Emilio Arnao (Palma, 1966) ha publicado Poemas de amor y vértigo (El Paisaje Editorial, 1992), El Starlux del manicomio (Ediciones Libertarias,1994), Le con de la muse (con Román Piña y Antonio Rigo, Monograma Ediciones, 1995), Los Taxis ( La Bolsa de Pipas), El libro negro (Calima Ediciones, 2000), Yo soy mis infiernos (Calima Ediciones, 2000) y La literatura a les aules (Calima Ediciones. 2002). Su próximo libro lleva por título Poemas de la Mundialización y lo editará en breve Calima Ediciones.

 

 

 

 

Poemas

De 100 Sonetos (libres) de Amor

 

 

 

 

Fue para ti, niña de los cartones,

Este mundo hecho de calabazas y almendras derretidas.

Tuviste el deseo de ser circular, como la Tierra,

Pero te conformaste con tener azul el cielo.

 

No llegaste a herirte la esperanza. Porque

Siempre lucías el vestido como una estrella.

Emergente, salina, buceadora y hacia nunca,

Tu vida iba cumpliendo años como los tanques.

 

La madre tejía la virginidad de la aurora,

La yaya ponía los platos limpios en la alacena.

Todo alrededor de ti, todo alrededor de ti.

 

Tu pelo con trenzas era de paja rubia,

Tu boca sin pinceles era una cesta de frutas,

Tu cuerpo parecía un valle todo ajustadito

 

De árboles.

 

 

***

 

 

 

 

Ganaste la luz con tu cuerpo de gaviota.

Llegaste al mundo con las manos llenas

De galletas. Ah, Laura, ¿qué hiciste

Con tu vida? ¿ por qué la arrojaste


Al barranco donde los leprosos mueren?

Ganaste la luz, pero el tiempo pasó

Y tú no te diste cuenta de que

El mundo es un dormitorio sin ventanas,


Que el tiempo es veloz como un auto

De Formula 1. Ah, Laura, mi amada

Laura, yo te espero con los brazos


Abiertos, para que vengas algún

Día y me devuelvas el último

Beso y me ames y el agua y


Los perros apagados.

 

 

 

***

 

 

 

La adivinación es el arte

Más escandaloso del siglo en que vivimos.

Lo seguro es lo palpable,

Vehículos, yates, verduras,


La nata con que comemos los plátanos.

Eso es lo que vale. Lo demás

No interesa. Todo es efímero,

Por tanto vivamos el presente.


Laura, niña que mastica un bistec,

Por ti las caracolas bebían whisky,

Por ti los pollos se hicieron abisales,


Hasta ti llegaron los arquitectos

Para componer el más ágido y puro

Presente. Viviste en la ortografía


De los leones.

 

 

 

 

© Emilio Arnao

 

 


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