A lo largo del tiempo que llevo colaborando en la revista, anuncié a sus lectores (como ya hice con algunos acontecimientos) que se desarrollaron aquí en la posada. Iría recordando otros que con el paso de los años sucedieron en ella, hoy lo voy a hacer con lo siguiente.
Pasada la guerra civil, como suele suceder casi siempre después de todas las contiendas, hubo desplazamientos o deportaciones, en este caso así ocurrió en Tordesillas con cinco personas, cuatro aquí en la posada mesón San Martín, dos señoras y dos señores y otro que estuvo en lo que fue Fonda del sol.
Aquí a nuestra casa llegaron acompañados del sargento de la guardia civil del puesto de Tordesillas, estuvieron de pensión que ellos con su trabajo abonaban. Los señores se llamaban Pedro y Edelmiro y trabajaban en el campo la mayoría del tiempo y las señoras estuvieron empleadas en la carnicería de la señora Julia Mata y el señor Antonio Giménez. Los cuatro eran naturales de Galicia.
Por aquellos años estaban todos los artículos intervenidos por medio de los sindicatos y da la casualidad que el de la lana, el encargado o director era un señor llamado Urbano, natural y vecino de Paredes de Nava (Palencia). Allí tenia los almacenes, pero para esta zona de Tordesillas la almacenaba en grandes sacas de esparto, aquí en la posada y cuando estaba todo el local lleno, entonces venían grandes camiones y les cargaban y la llevaban a Paredes de Nava y una vez expuesto todo esto, ahora va lo siguiente: 
Cierto día vino un gran camión a cargar lana y con él venía (como es natural) el conductor y dos obreros empleados ya muchos años en la empresa y el señor Urbano, el cual nos dijo que necesitaba otro obrero, entonces se ofreció el señor Pedro, el que estaba en casa y ya que estaba todo preparado, comenzaron a cargar las sacas los tres de Paredes y el señor Pedro el de casa. Cuando ya terminaron, el señor Pedro al ponerse la ropa que se había quitado para cargar, echó de menos su cartera y dio un pequeño grito, ¡ay, mi cartera!, mi dineiriño (entonces eran trescientas pesetas), pero qué disgusto, todos buscándola por todas partes por donde se había andado. Mi suegra, uno a uno a los tres obreros les propuso que si la tenían que la echaran a un lado y luego ella le llevaría al señor Pedro hacia ese sitio y así quedaría bien todo, pero no sirvió de nada, inclusive descargaron el camión y no encontraron nada, lo volvieron a cargar y se marcharon.
Después que marcharon ellos, el señor Pedro y yo que le acompañé, fuimos al cuartel de la guardia civil y él se lo explicó al sargento lo que había sucedido y entonces, éste nos dijo que cuando volviera el camión a cargar más lana, nada más llegar a la posada le avisáramos, y así lo hicimos cuando volvió a venir. En el momento de su llegada llamamos por teléfono y rápidamente llegó el sargento, pasó a una habitación y les fue llamando uno a uno, el primero que pasó salió rápidamente, pasó el segundo y salió enseguida, pasó el tercero y con él el sargento y éste le dijo al señor Pedro, no llore usted abuelo que ya apareció, el ladrón ha sido este señor que es un sinvergüenza. El dinero lo tenía en su casa y tuvo que ir el sargento con él a Paredes de Nava que es donde lo tenía, al parecer escondido en un lugar de su casa. Después cuando vino aquí a la posada, el jefe de la empresa dijo que ese obrero llevaba varios años en su empresa y le habían faltado bastantes cosas pero nunca pensó en esa persona, pues gracias a este suceso se descubrió quien era el que lo hacía, que eran varios obreros los que había en la empresa, éste fue inmediatamente despedido y los demás tan contentos, pues no sabían hasta ese momento, quién sería el autor de aquellos desmanes. Como bien dice el refrán: Donde menos se piensa salta la liebre.
Todo esto sucedió aquí en Tordesillas, hace ya muchos años en la posada, después parador y últimamente mesón de San Martín "La Chana", y como ya digo al principio, al paso de ellos, dentro de ellos varios acontecimientos y éste fue uno de aquellos que aún conservo en mi memoria, me despido de los lectores, hasta que recuerde otro acontecimiento sobre este tema, continuaré con el pasado de Tordesillas.