Irea
Escritura en el SO de la Península Ibérica
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Particularismos
Falta de distinción sorda/sonora
El sistema es defectuoso por el número elevado de signos para representar
los sonidos, que sin embargo, no abarcan la distinción sorda/sonora (básica
en la lengua). Es un sistema mezcla entre silabario y alfabeto por ello se usa
el nombre de "semisilabario".
Falta de abstracción
No puede haber muta cum liquida /bra, bre, ...bla, ..., tra, tro, ... kro
../ para representarlas, o se omite: bra > ba, o bien se representa a continuación
bra > bar. Por ejemplo, en la inscripción J.1.2 tenemos un tírtós
que debe corresponder al nombre Tritos (el escriba tomó /tri/ como /tir/ para
poder escribir). Esta falta de abstracción limita la escritura.
Otra limitación es la falta de duplicación (o geminación) de oclusiva (-tt-,
-cc,-pp-), factor que hereda del fenicio, a no ser que se repita signos con
mismo signo silábico (situación de la que el indígena parece huir). La falta
de abstracción se puede ver por ejemplo en dos ejemplos:
Comprenderá la importancia de la abstracción si deja de usarla las palabras
castellanas "apto","actitud" y "tren" se escriben en SO /apoto/, /akititutu/
y /teren/ respectivamente.
Nosotros abstraemos el valor de las consonantes apxtxo,
sin embargo un nativo del siglo IX-VIII a.C. no es capaz de eliminar el timbre
vocálico y tendría que escribir apoto, akit
itutu y teren. Escribir apoto
en vez de a·p·t·o es antieconómico. Estará de
acuerdo, en que, la práctica del SO de representar el timbre correspondiente,
no mejora mucho el sistema: apootoo.
Separadores
En las escritura Meridional y del SO es frecuente sino general, la falta
de separadores en la escritura. A veces aparece, puntualmente, como una barra
(adaptación del fenicio) si bien es escasa y demuestra que estamos ante una
lengua que en principio no resulta difícil de leer sin estos, como sucede en
las lenguas IE (durante siglos se ha escrito latín y griego sin separadores).
Esta falta de separación, que en principio constituye una dificultad, se torna
a nuestro favor ya que nos puede indicar que se trata de una lengua IE (¡lengua
que se puede descifrar!). Es cierto que el fenicio a veces no tiene separador,
no obstante la falta de separador del fenicio de forma generalizada es tardía
y no habitual para la época en que se escribieron las inscripciones del Sur
peninsular. Los separadores, debieron conocerse, si bien no hicieron uso generalizado
de él.
La escritura levantina, con lenguas iberas, usa separadores parciales: separa
a veces palabras simples o nombres personales, y otras, compuestos que pueden
llegar, si un día se demuestra, a oraciones. En este respecto, el Levantino
se mantiene fiel a la separación fenicia que divide a veces palabra y otras
veces compuestos:
preposición+artículo+nombre;
prefijos+verbo+sufijos,
podría denotar, con esto, una tipología de lengua claramente distinta de la
que se recogen en las inscripciones que tratamos.
Carácter conservador del sistema
El sistema es conservador en sumo grado, ya en signos ya en el funcionamiento
del sistema. Las grandes diferencias gráficas del Levantino respecto al Meridional
son debidas a una regularización intencionada del sistema Meridional, no obstante
a partir de entonces permanece relativamente estable. Esta estabilidad puede
indicar la conservación de modos de escritura pero también el poco uso de la
escritura. Las innovaciones del SO aunque muy vistosas son meras ayudas y fortalecen
aún más la estructura común de funcionamiento de los sistema paleohispánicos.
De hecho esperaríamos poder tener un cuadro evolutivo de los signos según se
van sucediendo los siglos pero esto no es posible (ya no tanto por la escasez
de testimonio sino por el carácter conservador de la escritura paleohispánica).
Así que, ¿cómo diferenciar una inscripción del siglo VIII a.C. a otra del V
a.C.?.
Limitaciones de expansión y la lengua que
portan
Las limitaciones de la escritura vienen, como no podía ser menos, impuestas
por la misma tendencia social y en particular económica. En el Sur hispano la
lengua fenicia no perdió su carácter de lengua internacional o lengua franca
utilizada en el comercio y las relaciones
inter comunitas hasta
que el proceso de romanización estuvo avanzado, entonces se desplaza al fenicio
en pos del latín en las estructuras indígenas. El sistema indígena sólo se propagará
en su ámbito autóctono de intercambios.
Sin embargo en el Levante hispano, el ibero es una lengua móvil y poderosa que
se impone como lengua internacional en amplias zonas, por tanto los caracteres
iberos (Levantinos) conocen la expansión al son de la cultura ibera.
En el Sur peninsular existían lenguas que hacían primar el vocalismo por lo
que disponen de un sistema elaborado de vocales. A la llegada de los comerciantes
fenicios IX-VIII a.C. el territorio debía estar diversificado en diferentes
variedades que podrían ser IE, posteriormente la entrada semita (para unos estudiosos
abundante y para otros menos) supuso la implantación paulatina de la lengua
semítica en muchas ciudades. Sin embargo las lenguas indígenas deben seguir
vigentes en muchas zonas, incluso ¿porqué no? en el propio territorio denominado
"libiofenicio".
¿Qué usos tiene?
Como hemos matizado anteriormente, la escritura originaria (o sus variantes)
es un bien de prestigio y podría estar asociada a uso suntuoso, como expresión
de un rango social emergente. Personas que se ven inmersas en un proceso de
jerarquización, donde se podría incluso distinguir a estas personas dentro de
la comunidad, aquella persona que sabe letras de la que no (pese a que esta
distinción es sólo elitista), posteriormente la distinción se aplica a otras
comunidades “mi pueblo tiene escritura y el suyo”. No hay función comercial
en esta escritura sino mero alarde personal. En este punto, hay que tener presente
que las comunidades occidentales tienen una enorme dependencia económica de
las comunidades semíticas, que tienden a usar su propio sistema, por tanto el
sistema nativo es relegado a funciones sociales y no a funciones político-económicas.
El uso de esta escritura paleohispánico, es pues, personal (sirve para establecer
el propietario de algo y la mayoría de las veces como dedicatoria).
El estigma, de esta falta de impulso indígena, para imponer sus maneras se encuentra
en el mismo corazón del período de formación del Orientalizante, donde una vez
que la sociedad se jerarquizaba, la nobleza naciente no quería cambios en el
control de poder y esto supuso mantener el comercio basado en los intercambios
con comunidades bien semitas bien griegas y seguir las pautas marcadas impuestas
por estas comunidades. Esto cohibió el crecimiento autónomo de la economía del
Sur y sin duda es el causante de ese “estancamiento” perceptible en los homogéneos
restos arqueológicos, en siglos venideros.
En el SE y Levante la jerarquización vino acompañada de una mayor autonomía
respecto a los comerciantes extranjeros, su mayor exponente es la cultura ibera
que expande su modo de comportamiento en toda la franja Este de la península
y hasta el Sur de Francia. Junto a esta economía expansiva, claro está, iba
la escritura levantina que conoce un desarrollo espectacular igual que otros
aspecto de las artes. En estas comunidades la escritura existe porque tiene
funciones tanto personales como económicas y es aquí donde la escritura levantina
tiene su motor de expansión.
Distintos sistemas paleohispánicos
Como ha podido leer, hablamos de sistemas paleohispánicos y no de un sistema
paleohispánico. Así es, no hay un sistema único sino que hasta ahora hemos podido
detectar (a grosso modo) en la península tres sistemas diferentes de escrituras
que tienen un origen común: SO, Meridional y Levantino.
Estos nombres aún defectivos nos permiten comunicarnos y saber a qué modelos
nos estamos refiriendo a la hora de leer un texto.
¿Cuál de ellos es el sistema común?
Ninguno de ellos es el primigenio, el original, en cuanto que son posteriores
en el tiempo. El más conservador sino similar es el Meridional sin embargo sus
primeras inscripciones datadas se fechan en el siglo IV a.C. y para entonces
ya existen variantes del mismo. Las inscripciones más antiguas parecen ser las
del SO (VII-V a.C.) y presentan innovaciones respecto al supuesto modelo original.
El Levantino parece ser una nueva adaptación a partir del Meridional con gran
influencia griega, el celtíbero del Levantino.
¿Cuál es la causa de los cambios?
Como objeto de prestigio el sistema original (muy cercano al Meridional)
fue pasando de una comunidad a otra con una única función suntuosa, sin un claro
carácter mercantil que hubiera obligado a limar diferencias y establecer un
canon. Las modificaciones se fueron efectuando debido a gustos particulares
o de grupo o bien por necesidades materiales (cambios en el soporte de escritura:
madera, cuero, papiro, piedra, metal, ...) y estas modificaciones pueden o no
ser aceptadas por otras comunidades. Cuando la variación eran aceptadas por
otra comunidad se expandía provocando la aparición de nuevos modelos que con
el tiempo puedían crear sistemas diferentes.
Es importante volver a recalcar que la falta de unanimidad cultural explican
las diferencias en los sistemas así como el uso durante tiempo de un material
de escritura, que obliga a cambiar el trazado de la escritura, con el tiempo
este trazado se mantiene pese a que se pueda escribir correctamente la forma
originaria. Así la /o/ escrita en madera es más fácil de representar en madera
en forma cuadrada, si se escribiera durante años en este material y volviéramos
al papel nuestro primera intención es escribir la /o/ cuadrada ya que es la
forma que hemos usado. El material usado en una comunidad de forma rutinaria
puede influir de forma rotunda en la evolución de los sistemas. Pese a todo
esto es bueno reiterar que los sistemas paleohispánicos son conservadores