NAVIERA FRED OLSEN Y PLEITO INSULAR

Como consecuencia de óptimos resultados prácticos para los canarios de todas las islas, debemos manifestar nuestro más sincero agradecimiento a esta compañía naviera, de bandera extranjera, que ha conseguido unir, en tres o cuatro años, lo que otros han desunido en los dos últimos siglos como es conocido. Sus rápidos navíos surcan las autopistas marítimas entre las islas, especialmente las que unen las islas de Tenerife y Gran Canaria o más exactamente Agaete - Santa Cruz.

Nos referimos al acercamiento fraternal, sentimental, y sobre todo económico que tiene lugar entre dichas islas secularmente enfrentadas por la mísera actitud de dos "burguesías", pequeñas en número (emparentadas con castas peninsulares y extranjeras), pero grande en recursos financieros ( si bien ahora unen las cajas), que utilizan para arrastrar a gran parte del pueblo llano. Hacen uso de cualquier artimaña política o coyuntual, como ocurre ahora la inmigración, pero especialmente a través de editoriales de prensa "divisionista", con argumentación y motivos que poco interesan al canario llano o del montón, al que sí utilizan en sus interesadas "trifulcas" y que a veces consiguen.

Este puente de intenso tráfico marítimo traslada diariamente a gran número de canarios hacia la isla "situada frente", de tal forma que se aprecia la existencia de un pueblo unificado y sentimentalmente fundido en un todo patriótico. No hay más que ver el ajetreo diario y a diferentes horas que tiene lugar a la salida de los ferris, donde ya no se distinguen "chicharreros" o "canariones", sino un solo pueblo que, paulatinamente, va acercando sus almas para así desterrar aquel poco interesante "pleito" que tanto nos ha perjudicado.

De todos es conocido que, históricamente, mientras aquí discutían nuestros representantes para reivindicar lo que demandaba económicamente cada isla al gobierno central, en Madrid se frotaban las manos consecuencia de aquellos de "divide y vencerás". Hoy no parece que aquella conducta tiende a desaparecer en el conocido tópico del "canarios unidos jamás serán vencidos". La derecha histórica española e insularista, hoy en manos de un personaje con apellido de ciudad castellana, que no lo quieren ni en su propio partido centralista, pretenden renacer el susodicho "pleito". No olvidemos que en círculos próximos al PP nacional se teme cualquier victoria de Soria en Canarias que pueda conducir a una desestabilización o que nos lleve a situaciones parecidas a la que sufren los vascos, aparte que el gobierno de Aznar quiere contar con los previsibles cinco parlamentarios "canarios" en la próxima legislatura donde no obtendrá mayoría absoluta.

Este personaje y sus adlateres, con sentimientos poco apegados a lo "nuestro" ( dicen que a Canarias puede venir el emigrante que quiera ¿...?), han reanudado y, efectivamente, han vuelto a encender el pleito insular, logrando que Las Palmas-ciudad vote PP, mientras en Tenerife ( y otras islas) siguen en la coherencia nacionalista con moderación. Pero es más, otros partidos siguen la misma vía en el resto de las islas y en la propia Gran Canaria (excepto ciudad, hasta que reflexionen, que espero sea pronto o se quedarán aislados, con todos los foráneos dentro). En Lanzarote, Fuerteventura, La Gomera, La Palma y en el Hierro, estos desestabilizadores no tienen apenas infraestructura. Sólo disponen de los mencionados peninsulares de las Palmas capital y los equivocados, o agradecidos de siempre, que votan por sistema a tal partido.

Sinceramente, ¿merece el riezgo, hallándose la operación de Olarte en disposición de ser defensora de Gran Canaria y de todos los canarios sin ánimo pleitista?

El acercamiento entre ambas islas, y a todas en general, es necesario y urgente. Debe constituirse la mejor seña del encuentro definitivo para consolidar este pueblo canario abierto y hospitalario, como así queda definido en su carácter o en los acontecimientos de nuestra joven historia escrita Todo a pesar del tan manido y cada vez menos arraigado en el pueblo llano: el "pleito", creado por muy pocos canarios de verdad.