni la distancia separa,
pues no es pertenecer ni estar: es identificarse con lo que se hace y se
siente. El Amor es el fin de todo lo creado.
11ª P.- ¿Transforma el Amor espiritual?
Respuesta: Los adelantos por la senda del Amor
ponen en los ojos la tela aterciopelada y transparente de hallar la belleza
en todo lo que nos rodea. En su momento, lo veréis todo bello, porque
bello ha sido y será, pero os maravillará el pensar que sois
parte de esa belleza. Estaréis tan dentro de ella, que vuestros
corazones resplandecerán como los más bellos rayos del Sol.
Cuando vuestro Espíritu se sienta libre y cerca de Dios, será
feliz. Procurad siempre que así sea, aunque lo que os rodee no sea
muy propicio para ello. ¡Mayores maravillas verán los que
sean fieles a su Creador!
12ª P.- ¿Cuándo se ama al prójimo?
Respuesta: El amar a otro, significa darlo todo
por ese otro. ¿No lo hizo así Jesús? Si por amor se
hace todo, nada ha de importarnos. La vida es, a veces, tan simple y sencilla,
que no se sabe mirar su gran esencia. El amor a Dios y a nuestros hermanos
en el espíritu, es signo de vida nueva, y ello se siente como una
energía que vitaliza todos los actos.
13ª P.- ¿Cómo hallar la paz espiritual?
Respuesta: El mejor camino para encontrar la paz
espiritual es entregarse a los demás con amor, humildad e inocencia,
igual que hacen los niños de buen corazón. Dando lo mejor
de nosotros, recibiremos otro tanto, aumentado en alegría y satisfacción
por comprobar que esa es la manera de acercarnos al Padre Profundo, y a
nosotros mismos, que formamos parte de Él. Y ese amor cristaliza
en el Alma de cada uno siempre que une todos sus componentes: el físico,
el psíquico o astral y el espiritual.
Cada cual debe conocerse a sí mismo, y
conocer el camino para superar su egoísmo y los vicios que lo tienen
atado a este mundo material. Sin olvidar la meta que Cristo nos enseñó:
"Quien busque su vida la perderá".
14ª P.- Hay quien dice que vuestra Consolación no sirve para nada.
Respuesta: Nuestra Misión, en estos Tiempos
Finales, es que, gracias a nuestra humilde intervención consoladora,
toda aquella gente que sintiera predisposición, abriera los ojos
cerrados hacia Dios, y, una vez en su caminar, darle ánimos y, en
la duda, consejo y certeza. Cierto es, que lo necesario e importante es
querer alcanzar al Padre Creador. Da igual cómo y con quién.
15ª P.- Muchos dudan que sea ya el Fin.
Respuesta: Los seres de este planeta necesitan
mucha repetición para convencerse e, incluso así, no están
seguros. ¿Qué diremos de esta generación? No hay peor
ciego, que el que no quiere ver. Es muy difícil para la mayoría
de los moradores de la Tierra, dejar el hombre viejo y vestirse ya del
hombre nuevo.
16ª P.- Estando el final tan cerca ¿trabajar y estudiar?
Respuesta: Muchos hombres de la Tierra nunca podrán
comprender la necesidad o no de una obra de Dios, cuando ésta tiene
lugar. Se debe confiar en la sabiduría y bondad del Padre y no perder
nunca la fe, con la que puede venir la salvación.
Hay que recordar que el trabajo dignifica hasta
el último día, si es justo y honrado, mientras que el estudio,
es la perfección de los conocimientos, es encontrar la identificación
en el pensar. Mas, si se miran con vistas o deseos egoístas, no
valen nada. En la sencillez está la belleza que hay que buscar hasta
el final, y el mejor estudio es el de buscar, cada uno, en ellos, su dignidad.
17ª P.- ¿Cómo mejorar en este tiempo final?
Respuesta: El que desea ser mejor, con ese afán
de superación constante ya prospera. En la flaqueza, deberá
pedir a Dios ayuda, y cuando fe y constancia le falten, tendrá que
echar una ojeada al camino andado y mirar adelante con ilusión.
Habrá de mirarse siempre en el ejemplo de Cristo y obrar de acuerdo
a como le dicte su corazón, que si falla, y sabe escucharlo, él
ya le avisa. El mejor consejo, en estos días aciagos, es ser sencillo
como las palomas, pero prudentes como la serpiente, ayudando y consolando
al atribulado, tendiendo la mano al caído. Y Dios cuidará
de aquél que así lo haga.
18ª P.- ¿El amor se verá limitado por la maldad?
Respuesta: El amor hacia Dios y el prójimo
no puede tener fronteras, a pesar del tiempo en que nos toque vivir. El
Espíritu es como el aire: en el ser normal, gradualmente va aumentado,
y el Amor, es igual. Es algo que no tiene medidas concretas. Es magnánimo
y grandioso. Sale de un sitio tan pequeño como es el corazón
y se extiende a todos y a todo, porque, una vez que ha enganchado la espira
circular y se engrandece, nada lo detiene, ya que Amor regenera más
Amor, y éste, más aún.
Da comienzo así al círculo maravilloso
que libera al Espíritu. Y, cuando un Espíritu se encuentra
libre, busca ansiosamente a Dios. Por eso su desesperación de no
poderlo hallar, si su vida no ha sido muy positiva, y su alegría,
si consigue unírsele. Cuanto más cerca es mayor su gozo,
pues más cerca se encuentra de la Suprema Verdad.
19ª P.- ¿Qué podemos hacer para dominar el Mal?
Respuesta: Puesto que con Amor fuisteis hechos,
Amor sois. Nada en vosotros hay malo: es la debilidad que os rodea lo que
hace que la maldad se apodere de vosotros. Estaréis limpios, cuando
limpios sean vuestros deseos, y vuestra preocupación constante por
conseguirlo os hará de salvaguardia. Si pedís fuerzas a Dios
notaréis su ayuda en los momentos de flaqueza. Se os dio un arma
para esa lucha, pero lo olvidáis o bien olvidáis su valor.
Sabéis que sois débiles, pero, por esto, debéis vigilar
siempre. Las caídas os lo demuestran, hombres de poca fe.
20ª P.- ¿Se llenará el mundo de guerras, dolores y destrucción?
Respuesta: Habrá muchas penas en el mundo,
pero, no serán las peores las que se sufrirán por lo físico:
serán mucho más dolorosas, aunque no se verán, las
ocasionadas por males espirituales. Que vuestro amor consuele a los hermanos
que tenéis y que, a veces, no queréis conocer, porque la
Tierra será como una inmensa hoguera de dolores y de males, del
espíritu y del cuerpo. Muchas veces duelen más los que nadie
ve... Y sólo cada uno lo percibe en su interior.
21ª P.- Y ¿el temor ante lo que
se aproxima?
| Respuesta: No hay que angustiarse ni atormentarse.
El que ama, lleva la carga sin carga. Todo le es posible, nada le espanta:
es como una viva llama. Es voluntad del Supremo, que el hombre luche continuamente,
dentro de sí mismo y fuera. A veces, es una lucha abierta y sin
cuartel. No se debe desmayar ni asombrarse de nada. Invocando al Padre
Profundo, siempre se obtendrá la fortaleza.
|
Respuesta: Se os dijo ya hace tiempo y os lo volvemos
a recordar: "No juzguéis y no seréis juzgados. Perdonad y
seréis perdonados. Con la misma medida que midáis seréis
medidos". El pecado contra el Espíritu Santo es gravísimo
y tiene su pena. El que por hierro mata a hierro muere; mas, si su arrepentimiento
es de corazón y cree, se salvará.
Por tanto, si alguno ha pecado gravemente, ha
retrocedido en el camino de la virtud y ha ofendido a su Dios, su Creador,
que nos dice: "Sed Santos como Yo, vuestro Dios, lo soy". Pero, éste
que ha hecho el mal, si siente el dolor, la constricción perfecta,
queda redimido, queda limpio, "por los méritos de Cristo, que dio
su vida por él".
23ª P.- ¡El mundo ya no quiere despertar!
Respuesta: Cada uno tiene derecho a su elección,
pero, luego, verá a dónde le lleva. El mejor despertar es
pidiendo perdón a Dios, y el primer signo de la mañana que
recibimos al hacerlo, es la luz. Esa luz que deseamos cuando anochece y
todo alrededor se oscurece. Quien está en oscuridad y desea Luz,
la recibe y se despierta. Eso es lo que sucede con todo aquél que
tiene la Luz en su corazón. Mirad que todo en la Naturaleza es un
despertar continuo. Dichoso el que aquí, da gracias por un bello
amanecer. A éste le parecerá vivir soñando.
24ª P.- Sufrimos por este mundo enfermo que se acaba.
Respuesta: No hay peor enfermo, que el que no
desea curarse. El verdadero sufrimiento, y del cual todos debiéramos
sufrir, es por una falta de riego del corazón y Espíritu.
El dolor físico expresa la prueba de superación en todos
los sentidos. Llorad, pues, por un pobre de espíritu y alegraos
por un sufrimiento físico.
Jesús sufrió, pero se alegraba,
porque así ayudaba a todos. Habrá quien no entenderá
estás palabras, porque el dolor lo lleva el corazón, no la
carne.
No deben, pues, preocupar, a estas alturas, los
males físicos, ya que, si uno y su amor vencen pruebas, las vencen
todos. ¿No es maravilloso? Quien a Dios tiene nada le falta, y si
todo vuestro deseo está en lo que de verdad necesita vuestro espíritu,
aunque os inquietasen mil tormentos, no desearíais otra cosa, que
en vosotros se haga. No sufráis por el mundo: siempre prevalecerá
la voluntad del Señor, nuestro Padre amado, Creador de toda vida.
25ª P.- ¿Debemos confiar en la pronta venida de Jesús?
Respuesta: Haréis bien confiando, pues
la fe mueve montañas. Y todos los obstáculos serán
apartados del camino por Aquél que es todo Amor. Todo aquél
que un tesoro encuentra, ni lo abandona ni abandonarlo quiere. Si vuestro
amor por Él lo eleváis a la categoría de tesoro, no
lo abandonéis. ¡Siempre debéis confiar! Abraham confió
en Dios y llevó a su único hijo al sacrificio. Pero, Dios
le probó su fe y amor, y luego se lo devolvió.
26ª P.- Esforzándose los Designados ¿vendría antes Jesús?
Respuesta: No corre más aquél que
va más ligero con la misma carga que otro, que va más despacio
y con igual carga, porque mientras el primero se puede resbalar o tropezar,
no sucede así con el segundo, que igual llega, y quizás antes,
porque es prudente y seguro. Si la mecha de una vela se enciende, no se
apaga hasta que se acaba la cera. Eso ocurre con el corazón, cuando
se llena de la Luz del Amor: éste no se apaga hasta que llega a
fundirse en la llama del Padre.
Los Elegidos, ya llevan su marcha adecuada, porque
ya saben ver sin ver. Ver y no ver no es una utopía: se ve un árbol
y se ve a quien lo creó; pero ¿ y aquél que, viendo
el mismo árbol y las mismas cosas, no ve quién lo hizo? No
es ciego, mas su vista no alcanza más allá de lo que desea
ver. No hay que correr, que todo llegará a su tiempo y se comprenderá
su razón de ser.
27ª P.- La venida de Jesús ¿irá precedida de una Cruz en el cielo?
Respuesta: La Cruz, signo es de Redención
y de Fe. Sólo en ella y en lo que representa, está todo el
amor que el hombre debe comprender. ¡Amor con amor debe pagarse!
Hay quien no lo ve, por la razón de que aún no sabe leer
ese signo y su significado. También simboliza el dolor, y el dolor
refleja el sacrificio que el buen camino aporta. Al que tenga fe y confianza,
ese dolor le será causa de alegría. Ésta es siempre
nuestra idea al representarla: Recordar a todos el gran amor del Padre,
que dio a su Hijo para vuestra salvación. Aquellos que sabrán
leer en los signos de los tiempos, y serán agradecidos por las gracias
que habrán recibido, ¡recibirán el ciento por uno!
28ª P.- ¿No se puede parar a la Ciencia sin conciencia?
Respuesta: La maldad se ha apoderado de los hombres
de este mundo, pero no se ha podido ver a simple vista, porque andaba oculta
en el fondo de sus corazones. Pensaban que hacían grandes cosas,
pero, luego, sus inventos los han utilizado y los utilizarán para
dominar y matar a seres inocentes. Su estado es de completa ceguera, pues
su orgullo y sed de dominio les impide ver y escuchar los débiles
y apagados gritos de su corazón y conciencia.
Ya nada les detiene y caerán aplastados
por la maldad que ellos mismos han ido alimentando en su osadía
y temeridad, al querer conseguir algo, que sólo con amor y humildad
se puede lograr. Los buenos se purificarán. Los malos se perderán.
Tómese nota de esta advertencia.
29ª P.- ¿Están operantes los Anticristos?
Respuesta: Lo sabéis ya: están en
todos los actos abominables, vandálicos y negativos. El Anticristo
puede ser, por lo tanto, alguno que es pionero en el Mal: ese puede ser
el impostor. En este mundo ha hecho falta muchísimo amor. Por eso,
se encuentra el camino tan lleno de obstáculos para los Justos,
a los que hará falta ese amor, que siempre decimos, por el prójimo.
Pero, pronto, ellos serán la Luz del mundo y el mundo les seguirá.
30ª P.- Los venideros serán días muy difíciles ¿verdad?
Respuesta: En el lugar que transcurre vuestra
vida ¡no es fácil que paséis un solo día sin
angustia o sin dolor!: os es necesaria esta lucha. Muchos de vosotros ya
lo sabéis y no debéis extrañaros de nada. Dios se
sirve de sus hijos para manifestar su amor. La ley del corazón es
la que siempre debe hacer de lo malo, bueno, y de lo bueno, duplicarlo
en su valor. Cierto es que días vendrán en los que se tenga
que temer, pero, aquél que tenga fe y templanza llegará con
decisión hasta el final.
32ª P.- Si Dios no acortara estos días ¿todos perecerían?
Respuesta: Cierto es que si el Padre no acortara
los días malos que se avecinan, toda criatura se perdería.
Pero, aquél que sepa hacerse como un niño, Él se verá
obligado a llevarlo en sus brazos como al pequeño cabritillo, y
nada ni nadie le dañará. La hora será, sí,
de que se tenga gran dolor y llanto, pero, el que se conoce bien, va tomando
más conciencia cada vez de aquello que puede hacerle daño,
y aprende a evitarlo, no dejándose guiar o condicionar por ello,
y procurando hacerse fuerte en el Espíritu.
32ª P.- ¿Vuestra masiva aparición será señal del fin?
Respuesta: Cuando el corazón se siente
en paz, acepta los hechos aunque sean irreversibles: "Con rayas torcidas,
Dios siempre escribe derecho". Todo será en el momento adecuado.
Ni antes, ni después. El trabajo bien hecho y el deber cumplido
ayudarán en cada instante a llevar las penas del continuo caminar.
La gran obra, no ha terminado: debajo de las cenizas está la resistencia.
Del fin del planeta sacaremos las lumbreras y los oscuros seguirán
navegando, pero, fuera de la Tierra, hasta que logren alcanzar más
perfección.
33ª P.- ¿Empezará ahora la gran persecución de los Justos?
Respuesta: Los que llevan más tiempo en
este camino, saben de espinas y de zarzas. Poco sendero queda ya, pero,
lleno está, totalmente, de trampas y alambradas. El aliento y la
comprensión deben ayudar a los que, como ovejas del mismo redil,
apiñados deben estar ante el peligro, para poder protegerse mutuamente
de él. Las laderas estarán llenas de asechanzas, pero, Jesucristo
estará con ellos. Él también espinas llevó
y con amor las soportó.
34ª P.- ¿Elegiréis calidad y no cantidad?
Respuesta: Nuestro amor está puesto en
todo el mundo, pero, no todos han sabido comprenderlo así. No hablemos
en términos deportivos, aunque parezca una competición: ahora,
se llega o se muere. El último también entrará; pero,
del último al primero, habrá un larguísimo camino,
que tiene que hacerse con fe y amor. Es la única manera de llegar
a Dios, y no quepa duda, que no hay otra. Que cada uno labre su fortuna
o desventura, que después vendrán las compensaciones. Y que
cada uno elija lo que su corazón le diga. Según el canto,
así será recibido: no por la música y la letra se
es mejor maestro.
35ª P.- ¿Es el tiempo de las pruebas más duras para todos?
Respuesta: Seguros estamos de que vuestro corazón
comprende. Caminar en el amor es sacrificio por una entrega. Amar es caminar
con la cara sonriente, dando gracias al Creador por la maravillosa obra
de hacernos sentir y vivir el amor en nosotros. Nosotros, vosotros, todo
Espíritu cuya certeza de saber que Dios está en su ser, es
amor, amor puro, amor que se siente la necesidad de donar a todos, aquí,
allá, arriba y abajo. Pero, aquí, allá, arriba y abajo,
también hay gente que necesita recibir ese amor, junto a comprensión
y perdón. Cada uno, cada día, recorre un camino, pequeño,
pero que ayuda a formar ese gran camino que lleva a la gran pradera, en
la que el Señor espera.
36ª P.- ¿Es hora de dar más amor y ejemplo que nunca?
Respuesta: Sí. El amor es el pan divino
que Dios da para alimentar nuestra Alma, pero, sólo lo encuentra
aquél que lo busca, lo desea, lo quiere. Cada uno, allá donde
esté, prueba el delicioso manjar, y, probándolo, hace crear
en los demás el ansia de alimentarse.
Jesucristo multiplicó los panes para que
comieran los hambrientos, que eran muchos, y dio bebida a todos, y todo
eso, de algo casi insignificante. Dio ejemplo del amor, alimento y bebida
del Alma. Dio a todos, porque todos necesitamos comer. Ese pequeño,
pero pan milagro, lo realizaremos cada uno cada día, porque comiendo
cada uno, ayuda a comer a todos. El símbolo de Dios en el pan es
que, de Él, solamente, podemos alimentarnos eternamente.
37ª P.- ¿No es posible detener el final del mundo?
Respuesta: No, pues está muy extendido
el Mal. Sólo cuando mueran en él, se darán cuenta
y no podrán retroceder. La bondad existe, por suerte, en muchos,
pero el Hombre quiere tener su convencimiento: no escarmienta en cabeza
ajena. Así que, ya no es posible detener el proceso de renovación,
pues, aunque todavía hay hombres justos, abunda mucho más
la maldad. No obstante, ni uno sólo de los Justos se perderá.
38ª P.- ¿Por qué se destruirá la Iglesia Católica?
Respuesta: Ya lo sabéis: porque el amor
debe ser universal y no un amor salido del fruto del fanatismo religioso.
Todas las Iglesias tienen una meta maravillosa, y cualquiera de ellas que
practicara lo que dicta la bondad del corazón, cumpliría
con su misión. Pero, los fanáticos mal entendidos, han variado
las enseñanzas a su antojo, para conseguir sus propósitos
egoístas, y eso les llevará a la destrucción.
39ª P.- ¿Podremos ser un día como vosotros?
Respuesta: Sí, y todos habréis de
recorrer el mismo camino, cuya largura la dicta el caminante. Si un camino
es largo, aquél que sólo piensa en la distancia, se le hace
más y más largo. Pero, aquél que piensa en andarlo
y llegar, olvidándose de la distancia, a éste se le hace
corto.
Siempre nuestro camino debe ser hacia Dios y
así, algún día, nos sentiremos en su presencia. Es
un sendero que hay que andar, tratando de conseguir un cambio espiritual
sincero y completo. Sólo los que estén en completa paz y
armonía con todos sus hermanos, tanto terrestres como extraterrestres,
estarán en condiciones de ser llevados a otros mundos de amor y
perfección.
40ª P.- ¿Cómo conseguir llegar?
Respuesta: Ya os lo dijo Jesús: "Hay que
ser como los niños". Porque, siendo así ¿qué
anciano no se agacha para, dulcemente, arropar entre sus brazos a un niño,
sólo rebosante de pureza y pidiendo amor? Que perdidos estáis
en un mundo que, si bien amáis, no os gusta e incluso, hasta os
repugna. Y el venerable anciano que os acoge es nuestro Dios, Creador del
Amor, de ti, de nosotros, de todo... Sin embargo, Él va a ti si
le llamas. Él te escucha y sabe cuándo le necesitas. Amar
¡es tan bonito! ¡Es tan dulce! Nosotros quisiéramos
expresarlo, mas no podemos. Es sentir, es vivir, es gozar. Amar es llorar,
es tener dificultad. Amar es llegar a Dios.