Recientemente un profesor, nos hablaba de la información y de cómo
la transmisión de esta no puede ser instantánea. Todo esto debido
a una constante, que es la velocidad de la luz. El hecho de que esta velocidad
sea finita hace que la transmisión de la información no sea instantánea.
Esto nos dice, que para transmitir información de un punto a otro siempre
necesitaremos al menos un tiempo mínimo. Ya sean segundos, horas o eones….
Le preguntaría si alguna vez le han mirado desde unos ojos, que enmarcados
en la agresividad, rebosaban dulzura. Y si durante el instante que duro esa
esquiva mirada observó y asimiló toda la información que
le llegaba.
Me gustaría preguntarle, cómo puede una simple mirada, transmitir
información de forma tan veloz y tan masiva. Cómo puede una mirada
casual transportar y enviar tantas sensaciones de forma tan inmediata. Sobre
todo, como puede viajar en una mirada, la chispa que enciende la luz del alma.
Me gustaría saber también qué tiene una mirada, para en
ciertas ocasiones repeler unos ojos y en otras atraerlos. Saber de qué
son las cadenas que mantienen la mirada presa en unos ojos, cual cantos de sirena.
Qué provoca el deseo de conocer, lo que hay mas allá de esos ojos,
que detienen el tiempo para acelerar el espacio y tratar de profundizar más
y más, con el siempre constante pavor, de que la mas leve caída
de hoja pueda romper el embrujo y sacarte del embriagador sueño. Cómo
puede ser que una simple mirada, pueda transmitir paz y sosiego. Ser tranquilizadora.
Como una mirada puede, hacer innecesario el lenguaje, ahogar la palabra y apaciguar
el llanto, mientras es capaz de derrumbar el edificio de la moral, provocar
un terremoto en la razón y avivar el fuego del miedo, del corazón.
Me gustaría que me explicara cómo puede una mirada, viajar a
esa velocidad llevando todo eso consigo y por qué cada vez que la vuelves
a estudiar, parece llevar nueva información o incluso otra distinta.
Y sobre todo me gustaría saber por qué es capaz de paralizar mientras
te deja desarmado, para al responder, sentir que estas a años luz de
Ella.