EL ARTE DE SEGUIR EL HILO...

... O CÓMO SE DEJA UNO LLEVAR POR
LA PELÍCULA.
EL LADRÓN DE ORQUÍDEAS. EL ARTE DE LA ADAPTACIÓN
lunes,
24 de marzo de 2003
Por una vez voy al cine y me deleito en la construcción
inteligente de un guión, a lo que se añade una magnífica interpretación y un
preciso, pulcro montaje. Estamos ante un ejemplo de metacine. El cine habla de
sí mismo, de sus dificultades y sus tramas, de sus arbitrariedades y
frivolidades, de sus engaños.
Su protagonista, interpretado por un bien alimentado
Nicholas Cage, nos lleva a través de la elaboración de un guión.
Manifiestamente tocado por el síndrome de Bartleby, que diría Vila-Matas, se
halla en un callejón sin salida, pues está fascinado por la belleza y la
calidad del libro que debe adaptar para el cine. Su conciencia artística es tal
que no le permite acercarse a la creación sin sentir un terror paralizante, el
mismo que siente ante el amor.
La idealización de las vivencias o las expectativas
sitúa al ser humano en un desfase entre lo esperado y lo vivido. Como decía el
maestro Shakespeare, todas las cosas de este mundo se persiguen con más ardor
que se gozan. Y cuando se gozan, no tiene por qué ser para siempre y los
motivos para perseguirlas no tienen por qué pertenecer al dominio de la razón.
Sobrevuela a la historia la teoría de la adaptación
de Darwin. Sólo sobreviven los fuertes, los que saben adaptarse al medio que
les toca vivir, sin la angustia que provoca en el hombre el deseo de
transformar a la perfección el mundo que le rodea porque no es capaz de
aceptarlo.
Construida sobre el trazado de unos personajes que
se nos revelan distintos a como los hemos concebido por sus manifestaciones
externas y se metamorfosean ante los ojos atentos del espectador, esta es una
película para un público al que le guste pensar, un público que será movido al
llanto, a la risa y a la fascinación, envuelto en el aroma fantasmal de las
orquídeas, las flores más eróticas de la tierra.
Espero que vayan a verla como espectadores
inteligentes que son.
Olga Tenorio.