CASAL CATALÀ DE PARANÁ (ENTRE RIOS) ARGENTINA

"SEMANARIO ANÁLISIS DE LA ACTUALIDAD"

Gracias a Silvina Goyena, Mónica Pujol, Mercè Porqueres, Guillermo Alfieri y a todos aquellos que forman parte del "Casal Català de Paraná (Provincia de Entre Ríos, Argentina)

El encuentro de Serrat con los descendientes de catalanes

Del derecho y del revés    © Por Guillermo Alfieri



Serrat firma en el libro de Oro del Casal Català de Paraná. Los tipos admirados infunden respeto, cariño, no poca dosis de envidia y un sentimiento de devoción, escribió Gabriel García Márquez en una nota de prensa referida a Julio Cortázar. Con Joan Manuel Serrat hay personas, entre las que me incluyo, a las que les pasa eso mismo o parecido.

La cuestión es que cuando no se estuvo nunca cerca del personaje es frecuente la duda acerca de con qué uno se va a topar si es que se presenta la oportunidad del encuentro, aunque sin las ventajas del mano a mano para la intimidad de la charla. El sábado 25, a las 8 y media de la noche, fui parte del grupo de catalanes por descendencia recibidos por Serrat en dependencias del hotel que lo albergaba desde un rato antes, llegado desde Córdoba.

La planta baja era el paso obligado de quienes retornaban de la “audiencia”. ¿Qué tal?, ¿cómo es?. Preguntas obvias que expresaban la curiosidad que iba a tener respuesta minutos después, pero tan urgente que anulaba la madurez de la paciencia.
Cuando llegó el turno del Casal de Catalunya (aclaro que soy catalán consorte y socio de la institución) esa ansiedad llevó a varios a no aguardar el ascensor que elevaba hasta el entrepiso y a optar por trepar el corto y cómodo tramo de escalones. A un par de metros de atravesada la cristalina puerta de acceso al salón aguardaba Serrat, solo, sin intermediarios, para el saludo individualizado, con un aire de timideces recíprocas y el sonido de palabras murmuradas.

Instantes después, en ronda, Serrat desgarró el almidón que amenazaba la cita.
“A ver, ¿quién escribió la carta?”, quiso saber el artista, porque la carta datada en Paraná fue redactada en catalán, elogiado por el destinatario. El eficaz puntapié inicial abrió el juego y la comunicación quedó instalada. Hubo pruebas de que algunos de los presentes parlaban en el idioma ancestral, expresiones de bienvenida y comentarios surtidos de colores y gustos. Le propusieron ser padrino del Casal y aceptó. Contó que cultiva viñedos en la comarca del Priorat.

¿Ahí terminaría la cita?. Serrat despejó la incógnita cuando invitó a avanzar hacia el centro del local, cerca de la mesa que sostenía botellas de vino blanco y tinto y copas que se chocarían en el brindis convocado por el amable anfitrión, sin reloj en la muñeca, sin agenda del apuro.

Serrat mira de frente. Escucha historias y novedades. Tiene humor propio y disfruta del ajeno. Sonríe o se pone serio porque atiende, entiende, contesta y pregunta. Está a salvo de afeites y afectaciones. Se oyen nombres de pueblos y pueblitos, de revoluciones frustradas con fusilamientos (1930). No hay discursos. Hay conversación. Remera, saco y pantalón de tela liviana de buena calidad, de precio que se imagina discreto, viste al Serrat delgado, elegante en su desgarbo, distendido, que observa con atención los obsequios artesanales y la tapa del Itinerario del Payador (Marcelino Román) arrimado por los retoños catalanes-paranaenses.

Serrat amb catalans d'Entre Ríos.(Argentina)


Faltaba algo más, según Serrat, la foto de conjunto, como de casamiento, para la posteridad. Guardó en el bolsillo derecho de su saco el estuche con los anteojos que usó poco y se aproximó la inevitable despedida. Otros besos, otros apretones de mano, la firma estampada en papel apropiado para las circunstancias. Sin prisa, sin urgencia. En un cachito más de tres cuartos de hora. La comunicación (sin celulares porque Serrat no sabe el número del suyo) quedó plasmada, diáfanamente, sin protocolos engolados. Serrat, el ídolo, conoce bien a los plebeyos. No es, ni más ni menos, que uno de ellos.Serrat conversa amb catalans del Casal.

El domingo, vestido con prendas similares a la noche anterior, ingresó al escenario de Patronato, con puntualidad casi estricta, para ejemplo de espectadores molestos por rezagados. La certeza es que en lo esencial, ese artista del 26 es el mismo paisano que nos recibió el sábado. La misma cualidad de la seducción en los mejores términos, hacia uno o hacia miles. La diferencia es que con el arte puesto a prueba consigue levitar a la multitud hasta el estado de gracia, con elocuencia medida, erudición sin alardes, humor ingenuo, humor punzante, entretenedor y entretenido, feliz con el placer de los demás. Con presencia fascinante, ineludible, tierna, vigorosa. Como su poesía, como su música.

La alegría es atesorar la certeza de que Serrat no tiene dobles autofabricados para según la ocasión. Es integralmente el Serrat de su obra bella, indestructible, necesaria, con el valor de la coherencia.


 

CASAL DE CATALUNYA DE PARANÁ, PRIMER CONCURS DE POÈMA IL-LUSTRAT PINTURA ENTRERRIANA-POESÍA SERRATIANA.

SERRAT, UN AMIC (Per Mercè Porqueres)

SANT JORDI, DECLARAT D'INTERES CULTURAL 2004 A PARANÀ, A PETICIÓ DEL CASAL CATALÀ.


LA FESTA DE SANT JOAN TAMBE ES CELEBRA A PARANÀ PER INICIATIVA DEL CASAL CATALÀ.

SANT JOAN, DECLARADA FESTA D'INTERÈS TURÍSTIC, CULTURAL I MUNICIPAL A PARANÀ.
(DECLARACIÓ 1) (DECLARACIÓ 2)


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