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El triunfo de La Muerte (1562)
Museo del Prado- Madrid
Obra apocalíptica que se interpreta como una alegoría de la peste negra, que asolaba periódicamente a la población de la época. Ejércitos de esqueletos avanzan incontenibles desde el horizonte, arrasando todo a su paso. En un primer plano se libra la batalla final contra las huestes del mal, que usan tapas de ataúd a guisa de escudos. La masacre es apoteósica, los hombres son empujados en masa hacia un túnel que parece la puerta del infierno (derecha). Un esqueleto montando un famélico caballo recorre el campo de batalla segando cabezas con una guadaña (centro), mientras el carro de los muertos recoge los cráneos (izquierda). Sucumben a la muerte nobles y plebeyos sin distinción. En el primer plano (de izquierda a derecha) el rey agoniza mientras la muerte roba sus riquezas. Obispos y monjas caen, y de nada sirve a los nobles caballeros enfrentarse a ella espada en mano. A la derecha el avispado bufón se oculta bajo una mesa. Como único signo de esperanza, el juglar y una dama dedican sus últimas horas al cortejo amoroso, ajenos a tanta destrucción (extremo derecho). |