Madrid 17-V-03

 

Saludos Sofía

 

Esta vez te escribo a mano. Notarás que mi letra es horrible. Sencillamente estaba ya acostado pensando en lo que escribirte y ahora mismo no puedo encender el ordenador, pues despertaría a mi familia. Además, me gusta usar pluma. Me he acostumbrado a ella. Desde hace años, la uso y me he cargado bastantes, incluida una que me regaló Arancha en mi cumpleaños. ¿ Te conté el significado de ese regalo? Yo me porté muy mal con Arancha el día anterior. Y cuando quedamos, en vez de mirarme con reproche, me sonrió, felicitó y dio un montón de regalos, incluida esa pluma. Mayor demostración, de lo que es el amor y perdón incondicionales, no he recibido en mi vida. Por ello debo perdonarla y amarla, de alguna forma mientras viva. Lamento mi letra tan fea, pero nunca conseguí corregirla mientras estuve en el colegio, a pesar de los esfuerzos de mis profesores y familiares. Quisiera que esta fuera mi última carta en cierto tiempo. Quieras o no, sólo se tratan de monólogos sin mucho sentido. Casi siempre he preferido escuchar a hablar de mi. Una de las razones más posibles, vendrá del hecho, de que es casi imposible entenderme y me frustra explicar muchas cosas, que ni yo mismo entiendo y que a casi nadie interesan. En general, con quien mejor me entiendo es con los chicos, pero la única persona que ha parecido entenderme al cien por cien, ha sido una chica. Posiblemente mi amor ofusque mi razón...

Aunque lo parezca, no estoy tan triste. No me van mal las cosas y tampoco tengo conflictos con nadie. La melancolía se ha transformado en resignación y ante todo, en pragmatismo.

Deseo cambiar ya. Se que lo he dicho mil veces en estas cartas y muchas más ante mí mismo y los que me rodean. Necesito ese aislamiento que rara vez consigo. Se acercan los exámenes, una de las cosas más importantes que hay para mí en este momento. Como decía mi psicólogo: “Uno es lo que hace, aquello en lo que trabaja”. Tengo que renunciar a muchas cosas para alcanzar mis objetivos. Lo importante se ser feliz y no deben importarme los cadáveres que deje por el camino. Una de las decisiones más importantes que he tomado al respecto, fue dejar de luchar por Arancha, a quien amaba, a quien amo, pero con quien sufría. Al lado de algo así, todo lo demás debería resultar trivial. Por lo tanto, dejar las tertulias en la beca, los pacharanes en cafetería o pasar horas delante de un ordenador, debe resultar fácil. Tú, desde que te conozco, has sufrido mucho, Sofía. Ahora mismo no se nada de ti, pero que quisiera animarte, a renunciar a todo lo que estorbe en tu felicidad, por muy difícil que sea. Yo quizás, parezca que lo ciño todo a los estudios, pero no es así. Ante todo, quiero salir de la apatía, del tedio y del hastío. Para ello, hay que controlar, la vida social y que cada encuentro sea un éxtasis y no más de lo mismo. Yo no peleé por mi relación. Nunca mostré el suficiente interés, como con todo lo que hago. Posiblemente mostrara más por aquellas personas a las que temía perder o me he dejado llevar por el morbo. Sí, el morbo. Una visión del mundo que desprecio y de la que formo parte. Me exaspera, que las emociones humanas, se guíen por el morbo. Que una mujer se fije en un hombre por como viste o por lo mal que la ha tratado. Y en los hombres igual. Toda nuestra sociedad se mueve por el sexo, y este siempre obedece a la estética y la apariencia. En el éxito laboral y sexual, poco importará lo que uno valga, sino como se venda. Si, “venderse”. Nos pasamos la vida vendiéndonos a los demás y a nosotros mismos. Y sin embargo, a veces, pienso que es la única forma de ser feliz. Ahora mimos estoy bastante bien conmigo mismo. Me he vendido esa idea, con argumentos prácticos y “objetivos”. Sin embargo, deseo aislarme. Quiero quedarme solo durante un mes, sin interferencias, persiguiendo  un único objetivo. ¿ Una postura exagerada? Posiblemente. Siempre he despreciado a la gente así. Aquellos, que ciñen su felicidad a la persecución de una única mentira.

Pero ahora, tengo claro, que no soy merecedor de más distracciones. Me debo y le debo a mi familia, conseguir unos objetivos. Mi cabeza es pura distracción y me alimento de emociones. Por eso necesito estar constantemente con personas, leyendo libros, escuchando música...

Con emociones, solo se consigue entretenimiento y frivolidad. Llega un momento en que todo es parecido y por lo tanto frustrante.

Si algo he sacado del vudismo y la reencarnación, es que nacemos para acumular experiencias y sabiduría. Es lo que nos hace personas y por ende, felices. De ahí que nos haga sentir vivos. Hoy quisiera jurarme, que cumpliré con mi objetivo. Que nada más existirá salvo eso. La vida social, la he de dejar a un lado. No puedo seguir en una constante frustración por no responder ante el afecto de unos y la indiferencia, que demuestran otras personas a quienes pueda amar. Cuando centre mi mente en una única cosa, conseguiré mi objetivo. Al terminar (espero que con éxito), podré volver a ser yo mismo y mi anarquía. Me emborracharé, me liaré con la primera que pase y trataré de transmitir todo mi cariño a quienes me rodean. Me sentiré libre y sin sentimiento de culpabilidad. Esta es mi declaración de principios. Espero que no una de tantas. También desearía, que te diera coraje para aguantar y superar, tu dolor y tus miedos. Quisiera que saliera esa maravillosa persona, que es Sofía, en todo su esplendor y que seas feliz, pues el único límite, son nuestros propios prejuicios.

Un fuerte abrazo

 

1:21 de la madrugada