Las ciudades


Elemento difusor de la cultura romana fueron las ciudades: Mientras el municipium disfrutaba de una mayor independencia de Roma, la colonia era una comunidad autónoma pero dependiente del poder central, situada en un territorio conquistado por Roma, en la que se asentaban ciudadanos romanos. Por tanto, los colonos disfrutaban del beneficio propio del derecho de ciudadanía. La primera colonia fuera de la península itálica se fundó en Andalucía, Itálica, en el año 205 a.C., para acoger a los soldados romanos veteranos que lucharon en la Segunda Guerra Púnica. Con posterioridad, se fundaría Corduba, colonia en la que se instalaron patricios y caballeros romanos.

División administrativa de la Península Ibérica:
  • En la primera división administrativa que hizo Roma de la Península Ibérica, el territorio de la actual Andalucía, ya dominado por Roma, quedó incluido en la provincia de Hispania Ulterior.
  • A partir de la llegada de Augusto, la península se subdividió en tres provincias en principio (Lusitania, Bética y Tarraconense), cuatro en el siglo III d.C. (Lusitania, Bética, Tarraconense y Gaelica), cinco con Diocleciano al añadirse Tingitania (Norte de África) y siete con Constantino II (Lusitania, Bética, Tarraconense, Cartaginense, Balearia, Gaelica y Tingitana). Por lo que respecta a Andalucía, en estos periodos, casi todo el territorio perteneció a la Bética, excepto parte de las provincias de Almería, Jaén y Granada, que correspondía a la Tarraconense.
Tenemos también vestigios de las ciudades romanas en los gentilicios y en los nombres de las ciudades: onubense, hispalense, astigitano, etc.