¿MASIFICACIÓN HUMANA EN CANARIAS?
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PREMONICIONES A MEDIO PLAZO
Por Miguel Leal Cruz
El problema inmigratorio no afecta sólo al entorno africano-mediterráneo, si no que alcanza a la Unión Europea e incluso a países no miembros aún. Igualmente en El Nuevo Continente desde América del Sur y centro hacia Estados Unidos y Canadá. El sudeste asiático registra movimientos migratorios igualmente.
Sin embargo, en Canarias (España) se habla estos días del preocupante dilema que la inmigración ha ocasionado en nuestra forma pacífica de vivir (y convivir) los canarios, sin que se aprecie unanimidad de criterios ante el mismo. Además no se comenta algo (más preocupante aún) que dijo el diputado europeo por el Partido Popular conocedor del llamado "continente negro", Fernando Fernández (canario por más señas), en una conferencia dictada en el Ateneo lagunero no hace mucho: "África dentro de 20 años triplicará la población…". Nos preguntamos ¿y a dónde irá esa gente, más de un tercio con sida y otras patologías peligrosas...? A ello sumamos la constante pérdida de poder adquisitivo por disminución de renta “per capita" en países del vecino continente, más misterioso aún. Sí se quedan en sus lugares de origen ¿de qué van a vivir? Esto es grave y no es xenofobia (como apuntan algunos).
Se han analizado exhaustivamente aspectos negativos que produce la inmigración (de todo signo) que nos invade; en especial para la educación heterogénea y costosa que se ha de impartir, prestación sanitaria, vivienda, tráfico, seguridad, prestaciones de subsidio de desempleo y pronto pensiones contributivas... El gasto público que ocasiona a la Hacienda española asciende a más de 6000 millones de euros a lo que se ha de sumar la sangría de capitales (remesas) que los inmigrantes transfieren a sus países, superior aún ¿que ahora se pretende controlar?
Lo más lógico sería que las potencias coloniales retornen al continente con inversiones que subsanen lo que hasta los años sesenta rentabilizaron. De otra modo serían necesarias medidas drásticas que eviten la invasión hasta Europa como primer destino. ¿Pero cómo? Canarias quedaría saturada y sus pacíficos habitantes extinguidos o huidos, y no es una hipérbole más.
Los originarios de estas Islas desde varias generaciones, muchos entroncados con mujer peninsular (o de otro origen), con prolífica descendencia, sufren aún más el dilema y con mayor preocupación en su reconocida como “pacífica personalidad”.
Es evidente lo que ya se dice sin tapujos: el sida afecta en progresión constante África; pero que los canarios tengan que volver a América (como lugar más seguro aún que tierra continental española también afectada) antes de 20 años, es para asustar un poco si no se le pone remedio. Nada fácil por cierto. Sólo nos queda confiar en Dios, puesto que la Humanidad ha pasado por cosas peores ahora, hace mil años y hace tres mil años y más.
Igual mensaje se visionó hace pocos días en reciente documental "ad hoc" (Documanía, satélite), corroborando aquel aumento poblacional y analizando las trágicas consecuencias; la verdad esto asusta incluso hasta los más recios y: ¿habrá que tomar el camino de Cuba? Nuestros antepasados emigraron y ¿por qué no vamos a poder hacerlo durante ese evento si Dios nos concede vida...? Esto es para dar ánimo...visto a lo que hemos llegado, que no debemos echar en saco roto.
Españoles peninsulares (mayoría relativa en Canarias) unidos a canarios y otros con nacionalidad española (ajenos a ideologías o partidos políticos), a sumar los afincados europeos, latinoamericanos y de países vecinos, han de manifestar y enfrentar conjuntamente este problema (en su beneficio) y así llamar la atención de los gobiernos de España y de la Unión Europea, únicos responsables que pueden resolver este problema en los inicios de este fatídico siglo de violencia y terrorismo, que afectará sin duda nuestra única y fundamental industria: El turismo. Sin obviar que la consecuencia final en la captación de inmigrantes ha sido el óptimo resultado en el rendimiento económico desde su aplicación como mano de obra barata (desde siempre), pero nunca sin costos de “mantenimiento” por parte del Estado.
Es claro que no hay comparación con lo que tiene lugar ahora. Hoy nuestros inmigrantes hacen uso de infraestructuras sociales y se integran plenamente en nuestra sociedad del bienestar compitiendo en igualdad de derechos… Haciendo uso de la realidad visible: ¿Qué diferencia sustancial apreciamos ahora con el problema “inmigratorio” aludido, en especial a partir de los años 90 del pasado siglo? Por lo tanto el problema “seguirá a peor” como se dice por aquí, aunque aún haya quiénes no lo ven o no quieren apreciarlo.
No obstante, otra solución (provisional) que en estos momentos se oye más que nunca sería la viabilidad (con intervención de la ONU y la UE) de llevar a cabo el anunciado referéndum en la zona que fue española (Sahara Occidental). En consecuencia, la misma tal vez acogería los contingentes migratorios sub-saharianos, ahora hacia estas Islas en su camino a Europa (que pronto saltarán el Atlántico hasta el relativamente próximo Brasil). Este nuevo país pasaría a ser la cabeza de puente necesaria para regular el proceso emigratorio-laboral y con sus enormes riquezas (pesca, fosfatos, cobre…) sería el nexo con el primer mundo (y con estas islas). Es claro sería favorable para la economía (y seguridad) de Marruecos, pero que, evidentemente, la administración de este país vecino no estará de acuerdo ni convocará el “plebiscito” que fue “mandatado” por las Naciones Unidas (o el alternativo plan Baker), suponemos.
*Publicado en El Mundo-Gaceta de Canarias, sábado 21 octubre 2006.