VIVENCIAS EN CUBA

Durante ésta mi segunda estancia en Cuba, he podido constatar un aparente cambio estructural en lo económico y social, consecuencia de la peculiar política económica del régimen cubano, por supuesto, favorable a ciertos sectores de la población cubana, especialmente en La Habana.

Hasta donde mi modesto conocimiento pudo llegar, para efectuar comparaciones respecto a otros momentos de la historia contemporánea cubana, lamenté el deterioro estructural y arquitectónico de la que fue la ciudad colonial más bella del Caribe.

Lo que si aprecié de forma constatada fue la existencia de tres clases sociales diferenciadas en el conjunto de los cubanos: la que se halla en torno al aparato de Fidel Castro y su gobierno, la que vive en torno a la maquinaria turística con capital extranjero en sociedad "sui géneris" con el régimen, y el resto del montón, que vive con la ayuda de Dios… y de su propia imaginación, a la que sumamos la que reciben de sus familiares en Miami o Canarias, entre otros lugares.

Logré visitar e identificar los lugares donde algunos de mis ancestros gozaron o sufrieron el riguroso clima tropical, aderezando sus fincas de tabaco o caña, en cuya producción eran especialistas mucho antes en su isla de orígen: La Palma. San Juan y Martínez (Pinar del Río) al final de la isla por el oeste, o Florida (Camagüey) en el centro, sin dejar de visitar otras poblaciones de amplio "sabor isleño" como Cabaiguán, Taguasco, Jatibonico.

En todas ellas obtuve nuevos conocimientos y desconocidos aspectos de la presencia canaria en la bella isla caribeña, que considero de gran utilidad para el trabajo investigativo que con gran voluntad e interés llevamos a cabo. Contacté a magníficos colaboradores que coadyuvarán a detectar la "huella" de los descendientes canarios con gran protagonismo desde siempre, si bien comienza a perderse a partir de la década de los años cuarenta del siglo XX.

Como invitado asistí a la presentación de una nueva edición del libro histórico sobre Cuba "El Desafio del Yugo y la Estrella", en los foros culturales del Palacio de Aldama de La Habana, esta vez traducido al chino, cuyo autor el Dr. José Cantón Navarro recibió un merecido homenaje de las autoridades académicas (y civiles) cubanas, cuyos presentadores consideran interesante que el enorme pueblo chino, imbuído en un socialismo especial, conozca la historia que, llena de avatares, soportó la isla mayor de las Antillas en cuanto fue colonia, república, dictadura, o los acontecimientos más próximos de la formulación revolucionaria en cuyos postulados básicos continúa, a trancas y barrancas, tras cuarenta años de su inicio.

Igualmente fui invitado a dar una charla-coloquio en torno a la permanente presencia canaria en la bella isla en los salones de la Asociación Canaria "Leonor Pérez Cabrera", en la calle Monserrate de la Habana Vieja, cuyos debates considero fueron aleccionadores para conocer mejor aquel ancestral protagonismo, especialmente entre los asistentes de origen canario, muchos procedentes de la Isla canaria de mis antepasados.

Considero plena la satisfacción que siento por el buen trato recibido por muchas de aquellas gentes resignadas en su situación nada halagüeña, en esta nueva visita a la Isla que, prolongación de las nuestras, fue una hermana más, muy querida en épocas de necesaria emigración, que nos acogió hambrientos en aquellos pretéritos tiempos de fuerte necesisad biológica para la normal subsistencia y que lejos de magnificar una hipérbole, fueron muy frecuentes a lo largo de siglos de relación con las Islas Canarias.