Si de algo están hechas las personas en la vida es de amor. El amor
son sentimientos, los sentimientos son la verdadera fuerza que mueve a los hombres,
y estos mueven el mundo. El amor es la más grande de las utopías
soñadas. Todo el mundo idealiza su concepto del amor.
Quién no ha soñado y sueña todos los días, con encontrar
algún día la belleza y la emoción de pegarse un revolcón,
de sentirte tan querida que cuando te vea llegar se ponga él tan nervioso
sin poder reaccionar, que sientas los cosquilleos en tu estómago sonar,
de una pequeña mirada, al sentir complicidad.
Quién no anhela un sentimiento tan vivo como el amar, que cambia tu vida
entera de la noche al madrugar.
Como esta es mi utopía comienzo a fantasear de lo que espero y deseo
del amor y del amar.
Quién no busca un compañero que le de felicidad, que te cobije
en sus brazos y junto a él dormitar.
Quién no busca en su pareja protección, seguridad, apoyo, deseo,
cariño, pasión y estabilidad.
Mi utopía busca sexo, regalos y mucho más... busco sentirme querida,
ser su musa, ser lo más.
Necesito sus cuidados, sus detalles, su atención, necesito un buen amante,
necesito un soñador.
Busco un hombre, un compañero, un amigo, un consejero, un buen padre,
un confidente, un don juan, un creador y que juntos construyamos la utopía
del amor.