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PREVENCIÓN DEL CÁNCER¿Qué se puede hacer para evitarlo? ¿Es necesario tomar medidas políticas, para toda la población, o puede cada persona reducir su propio riesgo de cáncer? El control del cáncer tiene doble cara. La primera de ellas consiste en luchar contra las causas. Desafortunadamente, aún no conocemos las causas reales de la mayoría de los tipos de cáncer. Sabemos que la predisposición genética (en algunas familias), la radiación, y algunas sustancias tóxicas pueden producir cáncer. Aún queda mucha investigación por hacer en este campo. Pero incluso cuando llegamos a saber la causa de un tumor, no resulta tan fácil como sería de esperar luchar contra ella. Un excelente ejemplo de ello es el tabaco. |
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Tabaco y cáncer |
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Sabemos con certeza que el tabaco es el causante o desencadenante del cáncer en uno de cada cuatro casos de cáncer en varones, y en uno de cada diez casos en mujeres. El consumo de tabaco, tanto de forma activa como pasiva, se relaciona con el cáncer de pulmón, de boca, de laringe, de esófago, de riñón, y de vejiga, que se sepa. Si se erradicara la costumbre de fumar, la frecuencia del cáncer en sí, y de cada tipo de cáncer cambiaría enormemente. Sabemos también que, pasados unos diez años después de abandonar el tabaco, el riesgo de cáncer ha disminuido hasta equipararse con el de los no fumadores. Por tanto, la situación parece favorable: conocemos una causa de cáncer, y sabemos que sí la eliminamos disminuye el riesgo de sufrirlo. Parecería un paso sencillo y obvio convencer a las personas que fuman para que dejen de hacerlo: las razones son sólidas. Sin embargo, no se ha conseguido reducir significativamente el consumo de tabaco en muchos países (y en otros está aumentando). No es infrecuente que algunas personas reciban la noticia del cáncer de un familiar cercano con un cigarrillo en la boca. Muchas personas niegan esta relación. Es como negar que la gripe la produce un virus, o que los accidentes de coches pueden romper muchos huesos. Esto puede servirs de reflexión sobre el papel de la libertad individual en la promoción de la salud. |
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Medidas preventivas individuales |
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Desde el punto de vista individual, y una vez se ha abandonado el tabaco, el control del cáncer se basa en la detección precoz. La tasa global de respuesta al tratamiento de la suma de todos los cánceres es de alrededor del 50% (o sea, la mitad de las personas diagnosticadas de cáncer viven a los cinco años). Si el tumor se detecta precozmente, la probabilidad de curación aumenta, hasta alcanzar el 90% en varios tipos. Sin embargo, antes de someterse uno a pruebas molestas o chequeos rigurosos en busca de algo que puede no aparecer nunca, es necesario averiguar qué pruebas pueden detectar el cáncer precozmente y disminuir como consecuencia el riesgo de morir por cáncer. Esto sucede sólo con unas pocas pruebas, y algunas no son todo lo cómodas o sencillas que quisiéramos. Dada la rapidez de los avances científicos y la dificultad de interpretar los datos, lo mejor que puede hacer es consultar a su médico sobre las medidas más adecuadas en su caso. |
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