'BOTELLÓN' Y MEDIDAS PREVENTIVAS

El imperante deseo de consumir alcohol es el fenómeno más extendido entre los jóvenes de hoy, compitiendo muy de cerca con las drogas ordinarias o las de diseño. Miles de adolescentes se gastan el peculio que sus padres, de mejor o peor forma, aportan a sus hijos domiciliados en el hogar en el que normalmente han nacido y han vivido, hasta que Dios quiera y el Estado les conceda un trabajo que les permita independizarse. Deseo común a muchas familias.

La fea costumbre conocida como "botellón", es la consecuencia de la penuria económica de esta nueva "clase social", convertida en precoces usuarios que invaden los centros de las ciudades, desde tempranas horas del viernes hasta el domingo; Con sus acampadas callejeras provistos de toda clase de "cócteles" de la más variada especie y combinación.

Los empresarios del ocio apenas pueden ofertar mejores servicios, lo realmente deseable es compartir botella y charla con amigos y amigas, al tiempo que disfrutar de la que podría ser una fiesta campestre en los lugares públicos de una ciudad, molestando a vecinos, peatones o conductores de vehículos. Los datos obtenidos en últimos sondeos, a nivel nacional, sitúan a la droga y al alcohol como tercera causa de preocupación de los ciudadanos, detrás del terrorismo y el paro.

Pero, ¿qué consecuencias se derivan de este nuevo "pasatiempo" juvenil?. Evidentemente muchas y muy peligrosas, pues el más frecuente número de accidentes de automóvil tiene a estos "críos de la noche" como principales víctimas mortales. En los países de la Unión Europea, las carreteras son la principal causa de fallecimientos entre jóvenes en edad de adolescencia, con relación directa con el consumo de alcohol como causante.

Prevenir su consumo debe ser preocupación de los diferentes poderes públicos, a través de un aprendizaje de la responsabilidad, un desarrollo de la conciencia como individuo inmerso en una sociedad en la que tendrá que vivir. La necesaria orientación social constructiva e interesada en los valores humanos supone un magnífico paraguas frente al uso y abuso de alcohol. Padres y educadores, familiares e instituciones encargadas de desarrollar las políticas públicas; policía, medios de comunicación, empresarios del ocio y todos lo que compone el entorno humano de la juventud de nuestros días. Por todo ello debemos estar comprometidos con relación al problema, que vive junto a nosotros en el continuo abuso de esta, también considerada, droga con las graves consecuencias que se derivan y que así vemos y constatamos en estos pasados carnavales, pero qué en los siguientes fines de semana continuará irreversiblemente, por ahora, ya que las medidas que se están tomando por las autoridades competentes es "para poner los pelos de punta" a estos peligrosos sonambulos de la noche.