VOLVER A LA JANDRO PEICH

VOLVER A LA ZONA HISTORIAS

SUPERVIVENCIA

En el monte, perdidos o extraviados, no vais a tener a mami o a papi para que os ayuden, por lo que si os encontráis en esta situación tú única ayuda eres tú mismo, así que más vale que vayas cogiendo apuntes de esto, si no eres un Rambo.

             Si estas perdido por el monte o es que no sabes manejar un mapa o en su defecto que no lo tienes, para lo cual, la única solución es comprar uno por que este individuo no es rico y no tiene pelas para regalar los suyos. Si te encuentras en la primera situación la cosa es más comprensible, y es que hasta los más expertos tienen un día malo, así que te vamos a aprender a manejar un mapa a continuación en unas pocas lecciones.

1.        Sacar el mapa de la mochila. (Este primer paso es imprescindible, hasta para los más sabios y entendidos)

2.        Orientarte al norte o a un punto sobresaliente. Orientarlo al norte, ¡¡el mapa!!, o en su defecto a un punto que sobresalga, como pueda ser una montaña, un pico, fuente, vértice o hito geodésico. Si si, ya sé que todas las montañas son iguales, y que además no conoces el nombre de ninguna. Ante todo mucha calma. El mapa que tienes delante tiene muchas rayas que hacen circulitos y que van paralelas, es decir, que no se cortan. Estas líneas se llaman curvas de nivel y el espacio que hay entre ellas representa una distancia de 10, 20,30,... mtrs. Esta distancia se suele indicar en el mapa. Además, cada poco, se indica la altura que representan estas curvas, normalmente en metros.

Ahora sigamos. Si ves muchas rayas juntas es que el terreno está muy inclinado, es decir, que hay una rampa muy fuerte, bien para arriba o para abajo. Sabiendo esto de las curvas de nivel ya estás en condición de saber si te encuentras en un alto, en un valle, en una planicie,...

El mapa también suele traer al pie, abajo del mapa, la escala a la que está construido. Que no sabes qué es esto de las escalas. Pues bien, si un mapa está a escala 1:25.000 quiere decir que en 1 cm. de mapa se representan 25.000 cm. de realidad.

Ahora seguimos. Por lo que veo estás más verde que la comida pasada que llevas en la mochila.

   Como seguro que ayer dormiste cerca de algún pueblo puedes hacer una estimación de lo que has estado andando, que por la cara que llevas seguro que no ha sido mucho. A partir del punto de salida trazas una circunferencia imaginaria con diámetro la distancia que has andado. Eh!, que haces, deja ese bolígrafo; te he dicho que una circunferencia imaginaria, hombre, por favor, no estropees el mapa, con el trabajo que te costó comprarlo. Continuemos, tras trazar esta circunferencia imaginaria busca en el horizonte algo que se asemeje a la realidad del mapa.

    No veo nada, no veo nada.  Buf !!, mira que eres un/a inútil eh!.  Aquí es donde entra en juego la imaginación. Tienes que imaginarte el mapa que tienes delante en tres dimensiones, como en las pelis futuristas esas en las que los mapas toman forma y cuerpo tridimensional, y aquí si que no puedo ayudarte.

     Si en vez de estar perdido lo que te ocurre es que te encuentras en “peligro”  (es que no se me ocurre otra palabra) , una situación por ejemplo, como cuando en las pinículas de guerra un mando llama al pringao que va con la mochila de comunicaciones, el que suele morir o volar por los aires nada más acabar la llamada el bueno de la pinícula, y el mando da una serie de coordenadas para las cuales sigue el sig. procedimiento:

·         Busca la barra vertical más próxima a la izda. del  punto donde tu estés y lee los números grandes que la rotulan. Se estima en décimas partes del intervalo de la cuadrícula la distancia de la barra al punto.

·         Se busca la barra horizontal más próxima por debajo del punto y se leen los números grandes que la rotulan. Se estima en décimas partes del intervalo de la cuadrícula la distancia de la barra al punto. Esto viene a decir más o menos que divida la cuadrícula en diez partes y que viera en qué división está ese punto.

·         Si hay incertidumbre en su determinación se antepone las letras que designan a la cuadrícula de los 100 kms., y además la designación de la Zona se antepone a todo esto.

     Ahora, después de todo esto, no me digas que no sabes dónde está el norte. Pues ahí van unas cuantas formas de adivinarlo, tanto de día como de noche:

-          De día. La manera más fácil es coger una brújula y orientarla al norte, otra es por el sol. Si éste sale por el este y se pone por el oeste, nos ponemos con el brazo derecho hacia donde sale el sol, el otro brazo hacia donde se pone, y lo que queda al frente es el norte. Otra manera es el musgo de los árboles ya que crece hacia el norte. Otra manera, aunque la menos fiable es fijarse en las líneas de alta tensión ya que suelen seguir una dirección norte-sur, aunque como ya he dicho esta es muy poco fiable. También hay otras maneras fijándonos en el sol y en un relog de agujas pero es muy complicado.

-          De noche. La manera más fácil, que además es la que yo conozco, es seguir la estrella polar como harían los grandes marinos y si no coger una linterna y sacar de la mochila la brújula.

 

    Después de esto ya sabemos orientarnos más o menos pero también os voy a dar otros consejos:

-          No te separes o te salgas del camino, a menos que sea imprescindible.

-          Si vas en grupo, no os separéis, y menos en caso de niebla, tormenta, lluvia,...

-          Hablando de niebla, como ya te ha dicho no te separes nunca del grupo, y en caso de que te tengas que separar avisa. Si te pierdes o te pasa algo quédate quieto y llama a los demás. No tengas miedo, y grita, a no ser que haya peligro de avalanchas.

-          En caso de tormenta lo más peligroso son los temidos rayos. Aunque hay muchas teorías acerca de la dirección de los rayos, lo más aconsejable es NO ponerte debajo de un árbol, ni debajo de un paraguas con cosas metálicas. Lo más aconsejable, si estás en un descampado es arrodillarse o ponerse en cuclillas.

-          Si estás de marcha o caminata por un lugar caluroso no te obsesiones con el agua pero sí tenlo en cuenta. No bebas de cualquier sitio, y si llevas pastillas potabilizadoras: úsalas. Aunque hay un refrán que dice que “agua corriente no mata a la gente” no le hagas mucho caso, pero siempre es más aconsejable que el agua estancada. Aunque hidratarse en una caminata es muy aconsejable, no te pongas a beber cada dos por tres, aguanta un poco porque si bebes mucho puedes sufrir un exceso de hidratación que notarás al día siguiente en el esfinter.

El agua caliente de tu cantimplora también puede afectar a tu esfinter al día siguiente, así que ten mucho cuidado y procura no beber en exceso agua caliente.

Da menos sed el respirar por la nariz que por la boca, así que ya sabes.

-          Además de beber agua u otras bebidas isotónicas, bastante aconsejables sobre todo en climas secos y en grandes esfuerzos, también es importante comer. Algunos médicos han señalado que el chocolate es malo para afrontar grandes esfuerzos debido a que el hígado sufre mucho al sintetizarlo, por lo que lo más aconsejable son los preparados de comidas energéticas (barritas energéticas, p.ej. POWERBAR), o bien alguna pieza de fruta del tiempo.

-          Caminar por la montaña implica respetar el medio-ambiente por lo que si vas a acampar en la montaña procura dejarlo todo más limpio aún de lo que estaba. Si tienes que abrir alguna portilla que cierre algún camino público, cosa que prohibe tajantemente la Ley, el cerrar los caminos públicos, pues vuelve a cerrarla o bien a ponerla como estaba.

-          Hablando de esto de caminar, si vas a ir de monte, por favor, no estrenes ese día las botas. Intenta ir acomodándolas al pie, bien en tu casa o bien dando pequeños paseos por tu pueblo/villa/ciudad, porque caminar durante todo un día incómodo, con unas botas que te van rozando y haciendo daño, pues te van a quedar los pies destrozados. Los calcetos también te los tienes que probar antes, ya que muchos tienen las costuras hacia adentro y con el roce te van a ir sacando ampollas, por lo que los calcetos más cómodos son los que no tienen esa costura (mejor cómprate unos en una tienda especializada).

-          La mochila. Este es un tema de difícil tratamiento. El contenido tiene que ser el adecuado, ni mucho ni poco, y la disposición del contenido dentro de la mochila también es muy discutido. Mientras que hay algunos expertos que dicen que la disposición del contenido tiene que ir de menos a más peso, otros dicen lo contrario, de más a menos. Lo más correcto es llevar la carga equilibrada a gusto de cada uno.

-          No es aconsejable que comas frutos silvestres, porque hay algunos que son altamente tóxicos.

-          Una caminata por el monte no es una competición, así que no corras y disfruta lo máximo posible del paisaje.