CARLOS MENESES

 

Carlos, más conocido como Coco Meneses nació en Lima (Perú), pero lleva viviendo en Mallorca desde el año 1963. Ha publicado cinco novelas, entre las que destacaríamos A quién le importa el prójimo, Editorial La Fábrica, Mexico D.F. 2000, un libro de cuentos El Amor según Torivia Ilusión, Editorial Roncel, Barcelona, 1996, y numerosos ensayos. Acaba asímismo de ganar el premio Blasco Ibánez 2002 de novela. Aquí nos ofrece un significativo avance de un nuevo libro de relatos que está preparando. Y como novedad unos Poemas, cosa rara - y añado: muy valiosa - en él que siempre se dedicó a la prosa...

 

 

 

RELATOS

© Carlos Meneses

 

 

 

"Cada derrota no le quitaba un trozo de vida y lo acercaba a la muerte, todo lo contrario,

le daba el ánimo e impulso precisos para insistir con mayor vigor en pos de su meta".


 

 

       FLORES  PARA  ERNESTINA

 

                                                                                           

 

     Nunca se supo si fue venganza o Ernestina tomó esa decisión. Se le oía decir con frecuencia que buscaba una vida mejor que la de los seres humanos. Su alimentación era frugal : desayunaba margaritas; almorzaba magnolias o azucenas y hacía una cena mínima con una rosa o un clavel. No se debe omitir que estaba comprobado que amaba los jardines y que las flores la consideraban una gran amiga. Cuando se esfumó, porque no se puede dar otro calificativo a su súbita desaparición, hubo variedad de opiniones. El tiempo marchitó recuerdos y voces. Algunos de los muchos  que acostumbraban  pasear por los jardines dijeron haber escuchado alguna vez una voz muy fresca parecida a la Ernestina. Añadieron que era como un sonido musical  que brotara de alguna flor.

 

                                                                     

 

EXQUISITOS

 

Estuvieron largos momentos escuchando bellos colores y formas, leyendo excelentes perfumes, bailando con maravillosas lecturas, oliendo deliciosas partituras.

 

 

HOMBRE INEXISTENTE

 

Amanecí muerto aunque en el primer momento creí que sólo era invisible. Recorrí mis caminos habituales y nadie me vio. Hablé mucho y nadie me escuchó. Decidí volver al ataúd cotidiano.

 

 

UNA INVITACION

 

La mitad de su cara era de fiesta la otra de amargura. Su palabra salía a veces negra a veces blanca. La mano que me extendía era oro y putrefacción juntos. Me negué a aceptar su invitación. Con voz negra me aseguró que terminaría yéndome con ella.

 

 

 


El Tesoro

 

 

Sólo una vez había comprobado la veracidad del plano y la inmensidad de la fortuna enterrada. Trabajaba sin descanso sus poemas. Pasaban los años y los versos no recibían aplausos. En cambio, el hambre corroía su organismo. Pensó en desenterrar parte del tesoro heredado. Desechó la idea, su poesía podría sufrir los estragos de su cambio de vida. Escribió el último verso, lo metió en un sobre junto con el plano. Lo envió a la mujer que había amado calladamente. Tras su muerte la ovación a su obra fue estruendosa.

 

 

 

 

Portal Indiferente

 


Toca la puerta con los nudillos. Es una puerta enorme, de hierro, con un ventanuco alto, herméticamente cerrado. Las rejas igualmente de hierro tienen alargadas y punteagudas alabardas. Está sudoroso y cansado. Siente pisadas veloces que se van acercando. Vuelve a tocar, ahora con la palma de la mano abierta. Las pisadas son más rápidas y próximas. Imagina un gigantesco y voraz guepardo que está al llegar. Vuelve a llamar con desesperación, urgido por el tamborilear de los pasos patea la puerta. No se oye el más mínimo ruido detrás de la inmensidad de hierro. Su descomunal angustia lo impele a seguir llamando. Descubre una piedra y golpea sin descanso con ella. Las pisadas ya no se sienten se ven, están a escasos metros. Grita, clama, golpea haciéndose daño en los puños. Se abre el cuadrículo enano del gigantesco portal. Asoma una cabeza. Ve al hombre que se desespera, a ese guepardo que lo persigue. Bajo el sol relucen fusiles y bayonetas. Cierra indiferente sin oir las súplicas. Ya no llama, ya no clama. Ve cómo se le acercan. Las piernas le tiemblan, se tambalea. Atina a correr hacia un extremo. Mira un instante al abismo. No hay tiempo que perder. La fiera con cientos de pies está a sus espaldas. Se deja caer. El dibujo que su cuerpo hace en el agua dura un escaso segundo.

 

 

 

 

El hombre y su sombra

 

 


Caminaba feliz sin mirar el horizonte. Su sombra tenía la forma de un cuerpo rollizo idéntico al de su madre. Cuando la sombra que reflejaba era exacta a la de su maestro sintió un sinfín de emociones y se detuvo encantado en su recreo. Anduvo luego a enérgico y vivo ritmo. En la sombra que empezó a proyectarse se reconocía fácilmente al Che Guevara. Luego su paso se hizo macilento, inseguro, andaba cabizbajo, desolado. Su sombra no necesita la ayuda de una rejas para denunciar al prisionero. Todavía faltaba mucho camino. Su paso empezó a serenarse, a uniformarse. La sombra reflejaba entonces, fielmente, la figura del ordenado y obediente ejecutivo.


 

 

El Artículo

 


Un día escribió un artículo sobre los grandes desconocimientos que las autoridades competentes tenían con respecto a la población infantil, utilizando como referencia principal el libro del pedágogo rumano Igor Fetekas, titulado: " Todo por los niños ". El artículo publicado en una revista de amplia circulación atrajo la atención de autoridades, pedagogos y representantes de otras profesiones. Durante una comida en homenaje a un escritor, un profesor universitario le habló elogiosamente de ese trabajo. El desconocía la lengua rumana, tanto como el libro que había mencionado en el artículo y, en consecuencia, también al autor, puesto que era exclusivo producto de su imaginación. Tales ignorancias no impidieron una conversación sustanciosa y mayores datos que él proporcionó al profesor. Transcurrido algún tiempo halló en una revista especializada en Enseñanza, un artículo traducido del danés, que trataba el tema de la educación infantil y citaba el libro de Igor Fetekas como un ejemplo de buenos conocimientos del asunto en cuestión; por supuesto, señalaba la editorial que había publicado "Todo por los niños", la fecha de publicación que coincidía con la del texto que él había inventado, así como la ciudad de Bucarest, sede de la editorial. Su primer impulso fue escribir otro artículo aclarando que todo lo que contenía el anterior no estaba basado en el libro de Fetekas, porque él había inventado a ese pedagogo rumano. Lo cohibió el temor de ser acusado de un inexistente plagio.


 

 

 

 

POEMAS

 

 


SER INFELIZ

 

Para ser profundamente infeliz
Es obligatorio
Conjugar derrota con edad
Decepción con nombre
Fracaso con apellido
Frustración con lugar de residencia
Lágrima con sueldo
Amargura con trabajo
Pobreza con vejez
Ilusión con hambre
Fatiga con ambición
Fiesta con crueldad
Ideal con soledad
Para ser un auténtico infeliz
Hay que mirarse en las fotos
En los espejos
En el agua
En los años vividos
En las deudas
En las catástrofes
Y luego levantar inventario.

 

 

 

 

CUESTION DE AMISTAD

 

 

Dios que no es mi amigo
Me dijo: no tienes por qué molestarte
Claro Dios que no es mi amigo
No comprende qué es ser
Amputado de felicidad
Cree que se puede vivir feliz
Sin que todo lo deseado
Jamás se haya conseguido

Además Dios que no es mi amigo
Ni yo quiero ser amigo de él
Habla de felicidad
¿Por qué habrá inventado ese adjetivo?
¿Por qué lo habrá puesto delante
de los ojos del hombre como una
maldita tentación?
Si ignorando que hay felicidad
Y que tenemos que buscarla
Hubiésemos vivido mejor

Dios que ni siquiera se percata
De que no quiero ser su amigo
Me da golpecitos en el hombro
Como si fuera mi hermano mayor
Me sonríe y hasta musita :
Qué hermosa vida la tuya
Claro jamás se ha enterado de
Cómo vive el hombre.

 

 

 


SOBRE LA TAREA DEL NOBLE E INDIFERENTE CABALLERO

 



Sobre seda escribe
sobre flores recuesta tu cabeza pensativa
no ceses
las voces contritas llegarán hasta ti
como tristes pájaros bañados en su propia sangre
no ceses
por los gemidos y maldiciones que traerá el viento
por el dolor y el odio que llenarán el tiempo pétreo
que ha de nacer si tu pluma se fatiga
míralos vivir
como fantasmas a tus niños títeres
a tus marionetas amaestradas
¡piedad por ellos!
perpetuos prisioneros de una historia
que mezcla las divinas pomas del amor
con los sagrados tormentos del miedo que tu inculcas
y los melancólicos lirios imagen de impoluta niñez
con carroña aun prendida a los huesos
velos indefensos amándote temiéndote odiándote
velos cómo esperan que tu pluma les señale el camino
escribe exquisito genio del bien y del mal
escribe siempre
oblígate a que tu vigilia sea proficua y sin fin
sobre mármoles escribe
sobre nubes sobre pámpanos sobre lágrimas
sobre tus propios sueños escribe
por un imperio que sufre el dardo de la duda clavado en pleno pecho
por tus criaturas que todo lo ignoran
sin que nadie les tienda una mano
por ti mismo
escribe el sueño de tu propia historia
mientras bebes el sagrado vino del misterio
y como jugando recuentas por enésima vez
el tesoro de colores que tu crueldad enseñó a amar a tus siervos
y que tú olímpicamente desparramas por doquier.

 

 

 


SOLO PARA TODOS

 

 

 

Donde nacen las sombras
Allí iremos
Donde el último brazo del mundo se quiebra
Ahí nos esperan
Donde los pájaros han perdido su dulce trinar
nos reuniremos
Donde todas las formas tienen sólo la forma de la lágrima
ahí lloraremos
Donde los mares furiosos cambian en tristes ovejas degolladas
será nuestra morada
Donde los ojos tienen un doble y duro párpado
germinaremos juntos
Donde la ilusión no es más que una caja vacía
nos hundiremos
Donde los fieros vientos no dejan piedra sobre piedra
por siempre estaremos
Donde la sonrisa no es más que un círculo de hielo
estará nuestro sitio
Donde la belleza solitaria y triste no tiene quién la admire
ciegos pasaremos
Donde el pan es masa de amargos recuerdos
nos encadenarán
Donde la voz no es más que el hórrido paso del viento
enmudeceremos
Donde no hay sol ni luces ni quietos ojos de agua
sin vernos estaremos
Donde la esperanza recibe pesada mortaja
nos encerrarán
Donde el tiempo es un viejo e inmóvil tullido
desesperaremos
Donde las flores son nada más que los ojos del miedo
todos temblaremos
Donde el eco del llanto alimenta la negrura
seremos congoja
Donde hasta las fieras tiemblan como niños
ahí nos quedaremos
Donde los caminos no nos conduzcan a ninguna parte
hastío seremos
Donde los abismos deglutan nuestros sueños
indefensos caeremos
Donde saber es lastre y fatiga
ahí nos llevarán
Donde nadie qué es poder amar
por siempre permaneceremos.

 

 

 

BAILARINA

 


La alegría le nace en los pies
nardos de nieve quemante
sube rauda por las columnas
magníficas de las piernas
suaviza su ritmo al llegar
a la calidez del sexo
avanza como un viento
hacia la gruta del ombligo
cruza la tibieza del abdomen
pasa feliz entre la tierna
blancura de los senos
sin perder velocidad alcanza
la esbeltez de la garganta
llega como exhalación a la
rojez de los labios
haciéndolos estallar en
una espléndida sonrisa
que conmueve la mirada de los ojos
claros refulgentes
la expresividad de las manos
dibuja en el aire caliente
palabras que revelan secretos
todo es fuego que asciende
todo es pasión que no cesa.

 

 

 


CONFIESA. NO TEMAS, QUE TU VERDAD HA DADO LA VUELTA A LOS SIGLOS

 


Dime cuántas veces has amado el recuerdo de Joyce y Borges
en tus desabridas oraciones de verano tropical
en tus versos fútiles de tiempo sin fe y ambiciones sin sustento
cuántas veces has caído de rodillas ante el retrato del viejo Walt orlado de blancas
barbas
convencido de que hay que lanzar lilas a los ataúdes de los desconocidos
cuántas veces ha deseado conocer a Vladimir pero no vivo
ejecutado ya por su propia mano para poderle preguntar :
¿por qué? ¿decepción? ¿miedo a la responsabilidad? ¿ a ti mismo?
y enfrentarte a Elliot para inquirirle por qué reposa blandamente su mejilla en la
suave mano de poeta
y si es cierto que soñó fuera de los límites del tiempo con ser el dueño único de un
jardín de rosas
dime si alguna vez te ha asaltado el deseo de tener el don de robar
por ejemplo la emoción de William Blake el espíritu de William Carlos Williams
la inconmensurable ternura de Vallejo
los evanescentes sueños de Paul Valery
si alguna vez has rogado porque el tiempo te obedezca y te reúna en un ayer
fabuloso
con Jean Moreas en su café preferido
con César Vallejo sin pan pero con amor y vino
o desgañitarte discutiendo con Rimbaud mientras ruge la selva africana
y su bella abisinia comprada con la mitad de sus ahorros te sonríe con coquetería
dime si al menos has intentado conocer y envidias a Burroughs a Kerouac
o Farlinghetti
si has amado alguna actitud de las muchísimas y muy válidas del viejo
y glorioso Ezra
dime qué has hecho con tu tiempo
qué has hecho contigo mismo.

 

 

 

LA BUSQUEDA SIN FIN

 

 

En la arena que lamen con vehemencia las olas
he buscado la huella de tu pie
en las flores de un jardín que dormita bajo el sol
he buscado la dulce fruta de tu voz
a la lluvia plata fría que humedece la tierra
preguntaba si sabía de ti
a los vientos totémicos jinetes que cabalgan en las nubes
les pedí que me trajeran el aroma de tu piel
por las hórridas noches sin luna y sin estrellas
me aventuré en pos de tu silueta
por desiertos o por plazas
entre soledad o multitudes
deambulé soñando el paraíso de tu pelo
como un loco un delirante un fugitivo
que ambiciona besar la esencia de tu ser
he luchado denodadamente con la vida
y he sentido tu presencia cada vez a más distancia
no obstante jamás he perdido brío ni esperanza
para seguir tu rastro por el mundo.

 

 


© Carlos Meneses

Palma de Mallorca.

 


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