¿POR QUÉ PERDURA EL NACIONALISMO HISTÓRICO?

Por Miguel Leal Cruz*

El pasado viernes en la columna que le asigna este mismo medio, el Dr. Juan Jesús Ayala (Presidente insular del histórico Partido Nacionalista Canario-PNC-) aborda con objetiva postura (razonada y lógica) la existencia del sentimiento nacionalista, común a todos los pueblos y con alcance internacional en todo tiempo y lugar: fue la fase previa de los estados soberanos que hoy conforman la ONU. Su atinada disertación da pábulo para el análisis comparativo con nacionalismos históricos de nuestro País y el canario con menor protagonismo (al que él se refiere, y en anterior artículo a los 83 años de la fundación del PNC en La Habana-Cuba).

Elemental querido Watson. Otro supuesto paradigmático es el nacionalismo vasco (o catalán, gallego…) Recordamos cómo en noviembre del pasado año 2004 algunas instituciones oficiales vascas conmemoraron el centenario del fallecimiento del que fuera principal teórico y artífice del nacionalismo, asimismo fundador del partido que hoy gobierna en aquella nacionalidad histórica: Sabino Arana Goiri .
En estos momentos de fuerte enfrentamiento político entre el Gobierno español y el de aquella comunidad en torno a probadas “conversaciones efectivas entre el Lendakari y la ilegalizada Batasuna” (antes por la inviabilidad del llamado “Plan Ibarretxe”), se hace necesario un acercamiento a los orígenes del problema y sus posibles salidas o soluciones para este litigio (ahora contencioso) que dura desde finales del siglo XIX.
Un intelectual de la categoría universal, originario de Bilbao, como fue Miguel de Unamuno y Jugo , por aquellas fechas con algunas titubeos iniciales termina por no seguir las teorías del llamado “Padre de la Patria Vasca” (tal vez por conveniencia personal en su afán por obtener cátedra en la Universidad salmantina), llega a hacer patente en muchos de sus numerosos escritos e intervenciones públicas alusiones claras de disconformidad al nacionalismo en dicho territorio y a su principal valedor que llega a conocer personalmente (con el que más tarde discrepó totalmente)
Sin embargo, Unamuno , vinculado a Fuerteventura por destierro político en 1924, analiza la problemática nacional desde su polémica vida académica o intelectual, aún más en torno a los acontecimientos políticos que tenían lugar en la España del momento (derrotas en Cuba y Filipinas, desastre en Annual, Dictadura de Primo de Rivera , República, gestación de una guerra civil). Pero nunca con la política o sociedad vasca que llamaba “nacionalismo chico”, a pesar de que su tesis doctoral versaba sobre el pueblo vasco en sus aspectos etnográficos, históricos o lingüísticos y que su propia esposa, Concepción Lizárraga , también era vasca.
¿Conocía Unamuno el cambio radical del fundador del PNV? Es cierto que Sabino Arana había sufrido prisión por la defensa de los ideales vascos y por lo radical de sus posturas, pero en junio de 1902 esbozó un cambio de táctica en sus planteamientos derivados de las dos posiciones reales en aquellos momentos: el posibilismo y el realismo para su proyecto. Así llegó a escribir que “hay que hacerse españolista y trabajar con toda el alma por el programa que se trace con ese carácter”, pero que su prematura muerte le impidió llevar a cabo esta nueva estrategia que posteriormente dividió al Partido Nacionalista Vasco de dos tendencias encontradas: la posibilista y la independentista que perduran hasta hoy (la última escisión del PNV fue en 1986, por el enfrentamiento personal entre Garaicoetxea y Arzalluz , ambos presidentes).
No podemos obviar tampoco el cruel calvario sufrido por muchos pueblos con idiosincrasia propia a lo largo de un rosario de luchas e incomprensiones (casi todas las naciones del mundo que han accedido a la independencia). El País Vasco, tras la muerte de Sabino Arana, sigue un periodo de relativa calma, pero retoma las reivindicaciones en 1918 alegando estar inmersos en los principios propugnados por el presidente americano Thomas Woodrow Wilson al trazar el nuevo mapa de Europa después de la Primera Guerra Mundial (El mandatario americano, para evitar nuevos imperialismos centroeuropeos, pretendió otorgar la categoría de Estados independientes a los pueblos que tuvieran lengua, cultura y personalidad propias) Estos aspectos se cumplieron en parte con la creación de algunos hasta incluso recientemente y conformar nuevos estados soberanos como en el mosaico balcánico (no resuelto aún), antigua URSS y en Checoslovaquia.
En el supuesto vasco se pretende un objetivo utópico en estos momentos, pero siempre bajo la amenaza del terrorismo latente de ETA que es lograr la independencia total de España para los pretendidos territorios vascos (todos). Objetivo este cada vez más difícil como igualmente lo es para catalanes, corsos, bretones, padanos, quebequenses, zulianos… y no digamos para canarios. En España los más reivindicativos son, además, catalanes (con “Terra Llure”-que conocemos profesionalmente- o Ezquerra,), con gallegos y andaluces, y otros menos reivindicativos.

Los tiempos de independencia-soberana ya han pasado, al parecer. No lo desean la mayoría de votantes en los territorios aludidos (hoy por hoy). No obstante, los nacionalismos son siempre protagonistas y con más o menos fortuna superan cualquier obstáculo para que el sentimiento persista , a veces de forma violenta. El peligro se hace preocupante cuando estos grupos carecen o pierden “la cabeza pensante o cerebro dirigente” (por diversos motivos) y pasan a la actuación libre (a veces individualizada), o peor aún cuando hay división de criterios en la táctica a seguir (aún se desconoce la verdadera autoría de la explosión en la T4 de Barajas) en los objetivos ideados por dichos grupos (medio millar según Francia), a veces en enfrentamiento abierto (y los de otros); estos pasados días han actuado con el fin expuesto. Pero saben, además, que más pronto que tarde serán identificados por los servicios de información estatales (o locales e internacionales) y pasarán a sufrir el rigor de la ley institucionalizada vigente…y así crean nuevos “mártires idealistas” para seguir “el cuento de nunca acabar” Evidentemente esto no ocurre en Canarias (a pesar de sus reconocidos derechos históricos) de lo cual debemos alegrarnos, sinceramente.

* Publicado en El Mundo La Gaceta de Canarias el 09 de Febrero de 2007