|
Esta sección es la más
modesta de Le
C@narien y, quizás, la de nombre menos
preciso, ya que el desarrollo curricular del conocimiento histórico y el
profesional de quiénes lo reproducen también es desarrollo disciplinar.
Aunque en este caso se refiere exclusivamente a la investigación histórica. La trayectoria del autor en la producción de
conocimiento histórico se limita su memoria de
licenciatura (1993), y algunos otros pequeñísimos trabajos
posteriores. Además, aquí sólo se presentan los que ya se han difundido en
Internet o permanecían inéditos, y que abordan de alguna manera asuntos
teóricos y metodológicos.
Esa pequeña trayectoria
investigadora tuvo su comienzo junto a la transformación histórica desatada
por el fin de la Guerra Fría y la victoria global del capitalismo, y a la
subsiguiente crisis historiográfica, de la que “el fin de la historia” de
Fukuyama quiso ser su exponente más destacado. El cambio de paradigma parece
ser el núcleo de la todavía actual crisis de la historiografía. Pero esto
incluye elementos tan llamativos como la propia función social del
conocimiento histórico y de quiénes lo producen y reproducen.
El silencio cómplice de
una parte significativa de la “historiografía oficial” sobre los
incalificables desmanes que el nuevo “Imperio”
está perpetrando en su constitución; la persecución explícita de otros
muchos historiadores e historiadoras que no callan; los intentos de
desmantelamiento de estudios y centros historiográficos por los gobiernos de
algunos países; o el silencio sobre el 11-S, decretado por Bush pocos meses
después de unos brutales atentados cuya versión oficial ya “no es
históricamente revisable” a pesar de la montaña de dudas, contradicciones,
hechos y declaraciones que, como las del director de los servicios de
inteligencia alemanes, señala a las propias autoridades estadounidenses
como, al menos, cómplices de esos crímenes.
Todos éstos son
síntomas de la citada crisis historiográfica que, para los grandes
beneficiarios del proceso de globalización del capitalismo, parece asimismo
necesaria. Pero también son exponentes del destacado papel que el
conocimiento histórico y la memoria poseen en la construcción de un presente
y un futuro más humanos de lo que está suponiendo para tod@s la victoria
final del capitalismo en la Guerra Fría.
La inclusión de esta
sección en Le C@narien obedece más a la coherencia final que le proporciona
a la Web que a la posible relevancia particular de sus contenidos. Aunque en
este caso ambas cualidades van de la mano, porque la innovación en la
producción del conocimiento histórico es el sustrato común de los pocos
documentos de este apartado. Una innovación basada en los temas que se
abordan –siempre en el marco del tiempo presente-, en el método de
investigación que guía el proceso, y, en algún caso, en la metodología de
tratamiento de la información, que ha supuesto un cierto ejercicio de la
interdisciplinariedad. Al fin y al cabo, los mismos principios que sustentan
los contenidos de las dos secciones precedentes de Le C@narien, y que, de
acuerdo con el
Manifiesto de Historia a Debate, deben formar parte (junto a otros)
del nuevo paradigma historiográfico que pretendemos construir a comienzos
del siglo XXI.
Esta sección se propone
contribuir muy modestamente a ello con dos tipos de contenidos:
- Documentos.
- Enlaces.
En total 13 documentos
de distinta naturaleza y 37 enlaces de interés vinculados con la innovación
en los estudios históricos y/o favorecedores de su análisis, como en el caso
de las bases de datos de tesis doctorales.
|