9:00 Con cierto retraso, salimos de Madrid en dirección a Figueres.
Estoy muy tenso tras los malos días que he tenido por los resultados
de los exámenes. Los profesores han sido amables conmigo y mis padres
no han preguntado nada. He visto a mi madre bastante deprimida y agresiva conmigo,
por lo que he evitado el trato tanto con ella como con mi padre. La verdad,
es que perdí por completo las ganas de hacer el viaje. Tengo demasiado
miedo a lo que pueda ocurrir y sigo sin poder confiar del todo en nadie.
Principalmente me asusta mi reacción hacia los demás. De sobra
se que muchas de mis formas de ver lo que es apropiado, especialmente referido
a la seguridad de mi coche(y del viaje) será tomado por maniático
y paranoico(amén de absurdo).
Me resulta muy molesto y frustrante, tener que dar explicaciones por cosas obvias
y que encima, no siento que se respeten.
Siempre he pensado que determinadas cosas no se deben cuestionar.
Nunca me atrevería a discutirle a nadie las normas que ponga en su casa
o en su coche, pero debo tomármelo con filosofía y conseguir,
que aquello que es imprescindible, se consiga hacer por sugestión, en
vez de por imposición.
Ciertamente no estoy acostumbrado a convivir, aunque posiblemente dejara de
hacerlo, por la concepción que tengo de la vida.
En cierto sentido, este viaje es un reto personal para poder mejorar(el enésimo)
Me llena de tensión, pensar que voy a perder el tiempo
También temo el encuentro en Miedzychód, por si estaremos a la
altura.
Y entre otras cosas, volver a enfrentarme a mis circunstancias personales, antes
mis padres y tíos, a quienes desde hace tanto tiempo no veo.
Siete años sin ver a mi familia y estoy lleno de miedo.
No soporto tener que responder o justificar mi vida, pero supongo que serán
amables.
Con mis padres, posiblemente llegue el enfrentamiento y volverá a ser
muy doloroso.
Yo rara vez siento el fracaso como tal. Pero la losa que pesa en mi conciencia
es el decepcionar a mi familia.
No soporto hacerles daño con mis errores y vaivenes.
Y se que no puedo cambiar su modo de ver la vida, ya que al fin y al cabo, sólo
desean mi bien, aunque con su actitud sienta que me estoy volviendo loco.
Hemos llegado a Figueres y nos hemos bañado en la playa. Ha sido muy
agradable.
Hacía años que no me bañaba en el mar, que no veía
peces bajo el agua.
Había un sol precioso poniéndose en el horizonte. Me ha costado
bastante dormirme. No conseguía relajarme obcecándome en estúpidos
roces o comentarios tontos.
2 de julio
Partimos con cierto retraso a Carcasona por la borrachera de la noche anterior.
Entre las compras de última hora y lo que tardamos en encontrar alojamiento,
lo encontramos todo cerrado.
La ciudad de Carcasota es realmente hermosa, con una ciudadela amurallada, más
un castillo interior y una basílica
Se pueden encontrar por todas partes edificios de tipo medieval.
Hemos podido dormir en un monasterio que dispone de un albergue.
La que parecía una monja, nos quiso cobrar 17€ la noche, pero diciéndole
el coste en el albergue juvenil, nos lo ha bajado a 14€.
Por la noche hemos deambulado en la busca de un bar.
Hay que reconocer que los franceses han sido realmente amables. Prácticamente
las únicas fotos que hemos tomado, han sido las del castillo de noche.
Un moro fumado, constantemente daba vueltas en medio, impidiéndonos hacer
la toma.
3 de Julio
Hemos tardado más de 2 horas en levantarnos y recoger el equipo. Partimos
hacia Avignon e hicimos una escala en Arles, cuyo “ Coliseo” nos
dejó impresionados.
Avignon también era una ciudad amurallada y en su interior se encontraba
el palacio de los Papas. Nos hemos dirigido a Niza, pero nos ha alcanzado la
noche y nos han dejado entrar en el camping de milagro, ya que había
cerrado hace dos horas.
No hubo mucho acuerdo sobre dónde dormir. Uno quería en el albergue
de Niza y otro en plena calle, como si no estuviera prohibido y no tentara robar
un coche lleno de bolsas.
Temo que entre tanta borrachera e improvisación fantasiosa, se reviente
otra etapa más porque hasta ahora nos hemos perdido lo más importante
de Carcasona y ver algo de Niza, en buena parte porque solo piensan en beber
y dormir.
A pesar de que dejé muy claro que lo de la fiesta sería en lugares
contados, parece que hay un plan distinto, que es salir cada noche y ver mujeres.
Esperemos que esto cambie pronto. Lo malo es que sabía que pasaría
y pensé, que dejando las cosas claras de antemano, podría dar
un voto de confianza
4 de julio
Nuevamente hemos salido tarde. A pesar de no tomar una ducha y no comer, amén
de un desayuno compuesto por un vaso de leche, hemos tenido que pagar peajes
en Italia para poder ganar unas horas. Hemos intentado aclarar que falla en
nuestros planes, para avanzar de forma tan precaria. He expuesto lo de levantarse
tarde, pero nadie ha estado de acuerdo
Los pueblos costeros de Italia son muy bonitos y las montañas escarpadas,
impresionan mucho junto al mar.
Las italianas, al igual que las francesas son hermosísimas. Me vuelve
a invadir el desasosiego y la desesperación de no poder estar con ellas.
Todos me notan tenso y de mal humor, quizás por ser tan rotundo en no
dejar el coche en cualquier sitio o esté en contra de tantas improvisaciones
que nos impiden cumplir etapas.
Son las nueve de la noche pasadas, en una calle de Florencia. Estoy cansado,
sudado y hambriento. Aún no hemos encontrado alojamiento y temo que quieran
la feliz idea de dormir a la intemperie.
Llevo casi doce horas conduciendo.
Hoy preferí conducir yo solo, porque atrás me mareaba y creo que
consumiremos menos combustible.
Me asaltan las ganas de volver, en vista de que solo conduzco y duermo y veo
las cosas de pasada. Si hoy hay suerte, parece que las cosas irán mejor,
puesto que haremos más paradas.
Este viaje es todo un reto de adaptación, improvisación y cambio
de mi forma de ver la vida.
Aunque creo que pesa demasiado la educación de mi familia y por eso doy
tanta importancia a ciertas cosas.
Curiosamente a otras, no puedo o no tengo voluntad para dársela.
Nunca me he sentido tan impotente como estos días, por la carencia de
idiomas.
Algunas veces sentía vergüenza de mí mismo.
Ahora mismo sólo tengo ganas de estar en casa y enfrentarme a mis problemas.
Recuerdo que una vez le pregunté a Belén si viajar, no era como
una constante escapatoria.
Viaje donde viaje, veo las mismas necesidades y problemas.
Y creo que es más fácil darles solución con los tuyos y
en el entorno que conoces, a buscar la misma vida, con una máscara distinta.
Ciertamente, a mi madre, viajar, se lo dio todo, pero está claro que
ella tenía y tiene, otra actitud.
5 de Julio
He visto los edificios más increíbles de toda mi vida. Pensé
que me había dado el síndrome de Stendhal (o cómo se diga).
Difícilmente habré visto una ciudad como Florencia. Sigo muy tenso
por lo que pueda acontecer al día siguiente y porque se cumpla el itinerario
previsto.
Temo que perdamos más ciudades o la imprescindible estancia en Polonia,
si seguimos haciendo salidas nocturnas.
También temo que el excesivo cansancio nos provoque un accidente o los
retrasos, la feliz y varias veces repetida idea de dormir en la calle.
Hemos entrado en las catedrales y también en parte del palacio Pitti.
Nos hemos perdido la exposición de arte porque había varias horas
de cola.
El ponte Vecchio es muy bonito y hemos notado una idolatría de Dante,
en muchos edificios.
Es tal la imaginación, la originalidad y el gusto por lo exquisito, de
estos artistas, que me agobiaba ver tanta belleza a la vez.
La noche anterior, conseguimos encontrar alojamiento, en el último momento,
en una villa convertida en albergue juvenil.
Por supuesto, está todo repleto de mujeres, que desafían al instinto.
Es tal la belleza de las italianas y de muchas turistas, que al verlas, sólo
deseo esconderme de la realidad. Sentarme en mi sótano a estudiar y hacer
algo concreto, en vez de pensar en conseguir imposibles.
Y digo imposibles, porque ya apenas veo la posibilidad de cambio.
He notado, que me siguen molestando las mismas cosas que hace diez años.
Que al igual que en la amistad u otras necesidades, renuncié a muchas
cosas por razones concretas referentes a mi forma de ser.
No puedo evitar la náusea, cuando observo como mis compañeros
de viaje parecen pensar sólo en beber y conocer mujeres. Lo cual no es
del todo cierto, pero no hay forma de hacerles ver, que con el poco tiempo que
disponemos, sólo se puede hacer una cosa.
Hoy nos ha servido una camarera, que estuvo un año en Barcelona.
Era realmente agradable, aunque algo nerviosa y quizás, de mirada triste.
Automáticamente fantaseé sobre cómo podía haber
sido su vida…
Una juventud llena de ilusiones. Unos años de estudios y viajes, en busca
de conocimiento y felicidad. Y pasado ese margen que nos da la vida, el choque
con la realidad. La lucha por la subsistencia y el encasillamiento de tu vida
y tus aspiraciones, en un trabajo monótono y sin futuro.
Daba gusto poder comunicarse con ella y ver, una vez más, cuánta
gente ha sentido curiosidad por nuestra cultura y el respeto y la voluntad para
conocerla.
Volví a sentir vergüenza por no haber hecho lo mismo.
Al atardecer, hemos ido al ponte Vecchio a tomar fotos de la puesta de Sol.
Había músicos tocando canciones italianas e internacionales. Decenas
de personas nos sentábamos a escuchar en ese momento idílico.
Por el río aparecieron varias barcas, con velas encendidas. En una aparecía
una mujer vestida de blanco(como una novia), recostada en una especie de sillón.
En otra barca, un hombre, de traje también blanco, con una vespa. En
dos barcas más, lo que parecían los invitados a una boda.
Las barcas del hombre y la mujer serpenteaban en el río, a la luz de
las velas que sobresalían de sus embarcaciones, mientras cada uno de
ellos hablaba y gesticulaba. Estábamos emocionados al ver, lo que parecía
una boda en un río.
Llegamos a la conclusión de que era una representación teatral
en el río. Nunca había visto algo así.
Conocimos a unas chicas. Para todos, menos para mí, el objetivo principal
del viaje parecía ser, el conocer a mujeres. Hay que reconocer, que no
únicamente eso, pues también hemos visto muchas cosas interesantes.
La cuestión es que entraron a unas jovencitas, junto a las que me había
sentado anteriormente.
Ellos hablaron de lo típico, mientras yo me quedaba al margen, muerto
de sueño y siempre agobiado, con llevar la cámara de fotos de
noche. Nos llevaron por la ciudad para mostrarnos zonas de copas.
Yo me arrastraba, pensando en que al día siguiente tocaba conducir y
llegar a una hora decente a Venecia.
Nos llevaron a un Irlandés y se despidieron amablemente.
Dentro del Irlandés, conocimos a otras dos chicas, a las que nos encontramos
a la salida, en las escaleras de la Basílica.
Para variar, me mantuve al margen hasta que decidí hablar un poco, para
así olvidar el cansancio.
Hicimos un poco el tonto con fotos graciosas y las conversaciones de siempre.
Aunque al menos promocioné mi web…
Por fin nos fuimos al coche y descubrimos que se había perdido la guía
de viajes.
En ese momento pareció que se había terminado el viaje. Sin guía
no encontraríamos un sitio barato donde dormir. Las etapas y el consumo
aumentarían. Las improvisaciones siempre harían que no viéramos
lo previsto o que nos quedáramos en la estacada. A pesar de lo furioso
que estaba pensando en que la guía se había perdido, porque mis
compañeros tuvieron toda su atención centrada en las mujeres y
la bebida, no desesperé y dije de comprar otra en Florencia.
Nadie creyó en que podríamos encontrar una parecida.
6 de Julio
Por la mañana, pregunté en recepción y me dieron una dirección
donde comprar. Nos dirigimos allí y entre unas cosas y otras, salimos
a las 13:00 de Florencia. Nos despedimos con tristeza, de la ciudad que nos
había enamorado.
Lo siguiente fue un Rally por carreteras nacionales pasando por pueblos y muchísimas
curvas montañosas. Me divertí bastante conduciendo y derrapando
entre montañas. Mientras los demás angelitos dormían, pensé
en ese anuncio de BMW, que algunos flipados valoraban y se me ocurrió
esta frase: Nadie para darme conversación, nadie para pasarme el agua,
nadie para salvarnos de la muerte. Tengo un humor muy negro, a veces.
Llegamos a Venecia y nos horrorizamos con los precios que nos dijeron en la
oficina de turismo. Pero llegados a un camping que vimos señalizado,
nos explicaron cómo evitar el pago del vaporetto, del estacionamiento
del coche en Venecia y del estacionamiento fuera de Venecia.
El camping no era nada del otro mundo, pero no salió tan mal de precio.
Por la noche jugamos al mus y cenamos. Para variar nos acostamos tarde y nos
costó al día siguiente levantarnos.
7 de Julio
Fuimos en Autobús a Venecia y resultó casi tan fascinante como
Florencia. Los palacios e iglesias, contrastaban con las casas medio en ruinas
y sin cuidar.
Daba pena ver cómo Italia tenía tan inmenso patrimonio y apenas
lo cuidaba.
Entramos en el Palacio adyacente a la Plaza de San marcos.
Jamás había visto habitaciones tan inmensas. Me mareaba viendo
los techos y las paredes, tan exquisitamente decoradas. Muchos de los frescos
que representaban estatuas, parecían tener volumen. Las iglesias que
tenían fachadas sencillas y poco llamativas, cautivaban nada más
entrar.
Tanto en el interior del Palacio como del museo, descubrimos impresionantes
cuadros bíblicos y al siempre singular “El Bosco”.
Las fachadas de muchos edificios eran preciosas, con ventanas que terminaban,
en su parte de arriba, en punta. Parecían tener un estilo Árabe.
También vimos numerosos cuadros de batallas navales y terrestres, con
un nivel de detalle nunca visto y miles de personas representadas.
Nos encontramos con la Americana de Florencia(Julie) y paseamos con ella por
todos los callejones, conociendo la noche Veneciana.
Sólo habíamos comido unos helados y albaricoques, por lo que por
una serie de circunstancias, cenamos un Kebap.
Daba gusto ver tantas terrazas y restaurantes, decorados y cuidados hasta el
último detalle. Eso contrastaba con la pobreza de muchos edificios y
los mendigos por todas partes.
Una pena no haber leído más sobre todos esos artistas y la ciudad
que visito.
Las increíbles mujeres que me rodeaban, me hacían desear, por
instantes, ser otra persona. Más ambiciosa, más decidida, más
comprometida con las exigencias sociales y más falsa..
Siempre me obceco con ese tema. Parecerá una justificación para
no intentar mejorar nunca. En cierto sentido, no es traicionarse a uno mismo,
trabajar más, organizarme mejor la vida. Las cosas que sacrificaría
no serían tantas y desde hace mucho se, que en el fondo, son sólo
distracciones y no fuentes de felicidad.
Este viaje pretendía ser una forma de abrir los ojos y creo que lo está
consiguiendo, aunque no se si de forma positiva. Posiblemente sea la tensión
diaria, de estar vigilando que no nos roben, de si encontraremos alojamiento
al día siguiente. Pero estoy harto de rodearme de perdidos. Siempre me
he justificado en ese sentido, porque la gente ambiciosa, me solía parecer
estúpida, falsa o egocéntrica. Pienso que lo importante es la
amistad en sí misma, independientemente de las cualidades personales.
Pero cuando veo, que planteando ciertas cosas, que creo importantes, se me dice
que sí y luego porque hay que salir y beber, todo se olvida, no sólo
siento ira por la falta de respeto, sino compasión por quienes se aferran
obsesivamente a un par de placeres en esta vida, sin darse cuenta que eso la
empeora poco a poco.
Quizás decidí hacer un viaje tan importante, con personas, en
cierto sentido, tan inapropiadas para la responsabilidad, por una razón.
Y es para sentir tanta náusea de cómo soy yo también. Para
que deje de ser víctima de mis vicios y arrebatos y encamine mi vida.
Siento terror de llevar a gente así ante mi familia, ante quienes, de
alguna forma, habré de comparecer y responder de mi vida.
Qué he hecho a lo largo de estos años y para qué. No debiera
tener que responder ante nadie, pero desgraciadamente así lo siento.
Y tampoco debiera molestarme tanto la forma de ser de personas a las que quiero
y pienso que me quieren, pero he perdido la paciencia. Soy tolerante hasta que
algo choca directamente con las cosas que considero importantes.
8 de julio
Partimos sin desayunar hacia Viena.
El trayecto inicial estaba pensado para pasar por Eslovenia y Hungría,
para esquivar peajes. Optamos por tomar peajes a través de Eslovenia,
pensando que saldría más barato y ganaríamos tiempo.
El país de Eslovenia, es precioso, lleno de bosques y montañas.
Por todas partes se ve un paisaje verde, salpicado de pueblecitos.
Lublyana es una ciudad en apariencia pequeña. Hice algunas fotos del
río, del parque y algún edificio.
Para variar, mujeres preciosas, vestidas a la moda de todas las que hemos visto
por Europa.
¿Para que viajar? sólo sirve para ver que la gente es igual de
tonta en todas partes.
Llegamos a Viena y tuvimos el mismo problema de encontrar alojamiento. A nadie
gustó la idea del camping(o no se vio factible) por lo que buscamos albergues.
Tras mucho deambular, me quedé en el coche, mientras ellos buscaban sitios.
Así pude actualizar el cuaderno.
Por fin hubo una solución curiosa por 15€, en una habitación
compartida, en un apartamento de Viena. En él había dos americanas,
un griego(sirviéndoles un Rioja) y el que más tarde averiguaríamos,
que era árabe.
Tuvimos una amigable conversación e hicimos la cena de rigor.
Nos reímos mucho recordando la tensión en Florencia, cuando dábamos
tumbos por una ciudad de tráfico increíble. Como estábamos
histéricos intentando orientarnos y de repente apareció el “Duomo”
y nos quedamos en silencio. Luis preguntó a modo de referencia que era
eso, a lo que yo le respondí, casi con ira: Eso Luis, es la cosa más
extraordinaria que hayas visto en tu puta vida.
Y lo era…
Me acosté y ellos salieron por los bares de la zona. Según me
contaron, eran los peores antros que habían visto. Debíamos estar
durmiendo en un barrio malo de Viena. Por todas partes había clubs.
9 de julio
A la mañana siguiente nos levantamos algo tarde, ya que llegaron a las
4.
Quedamos con el griego(Kristof, creo que se llama) y las americanas para ver
Viena. Este nos explicó algunas cosas importantes sobre Viena y lo más
interesante de la ciudad.
Vimos la ópera y algunos edificios por fuera. También fuimos al
museo de historia natural. Estaba impresionantemente decorado, con cuadros representando
un poco, el tema de cada sala. Luego fuimos a la feria de Viena a jugar con
alguna máquina y ver las atracciones.
Por la tarde nos separamos. Luis y Miguel se metieron a un Buffet libre y Pablo
y yo paseamos por Viena. Nos topamos con alguna catedral más.
Lamenté mucho haber visto tan poco. Viena estaba gris, lluviosa y triste.
El parque parecía muy bonito aunque sólo lo vi de pasada. Por
la noche, en pos de ahorrar en alojamiento lo que se gastaba cada noche en cervezas,
optamos porque se quedaran dos personas a dormir en el cuarto y dos en el coche.
Como vinieron a traernos bolsas y de paso descansar un poco, nos pilló
la dueña y les echó.
10 de Julio
Salimos hacia Budapest por las maravillosas autovías Austriacas. Entramos
en Hungría por carreteras nacionales para esquivar peajes.
El paisaje era muy verde y los pueblos tenían esos tejados característicos
del este, terminados en punta.
Como en tantos otros países puse la radio, para escuchar el idioma. Unas
veces me parecía Alemán y otras árabe.
Encontré una emisora con música húngara. Que fuerza tiene,
con sus violines, sus canciones y sus ritmos.
Llegamos a Budapest y pudimos contemplar el inmenso Danubio y al lado de éste,
el Parlamento, que se parecía más bien a una catedral. Luego me
enteré que fue copiado de los británicos.
Tras buscar oficinas de información y preguntar en un hotel, llegamos
a una residencia de estudiantes, formada por un edificio altísimo. En
ella nos recibió una chica encantadora que hablaba perfectamente el inglés.
Nos dio información referente a cambiar moneda, visitar sitios y salir
de fiesta.
Como había bastante tiempo, salimos a dar un paseo por Budapest y compramos
unas botellas de Tokaj y algunas cervezas.
No había cenado, por lo que me puse contento con gran rapidez. La ciudad
estaba muy hermosa de noche.
Una nota grotesca de esta noche fue, que orinamos desde lo alto del puente en
el Danubio. Más tarde Luis se preguntaría, si ya habría
llegado al Mar Negro, lleno de orgullo.
Fuimos a la fiesta que nos recomendó la recepcionista. Estaba llena de
chicas preciosas y presa del deseo me atreví a entrar a la más
guapa…con total indiferencia por su parte. Ni me miró a los ojos.
Sólo señaló con el dedo que no. De cualquier modo, me sorprendí
a mí mismo. Cuando ya pensé que era tarde me fui a la cama.
Más tarde me despertó Luis diciéndome que me levantara,
porque había mujeres en la otra habitación. Me lo creyera o no,
me fue indiferente y seguí durmiendo.
Luego descubrí, que Luis volvió incluso un poco triste por su
fracaso y se inventó lo de que trajeron a alguien.
11 de Julio
A la mañana siguiente volvimos a intentar hacer el lío de decir
que nos quedábamos solo dos a dormir.
Salimos a ver Budapest e hice bastantes fotos interesantes desde un mirador.
Luego llegamos al castillo, donde descubrimos que era Lunes y casi todos los
museos estaban cerrados. Vimos el histórico, orientado a la parte más
antigua de la ciudad. A nadie interesó excesivamente, ver tantos huesos
y restos de armas primitivas.
También vimos la pequeña catedral(que no estoy seguro de que lo
fuera) en el interior del recinto amurallado.
Como había mucha hambre, decidimos gastarnos buena parte de los florines
en un bufete de lujo que costaba 8€ por cabeza.
Comimos como nunca, aunque tras tantos días de ayuno no se si fue algo
sano.
Tras la comida, visitamos la isla que hay en medio del Danubio. Había
un inmenso parque y en el centro una fuente. Como se puso a diluviar, nos quedamos
bajo un árbol, observando. Tengo un bonito video de esa fuente que soltaba
agua según la música que sonara, con una niña que corría
alrededor.
Nos dirigimos a casa colándonos en los tranvías y con la ayuda
de una amable mujer que hablaba perfecto español. Al intentar colarnos
en el edificio, la chica que nos conocía, nos pilló de lleno.
Afortunadamente no le dio importancia y dormimos los cuatro sin molestias.
12 de julio
Dirección; Cracovia.
Por fin vuelvo a mi otra patria. Que gusto saludar en polaco al guardia fronterizo.
Aunque, curiosamente, se fue a la garita a comprobar mi Pasaporte. Tendrá
algo contra los híbridos.
Llegamos a la hermosa Cracovia, tras pasar un sin fin de paisajes verdes y pueblos
de rojos tejados.
Encontramos alojamiento en una especie de albergue, un tanto caro.
Salimos por la ciudad y todos nos quedamos maravillados con la belleza de las
polacas. Ni yo mismo las recordaba así, a pesar de los campamentos y
viajes. Sentí ganas de irme a vivir allí.
Los precios de muchas cosas eran más baratos y daba gusto pasear por
la plaza de Sukiennice o sentarnos cerca del río Vístula.
Volvimos a cenar lo de siempre: Spaguettis. Aunque cada vez eran distintos por
comprar los componentes en diversos países.
Salimos a conocer la noche Cracoviana. La idea jocosa consistía en preguntar
a la gente en inglés, para ver qué decían entre ellos en
polaco. En principio no dio resultados. Entonces encontramos a un borracho,
que nos habló unas calles antes.
Se decidió a invitarnos a cervezas y Vodka. Estaba maravillado con que
fuéramos Españoles. Yo al poco ya estaba muy contento, brindando
con Vodka polaco, en un bar de Polonia y con un borracho, por primera vez en
mi vida.
Este hombre nos presentó a chicas del bar. Y el que pareció el
hijo del dueño, se me acercó a preguntar. Con él si funcionó
el truco del inglés y pasados diez minutos de conversación en
inglés, no me contuve más y le hablé en polaco.
Se rió muchísimo y me presentó a su hermana y otra amiga,
que hablaban español.
Me pidió que hiciera lo mismo con ellas y fue divertido, aunque tardé
poco en descubrirme.
El borracho insistió en que nos fuéramos, a pesar de que estábamos
la mar de contentos ahí. Como todo el mundo pensaba en alcohol y bebida
gratis y se había portado tan bien con nosotros, no dijimos que no.
Los del bar nos recomendaron un sitio más barato para dormir y nos pidieron
que volviéramos al día siguiente.
Nos fuimos con el borracho a tomar unos Kebabs y estos me dijeron que le pidiera
que nos llevara de putas. En mi vida he sentido tanta vergüenza.
Él estaba tan borracho, que le daba todo igual.
Nos llevó a algunos callejones, que podrían albergarlas y se despidió.
13 de Julio
Costó un poco levantarnos y encima ir a buscar la residencia que nos
recomendaron. Con sed, resaca y mucha prisa trasladamos los bultos al nuevo
sitio y partimos a ver Cracovia.
Visitamos la catedral, muy bonita. El recinto amurallado, con otra catedral
en su interior. Dentro de esta había una cripta con los restos de Mickievicz.
Había una urna de pura plata, conteniendo los restos de un Obispo.
Creo recordar que había otra urna de ese tipo, pero la robaron y fundieron.
Del castillo no vimos gran cosa, pues llegamos algo tarde.
La universidad era increíble mostrando lo avanzada que estaba hace siglos.
Fue creada allá por el 1300. Que belleza la del claustro y las habitaciones
dedicadas a Copérnico y otros ilustres.
El guía parecía estar con sobredosis de café y explicaba
todo con velocidad, nerviosismo y humor. Daba gusto ver lo que sabía.
Fuimos a comer (mientras solucionábamos la estancia en la nueva residencia)
y nos dirigimos a Auschwitz-birkenau.
En principio, no quise hacer fotos del sitio. No me parecía correcto
tener “souvenirs” de algo así. Pero ante la insistencia de
otros, las hice. Y en el fondo creo que algunas me salieron muy bonitas.
Había cierto contraste, entre la paz que se respiraba entre esos edificios
y el recuerdo de tantos horrores.
Cada barracón servía de recuerdo de una de las naciones exterminadas
o explotadas allí. Era interesante caminar a solas, captando el silencio
e intentando visualizar lo que ocurrió.
Entré en el barracón de presos políticos. En el pasillo
había miles de fotos de presos y en las habitaciones había carteles
explicando como se habían efectuado todo tipo de torturas.
Recordé lo que me contó mi tío, de cómo murió
mi tío abuelo torturado por los nazis, posiblemente en ese barracón.
Sentí un agobio terrible visualizando esas caras, los gritos de dolor.
Me entraron ganas de llorar y en cada barracón me sentía atrapado
y con ganas de escapar. Me asfixiaba…
Luego fuimos a Birkenau. Era un campo mucho más grande, orientado al
exterminio. Por lo visto los barracones se construyeron inicialmente para los
caballos del ejército. Allí apilaban a las personas antes de gasearlas.
Impresionaba ver las vías del tren, entrando directamente en el campo.
Hice fotos de una hermosa puesta de sol, sobre los barracones. Que calma se
respiraba entre las ruinas de tanta muerte.
No fue una visita agradable, pero aunque pensé que sería algo
morboso, creo que me sirvió de mucho.
Volvimos por una carretera comarcal, de noche, con lluvia, a toda leche y con
música de Haendel y Schubert.
No llegamos a tiempo para salir de nuevo a ese bar. Una pena, pues supongo que
ya perderemos el contacto para siempre, con esas personas.
14 de Julio
Marchamos a Poznan. Que tensión encontrarme con mis padres, que estarán
amargados por mi fracaso de junio. Reencontrarme con mis tíos, tras tanto
tiempo malgastado.
Me acordé de Belén estos días. Como me contaba lo que le
gustó Kraków. Cuanto me hubiera gustado hablarle de la ciudad
y mil cosas más.
Pero casi siempre que me escribía, temía volver a quedarme a medias
y prefería responderla con frases de rigor. Aunque había días
que caía, desgraciadamente.
Pasamos por Wroclaw, una ciudad muy bonita, del sur de Polonia. Recordé
como a Fernando le gustó mucho.
Le echo de menos, la verdad, y me siento mal por no haber contactado nunca con
su familia. Aún recuerdo como si fuera ayer, el día en el crematorio,
con los gritos de su hermano y yo no pudiendo dejar de abrazarlos a todos.
Entrando en catedrales, o viendo ciertos cuadros, me han evocado recuerdos suyos
y me he hundido en la tristeza.
Por fin llegué a Miedzychód y curiosamente no tardé nada
en encontrar la casa familiar.
Apenas pude hablar con mi familia esa tarde. Cenamos en la terraza y nos dijeron
que nos acostáramos. También nos dimos un breve baño en
el lago Kolno.
Tanto mis padres como mis tíos, se portaron maravillosamente.
15 de Julio
Al día siguiente fuimos a dar una vuelta por el pueblo y nos bañamos
en el lago de la ciudad. Antes no había forma de bañarse, pero
gracias, entre otras cosas, a las gestiones de mi tío, se limpió
y daba gusto verlo. También ayudaron las inundaciones a renovar el agua.
Por la tarde nos dirigimos al hayedo que hay cerca de Sieraków. Mi madre
le dijo a Luis, que le impresionaría.
Perdimos algo de tiempo para que se bañaran otra vez en el lago, ya que
había mujeres. Dijeron que había tiempo de sobra, pero nos perdimos
buena parte del hayedo.
Entramos por fin en el bosque y vimos una serpiente con un sapo en la boca.
No tardaron en cogerla, dándose cuenta de que apestaba.
El lago que bordeaba el hayedo era muy bonito. Recordé cuando pescaba
en la zona. Me encantaba, de crío, esa calma. Por la noche hicimos una
barbacoa y pude hablar con mi tío, un rato a solas.
Casi lo primero que me soltó es que nunca terminaría la carrera,
que me buscara otra cosa, porque eso no tenía futuro. Yo ví, que
lo que no me soltarían mis padres, lo haría él.
Le respondí, recordándole lo mucho que le molestaba, cuando otro
de mis tíos y mi madre, afirmaban que lo suyo no era la medicina, sino
la historia, a pesar de haber ejercido 40 años.
Pero no hubo forma de hacérselo entender. Siempre me desmonto, cuando
alguien me afirma algo así.
Irónicamente, casi todos mis profesores me animan de alguna forma a terminar.
Muchos de mis amigos y compañeros de carrera, me consideran apto.
Pero mi familia nunca cree en mí. Sólo se silencia cuando lo consigo
y despierta cuando fracaso.
16 de Julio
Salimos a visitar los Búnkers alemanes de la segunda guerra mundial.
Nos sirvió de guía, una de las mejores amigas de mi madre. Una
mujer, demasiado buena.
A pesar de que del búnker, quedaban casi todo paredes y túneles,
a ellos les entusiasmó. La verdad es que impresionaban las galerías
a tanta profundidad(50m). Asustó un poco quedarnos a oscuras por carecer
de linterna y andar casi a tientas en los túneles.
Por la tarde, decidí quedarme a hablar con mi tío. Mi padre mientras,
fue a sacar a estos a otro lago.
Por fin pude hablar con él, aunque inicialmente sólo de historia.
Luego salieron cosas, demasiado personales, hasta el punto de que pensé,
que mi tío iba a llorar. Yo intentaba animarle, pero no sabía
decir nada inteligente y por poco, soy yo el que llora. Todo esto, delante de
los demás, que ya habían vuelto y hablaban de sus cosas.
Ellos tres se fueron a tomar algo y yo seguí hablando con mi tío
de multitud de temas. Más tarde cenamos y la conversación duró
hasta la una.
Salió, como no, el tema de mi soledad y mi tío insistió
en que buscara una polaca. Yo le dije que en todas partes las mujeres son parecidas
y buscan cosas, que yo no puedo o no quiero darles.
17 de Julio
Fui a visitar a una tía de mi madre (prima de mi abuela), junto a ésta.
No la había visto en mi vida, aunque ella si me recordaba. Su marido
estuvo internado en un campo de concentración y había fallecido
hace un año.
Nuevamente surgieron historias muy personales y tristes.
Aunque había engendrado a tres hijos, de vidas prósperas, había
cientos de cosas oscuras que sólo me permitieron escuchar, callado, sintiendo
amargura por algo que no me concernía en absoluto. Luego me enteré
de otras versiones, que hicieron estos asuntos mucho más penosos.
En la vida de una familia, cuantas miserias se pueden ir acumulando, a pesar
del éxito financiero o social. Cuesta creer que la gente siga queriendo
vivir y que tenga que repetirse tantas mentiras para conseguirlo. Mentiras o
distintos enfoques para ver ciertas cosas, de mejor manera.
No se si es la parte grotesca o admirable de la condición humana.
En algunas de las conversaciones de estos días, mi tía recordó
cuando yo tenía 6 años. Cómo me encantaba ir a coger setas
con ella y el enorme curiosidad que yo demostraba de crío. Me dijo lo
sorprendida que estaba, al ver cómo yo intentaba llegar al fondo de cualquier
tema y le hablaba de miles de cosas que normalmente los niños ni se plantean,
saber a su edad.
Por alguna razón me sorprendió mucho oír todo eso y me
dolió, el que me hubiera servido tan poco.
Le respondí que eso se debía a mi madre y que aunque le estaba
muy agradecido por el esfuerzo educativo, no había hecho más que
darme problemas esa actitud.
Ciertamente con 6 años yo prometía mucho y ella recordó
como le apenaba, que sus hijos, mucho más mayores pensaran de forma más
infantil.
Me amargó bastante ver lo que pude ser y en lo que realmente me estaba
convirtiendo. Recordé las palabras de mi tío, que me dijo repetidas
veces: “Con 25 años, teníamos estudios, un trabajo y una
prometida”. Yo no tengo nada y el tiempo se me acaba.
Por la tarde visitamos a una íntima amiga de mi madre. Una mujer muy
valiente, que había luchado mucho en esta vida. Había sido operada
y aún así, conservaba el sentido del humor y de la hospitalidad.
En su día pensé que yo no le caía muy bien. Quizás
por mi carácter o por hacer sufrir a mi madre. Pero también estuvo
encantadora conmigo y recordé lo mucho que cuidó de nosotros cuando
mis padres no estaban.
Por la tarde mi tío nos sacó al bosque y yo me sentí algo
pesado, intentando hablar constantemente con él. El tiempo se acababa
y apenas habíamos podido hablar. Por la noche hicimos otra barbacoa,
donde mi tío y mi madre cantaron hermosas canciones.
Cayeron cervezas, vino y Vodka. Y mientras yo recogía, mi madre le soltó
al menos indicado que sabía lo de mis suspensos y que si yo no estuviera
acomplejado, no ocurrirían mis fracasos.
No recuerdo haber sido tan humillado como entonces. Mi familia durante estos
tres días, sonriéndome, a pesar de haber estado tratándome
mal a cada minuto, durante la semana previa al viaje. Y de repente, lo sueltan
todo, pero no a mí, sino a quien menos concierne.
Me afectó tanto esa estupidez que salí de mi saco y fui al jardín.
En ese momento deseé morir.
Primero pensé en abrirme las venas en la bañera, luego en cortarme
el cuello con un cuchillo de cocina o clavármelo en el vientre. Ya estando
en el jardín, vi la bañera que estaba para bañar a los
perros y desee ahogarme en ella. Por último pensé en coger el
coche y matarme con él.
Terminé tranquilizándome y me tumbé en el jardín,
observando las estrellas. Luego salió Luis que había ido a fumarse
un cigarro y hablamos un poco de lo mismo de siempre.
Supongo que mi madre hace ciertas estupideces, porque ya no sabe que hacer conmigo.
18 de Julio
Apenas hablé con mi familia. Se me había quitado por completo
la ilusión en nada. No quería continuar el viaje pues estaba harto
de todo.
Pero las circunstancias eligieron por mí, de forma afortunada, pues me
forzaron a hacer de tripas corazón, cuando sólo deseaba compadecerme.
Llegamos a Berlin y para variar nos costó encontrar alojamiento. Pero
hallamos un cómodo hostal lleno de preciosas Alemanas. Dejamos las bolsas
y salimos a ver Berlin.
Por supuesto, pasamos por la puerta de Brandenburgo y el Reichstag, ahora convertido
en Bundestag (si no leí mal) y reconstruído hace unos años.
Que ilusión me hacía recordar el Reichstag en llamas, mientras
el carnicero ejército rojo ondeaba su bandera.
También vimos la biblioteca nacional y la catedral protestante, de fastuosidad
parecida a las católicas, aunque de distinta construcción.
Pillamos unas cuantas cervezas en un supermercado y nos las tomamos en un parque.
Estaban muy bien de precio. Con el estómago casi vacío (pues sólo
tomamos unos mini bocatas que hizo mi madre el día anterior), la cerveza
se nos subió con rapidez.
Seguimos caminando por Berlin, hasta llegar al hotel, donde tomamos la cena
y yo me acosté, mientras ellos bajaban a sufrir contemplando alemanas
ligeras de ropa, de lascivos contorneos, que apenas les hicieron caso.
19 de julio
Tras un copioso desayuno en el hostal, salimos hacia Ámsterdam. Seis
horas de coche por magníficas autovías y llegamos a la ciudad
de las bicicletas, las drogas, el barrio rojo y dos tercios de la población,
no nacida en la ciudad.
Mucho anduvimos para encontrar alojamiento por esas intrincadas calles, pudiendo
ver el ambiente que se respiraba allí.
Chocante resulta el barrio rojo, con las prostitutas en los escaparates, sonriéndote.
Algunas de belleza increíble, provenientes, seguramente, del Este de
Europa.
Tentaban, hay que reconocerlo pero me fastidiaba mucho ver cómo se explotaba
a mujeres desesperadas. No creo que sea casualidad, que todo fueran (o parecieran
ser) eslavas, sudamericanas y africanas.
Una cosa es lo que cada persona decida hacer con su vida y su cuerpo y otra,
como parecía cuando no le queda más remedio.
Por eso, no me divertía ese mercadeo, aunque no pudiera evitar mirarlo.
Estos decidieron, comprar setas y maría. A mi me mataba el cansancio
y me acosté. Había una vista preciosa desde el hotelito, de toda
la plaza y algunos edificios. Creo que tomé una buena foto (algo borrosa,
desgraciadamente).
20 de Julio
Visita a Amsterdam. El Palacio del gobierno es muy bonito, con inmensas estatuas
de Atlas, sosteniendo el mundo. Había en su interior, pinturas muy interesantes.
Visitamos el museo histórico, lleno de explicaciones sobre la creación
de canales y la evolución de la ciudad. También había maquetas
de barcos y cuadros de estos. No faltaba una parte dedicada a la segunda guerra
mundial y el holocausto.
Curiosamente, los holandeses supieron esconder muy bien sus tesoros, frente
a los nazis. Luis se pasó todo el día fumando y costaba moverle.
Comimos en un Buffet chino hasta hartarnos. No muy sabia decisión, al
menos para mí. Me sentó bastante mal.
Por la tarde, decidimos ir directamente hacia Brujas y dormir allí. En
teoría servía para ganar un día, aunque sopesado detenidamente,
nos se ganaban más que tres horas. Llegamos tarde y no hubo forma de
encontrar donde dormir por lo que terminamos en un bosque. Asustaba un poco,
pero no estuvo mal dormir al aire libre, en el suelo, contemplando las estrellas.
21 de julio
Salimos por Brujas. La ciudad es típicamente antigua (no se me ha ocurrido
una expresión más inteligente), con muchísimos edificios
góticos y preciosas construcciones de ladrillos. También había
un bonito río que rodeaba la ciudad y evocaba los canales de Ámsterdam
o Venecia.
Visitamos el museo, con un cuadro de “El Bosco” y diversos artistas
Belgas y Daneses. Habías cuadros muy buenos con cientos de historias
religiosas. Se decidió que nos quedáramos, por temas de comodidad
a la hora de buscar sitio y porque tentaron mucho las niñas del albergue,
que nos quisieron colar la noche anterior. Por lo que nos quedamos y salimos
de noche por Brujas, donde había un concierto. Me lo pasé muy
bien cantando, porque ponían temas de mucha calidad (aunque algo desfasados)
y otros propiamente Belgas. Me separé con Pablo para dar un paseo y volvimos
al albergue, ya que estos desaparecieron con unas Mexicanas.
En el albergue había una fiesta monumental. Eran casi todo Españoles
haciendo botellón (menos los vascos, que no se apuntaron). Había
gente de Madrid, de Albacete, Andalucía y mil sitios más. Que
placer ver a las andaluzas con sus sevillanas. Salir de viaje para disfrutar
como nunca entre paisanos. Me pillé un puntillo con el vino al que nos
invitaron y tras mucho sufrir viendo bellezas de nuestra tierra, decidí
acostarme para poder conducir al día siguiente.
22 de Julio
Llegamos a Chartres. La mítica ciudad, cuya catedral fue construida
(supuestamente por templarios) en dónde residía el Bosque Carnuto.
En el interior, diversas esculturas representaban cien episodios del nuevo testamento
(creo recordar que eran cien) y las vidrieras eran desbordantes de colores y
formas. Había en el suelo un laberinto dibujado, por el que caminaban
muchos creyentes y se quedaban en trance tras terminarlo. Decidí quedarme
solo en la catedral para reflexionar un poco, intentando buscar alguna respuesta.
Al fin y al cabo, estaba en la catedral más mágica, de cuántas
había leído. Hubo en ese momento un hermoso coro, formado por
hombres y mujeres de diversas edades, vestidos de monjes. Que éxtasis,
supuso oírles en tan magnífica catedral. Me hubiera quedado mucho
más, pero la cerraron al terminar el coro. Al menos salí más
relajado.
23 de Julio
Partimos a Burdeos. Fueron unas cuantas horas de viaje, pero no cansó excesivamente. Dimos unas vueltas por la ciudad, que tenía un ambiente más parecido al de Madrid. Esa noche bebimos algo y tras salir de noche, yo y Miguel nos fuimos a acostar, mientras Luis y Pablo conocían a unas españolas. Esta vez estuvieron a punto de conseguirlo, pero el tiempo jugó en su contra.
Conclusión
El viaje ha sido fantástico y me ha aportado todo tipo de experiencias.
Terminé agotado de tanto conducir y de estar permanentemente tenso por
lo que pudiera ocurrir. Pero vi ciudades maravillosas, paisajes de ensueño
y conocí a mucha gente. Me ha motivado para viajar más y reforzado
la idea que tenía, de hacer un postgrado en el extranjero. También
he descubierto, que a pesar de todas las cosas bonitas que he visto, como en
España no se vive en ningún sitio. En general todo es más
barato (empezando por combustible y autovías) y creo que se vive mejor.
De todos modos, se me han quitado muchos tópicos de la cabeza. En todos
y cada uno de los países, la gente ha sido amable (incluso la policía
ha sido permisiva).
Hemos tenido una suerte inmensa, porque se han cometido multitud de delitos
en cada país que visitábamos, desde el robo en tiendas al fraude.
Nos hemos corrido nuestras juergas y hemos caminado por bosques exóticos.
También hemos visto la miseria de otros países, en apariencia
ricos.
Me ha servido este viaje, para ganar en autonomía respecto a las personas.
Antes necesitaba constantemente quedar con la gente para no pensar en mis cosas.
Esta vez, he podido pasar muchos días seguidos en soledad sin que me
afectara tanto como otras veces. Quizás porque en el viaje, experimenté
en demasiadas ocasiones, que para que algo saliera como esperaba, tenía
que hacerlo yo solito. He visto el placer que supone la camaradería,
pero también como se puede necesitar un poco de soledad, que sólo
encontraba al conducir.
Al volver del viaje, estuve algo decaído, pasando el diario al ordenador
y teniendo la esperada discusión familiar. El 1 de agosto me puse manos
a la obra y salí ocasionalmente. La mayor parte de los días no
estudiaba más que un par de horas por la mañana y otro tanto por
la tarde. Había días en que me viciaba y rendía más.
Me he encontrado con la locura de estar encerrado entre cuatro paredes todo
el día, queriendo darme contra la pared, matarme o matar a alguien. Deseando
a cada momento que terminara de una vez todo. Recordándome los frutos
que podía obtener con mi trabajo. Curiosamente, no me ha impedido todo
esto, leerme unos cuantos libros, verme la serie entera de “Yo Claudio”
o jugar al Battlefield 2 hasta hartarme. Sin contar, que me he ido leyendo,
ocasionalmente, casi toda la serie de comics de Star Wars. Pero a pesar de todas
mis distracciones y de que podía pasarme horas dando vueltas en mi habitación,
pensando en chorradas, en vez de sentarme a estudiar, me he sacado bastantes
asignaturas. Un par de ellas, posiblemente las suspendí por haber tenido
una estúpida discusión por e-mail con una conocida, cuando mi
humor negro se salió de madre. En exámenes, soy más emocional
que nunca y eso siempre me hace perder muchas batallas que tenía ganadas.
Mi único consuelo emocional ha sido escribirme semanalmente con mi amiga
María, lectora voraz de mi obra y que se ha portado maravillosamente
conmigo.
Pero esta vez he conservado bastante temple y con cierta suerte, he conseguido
batir un récord personal de asignaturas, aprobando pendientes de 2, casi
todo 3 y buena parte de 4, por lo que este año, si me esfuerzo todo el
año y no las últimas semanas, podré licenciarme y hacer
feliz, a mi paciente familia, amén de empezar a ganar dinero, como casi
todos mis compañeros y amigos.
He salido reforzado tras todo esto, pues, aunque he perdido muchas batallas
y no he hecho todo lo que quisiera, nunca me rindo, aunque no ponga los medios
suficientes para vencer. Pero aún así, he viajado, trabajado en
distintos sitios desde los 17 años, me he ido de casa medio año,
me he corrido mil juergas, me he leído un centenar de libros, he ganado
y perdido un sin fin de amigos, de todas las condiciones sociales y personales,
he sentido las maravillas del amor, he subido montañas y recorrido bosques.
También he cometido todo tipo de pecados. Me he bañado en mi sangre
y vómitos, he conducido algo borracho y de forma temeraria, he tenido
accesos de violencia tanto familiar, como en pareja, he dejado de lado a varias
personas, que me querían a pesar de nuestras diferencias, he mentido,
he robado, he sido hipócrita, cruel, he vertido amenazas, he conspirado…pero
no me arrepiento.
Ya habré dicho alguna vez, que para vencer al pecado hay que conocerlo,
saborearlo y sólo entonces se puede vencer. Es el desconocimiento de
algo, lo que lo hace mucho más peligroso y es por lo que temo (o desprecio)
a las personas reprimidas, a pesar de que lo soy en muchas facetas aún.
En fin, ya sea cayendo en el fácil juego de las comparaciones, viendo
como muchas personas aún no han descubierto diversas facetas de la vida
o por mi propia percepción de las cosas, creo, que a pesar de lo mucho
que me falta por aprender y todo el tiempo que he perdido en tonterías,
puedo pensar que he vivido a mi joven edad y he adquirido un cierto bagaje de
sabiduría sobre lo que me da la felicidad. Porque el conocimiento sólo
ha de servir para encontrarla y lo demás, sólo es supervivencia.
Epitafio
Tras terminar los exámenes llamé a amigos de todo Madrid para
que vinieran a mi casa. La fiesta estuvo bien, aunque me reventé el cuádriceps
haciendo el tradicional baile de la botella. El sábado me fui a un musical
y el domingo a jugar todo el día en un cyber. He comido como un cerdo
y he podido dormir un poco, aunque aún quedan las secuelas del café
y los nervios, por lo que no he podido quitarme los tics ni los trastornos del
sueño. Mañana parto a Polonia, a ver a mi tío con quien
quedó mucho por hablar y a tomar fotos del Otoño que comienza.
Podré relajarme por fin en esos bosques que tanto amo y en esos lagos
donde pescaba en mi infancia.